Este domingo la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Hollywood realizará una nueva entrega de los premios Oscar. Una ceremonia que ya se realizó en 90 oportunidades y que, en un principio, nació como un método para premiar a los trabajadores de la industria de la pantalla gigante con el objetivo de fomentar los niveles de calidad de las producciones.

Para ser más precisos, en un principio el Oscar se llamaba Premio de la Academia al Mérito y luego se cambió, por causas que nunca estuvieron del todo claras. Pero este tema se tratará un poco más adelante.

Volviendo al origen de las estatuillas más famosas del mundo, el elegido para darles vida fue Cedric Gibbons, director de arte de la Metro-Goldwyn-Mayer. Las versiones en torno a su inspiración para el diseño tienen un fuerte componente mitológico: se cree que es la réplica de la imagen de un actor desnudo, el mexicano Emilio El Indio Fernández, quien fuera amigo de Dolores del Río, una colega que luego sería esposa de Gibbons.

Aunque otras fuentes indican que Gibbons y del Río se conocieron recién en 1930 -dos años después de la creación de la estatuilla, lo que invalidaría esta teoría-, El Indio Fernández era famoso por inventar capítulos de su biografía y no sería descabellado que en esta oportunidad hubiese actuado de la misma manera.

Lo cierto es que Gibbons diseñó una estatuilla que muestra el cuerpo de un hombre desnudo sosteniendo una espada -un símbolo de protección- sobre un rollo fílmico de cinco radios que representan los cinco pilares del cine: actores, directores, escritores, productores y técnicos. Luego, el escultor George Stanley le dio forma tridimensional.

La presentación en sociedad del premio fue en la ceremonia de entrega del 16 de mayo de 1929 en el Salón Blossom del Hotel Roosevelt en Hollywood. Era de bronce macizo bañado en oro, pero poco después pasó a elaborarse en una aleación que permitía darle un acabado pulido. Solo entre 1942 y 1944 los Oscar se fabricaron en yeso, por la crisis de la Segunda Guerra Mundial.

Actualmente cada Oscar está hecho de metal de Britania chapado en oro. Tiene un tamaño de 34 centímetros de altura y un peso de 3,85 kilogramos. La base metálica del premio fue el único detalle que fue modificado de su diseño original, que desde 1945 es más alta. En un principio las estatuillas se realizaban en Illinois, luego en la fábrica R.S. Owens & Co. de Chicago, y hoy en día en la fundición de Polich Tallix de Nueva York.

Hasta el 2000 se organizaba el envío por tierra de las estatuillas a través de empresas de transporte común. Pero ese año, a pocas semanas de la fecha de la ceremonia de entrega, el cargamento con los premios fue robado en el muelle de carga del transportista. Si bien fueron recuperados una semana más tarde, el hecho sirvió para tomar medidas extra y, por ese motivo, la Academia siempre tiene a mano premios de reserva.

Se calcula que se han entregado alrededor de tres mil estatuillas hasta el día de hoy. La primera de todas, en 1929, fue para Emil Jannings, por su actuación en The Last Command y The Way of All Flesh. Desde 1950 todos los premios fueron protegidos legalmente para que no puedan ser vendidos sin antes haberlas ofrecido a la Academia por el precio establecido de un dólar. Si el ganador se niega a aceptar dicha disposición, la Academia se queda con la estatuilla.

La estatuilla más famosa del mundo
La estatuilla más famosa del mundo

El origen del nombre
Si la estatuilla es el mayor reconocimiento para cualquier trabajador de la industria cinematográfica, su nombre, Oscar, es acaso el misterio más grande del séptimo arte. Como se dijo en un principio, su nombre oficial es Premio de la Academia al Mérito, pero es más conocido por su apodo.

La historia más aceptada cuenta que la bibliotecaria y directora ejecutiva de la Academia en la década del 30, Margaret Herrick, vio en la estatuilla cierto parecido con su tío Oscar y, a partir de entonces, como un chiste interno, comenzaron a llamarlo así.

El periodista Sidney Skolsky, especialista en temas vinculados a Hollywood, se enteró y utilizó este nombre al referirse a la primera ganadora a mejor actriz, Katharine Hepburn. La organización comenzó a utilizar formalmente el apodo en 1939.

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