Por Susana Ceballos

Jorge Ibáñez (Verónica Guerman/Teleshow)
Jorge Ibáñez (Verónica Guerman/Teleshow)

"Jorge era un ser muy especial. En mi mesa de luz no tengo fotos de novios sino la de él. Lo llamaba 'mi hermano'. Vivimos cosas increíbles. Viajamos y nos divertimos, hicimos programas. Éramos una pareja ideal, nos matábamos de risa. Cada noche antes de irse a dormir me mandaba un mensajito. Pienso en él todos los días y se me llenan los ojos de lágrimas. Todavía no pudo creer que haya muerto", relata Anamá Ferreira para Teleshow y se le quiebra la voz al recordarlo. Su tristeza es el reflejo de lo que sienten la mayoría de las personas que lo conocieron. Es que todos coinciden que era un "tipazo", un hombre generoso, divertido y un apasionado de la alta costura.

Jorge Ibáñez nació el 7 de diciembre de 1970. Creció en Lomas de Zamora, su padre, era un reconocido médico de la zona. Al terminar el secundario decidió estudiar medicina. Se inscribió porque, según contó alguna vez, le parecía "lo más práctico y cómodo". Pero a mitad del primer año ya sabía que esa carrera no era lo suyo. En su cuarto y desde chico dibujaba prendas, recortaba figuritas de moda y diferenciaba calidad y tipos de tela sin que nadie se lo hubiera enseñado. Luego del primer semestre en la Facultad juntó coraje y le anunció a su familia que abandonaba los estudios. Años después recordaría que a su padre le costó mucho más aceptar que su hijo dejaba la carrera que su "salida del clóset". "Ni siquiera hizo falta hablarlo. Traigo mi sexualidad desde que nací y siempre la viví como un proceso natural", dijo alguna vez.

Convencido de que en la vida "hay que hacer lo que uno tenga ganas de hacer", se lanzó a cumplir sus deseos. Sus primeros vestidos de alta costura los lucieron su madre y su abuela en un casamiento familiar. Su pasión era arrolladora y un día se animó a acercarse a Mirtha Legrand para ofrecerle uno de sus modelos. Ella, con buen ojo para la moda y el talento, lo lució en su programa.

Jorge Ibáñez junto a sus padres
Jorge Ibáñez junto a sus padres

Así el nombre de Jorge Ibáñez comenzó a hacerse conocido y reconocido. Es que el diseñador fue uno de los primeros que sacó la moda de atelieres y desfiles exclusivos para mostrarla en el mundo de los medios. En los '90, mujeres con un alto perfil mediático, como Susana Traverso y Graciela Alfano, comenzaron a lucir sus creaciones.

Ibáñez también fue uno de los pioneros en incluir la diversidad. Amigo de Florencia de la V, la artista solía cerrar sus desfiles luciendo el traje de novia, algo que hasta ese momento no era frecuente.

Con el éxito y la fama llegaron algunas críticas que lo tildaban de ser solo un gran "diseñador mediático". Sin inmutarse respondía: "No hago nada que no me divierta. Es una forma de llegar al público que me ha dado muchas satisfacciones". Ibáñez no le temía a las cámaras ni la exposición. Era frecuente verlo en programas de moda como panelista o crítico. En el año 2008 se animó a participar en Bailando por un sueño, su pareja fue Lourdes Sánchez. Desenfadado y simpático, al año siguiente lo volvieron a convocar para participar en Cantando por un sueño.

Aunque recibía críticas, también ganaba elogios. En poco tiempo logró desarrollar un estilo propio realizado con tules, encajes, sedas, gasas, crepes, muselinas, y bordados hechos a mano.

Sus colecciones eran impecables y sus prendas comenzaron a ser muy requeridas. Susana Giménez, que solía vestirse solo con diseñadores internacionales, apareció con un auténtico Ibáñez en la entrega de los premios Martín Fierro. La diva lo conoció gracias a Mirtha Legrand: "Me dijo 'Hay un joven increíble que es bárbaro, tenés que ir'. Él había crecido viendo mi programa de televisión por la ropa y decía 'algún día la voy a vestir'. Era carismático, gracioso, buena onda". Otro momento de gran repercusión fue cuando Luisana Lopilato, para su boda en Canadá con Michael Bublé lució un vestido "Ibáñez auténtico" de color manteca, en satén de seda natural, bordado íntegramente en perlas y cristales.

El diseñador junto a Florencia de la V
El diseñador junto a Florencia de la V

El atelier sobre la calle Guido se fue llenando de clientas famosas o desconocidas. A todas las atendía personalmente, para él sus clientas eran divinas, si tenían alguna imperfección las ayudaba y las hacía sentir reinas por un rato. En su tarea contaba con la ayuda de Mabel, su madre y colaboradora incondicional.

Los que conocieron a Ibáñez afirman que "hizo todo lo que quiso". Gran amigo de sus amigos, solía incluirlos en todos sus planes. El periodista Daniel Gómez Rinaldi lo recordó para Teleshow: "Jorge era muy fiel a sus amigos" y contó una divertida anécdota: "Hace muchos años lo invitaron realizar un desfile en Punta del Este y él puso como condición llevar prensa de la Argentina. Pero excepto yo que trabajaba en Canal 13, el resto del grupo de 12 personas eran amigos y amigas de la vida. Así para ese viaje "algunos" fueron 'periodistas, fotógrafos, asistentes, costureras'… ".

Rinaldi narra que de jóvenes solían compartir muchas salidas a boliches, pero que en los últimos años preferían disfrutar comidas entre amigos. "Se armaban unas charlas divertidísimas donde nos contábamos todo" y agrega con tristeza: "Jorge siempre está en mi pensamiento. En mi departamento conservo una foto juntos de cuando con La Jaula de la Moda ganamos el primer Martín Fierro. Estamos sonrientes y felices".

Junto a Daniel Gómez Rinaldi
Junto a Daniel Gómez Rinaldi

Rodeado de afectos, con una carrera exitosa, disfrutando la vida, el futuro y el presente del diseñador eran soñados. Pero el destino, los misterios de la vida o lo que cada uno crea tenía otros planes. El 14 de marzo de 2014 el diseñador realizó su rutina matinal de gimnasia, su agenda indicaba que estaba invitado al programa El diario de Mariana pero no llegó. La empleada que trabajaba en su casa lo encontró desvanecido en su dormitorio. Todo estaba en orden y no había signos de violencia. La autopsia determinó que sufrió una falla cardíaca a causa de que presentaba una "cardiopatía hipertrófica dilatada", una afección que generalmente se transmite de padres a hijos y se cree que es el resultado de algunos problemas con los genes que controlan el crecimiento del miocardio.

Ante la noticia muchos famosos expresaron su sorpresa y dolor. Mirtha Legrand, dijo en su programa que estaba "abatida por la noticia de la muerte de Jorge. Él conocía mis gustos y le gustaba que me luciera". Nacha Guevara señaló que la muerte de Ibáñez era "un shock y una muy triste noticia porque se trataba de un amigo, de un ser lleno de luz y de alegría" y Graciela Borges expresó que "es una de las personas que voy a recordar siempre, tan animoso, compartiendo su talento con todos". Flor de la V difundió una carta que finalizaba: "Te amo Feliche, amigo, hermano, compinche, confidente, gurú. Siempre me sentí tan bien vestida por vos…nunca me sentí tan desnuda como hoy".

Sin embargo, a cinco años de su muerte, los que lo conocieron y querían sienten que no se fue del todo. Algunos hechos resultan llamativos. Evelyn Scheidl, conductora y ex modelo, contó que en un desfile póstumo en una foto que tomó con su celular apareció la figura de Ibáñez. "Esa imagen la vieron un montón de personas. Las siete que estábamos en la mesa y los de la mesa de al lado que eran otros 15", señaló en un programa de tv. Según su testimonio cuando quiso subir la foto a Twitter no pudo hacerlo, volvió a mirar y la silueta había desaparecido…

Jorge Ibáñez junto a Anamá Ferreira
Jorge Ibáñez junto a Anamá Ferreira

Anamá también comparte con Teleshow un hecho impactante. "Nueve meses después de su muerte no podía dejar de llorar. Una noche sueño con él. Lo veo en un lugar fantástico y muerto de risa, cuando me acerco me dice 'Negra, dejame, soltame'. Me desperté llorando y lo solté, aunque sigo extrañándolo cada día".

Mabel también siente que sigue en contacto con su hijo. "Yo lo siento. Está ahí y nos cuida. A mí me salvó de muchas cosas" y dio un ejemplo de la presencia de su hijo: "A veces miramos una revista de chimentos y criticamos. A él no le gustaba criticar. La luz empieza a titilar. Él se enojaba cuando criticábamos…", relató en el programa Chismoses.

Su madre además de seguir con el atelier promovió una iniciativa para declarar el 14 de marzo como el Día de la Moda, en memoria de su hijo. El proyecto fue aprobado en diciembre de 2014 por el Congreso Nacional.

SEGUÍ LEYENDO