Por Marianela Insua Escalante

El arte no es exacto, a veces el orden de los factores altera el producto. Pero otras veces, como en Thriller, la suma de ciertos talentos resulta en un número perfecto. Michael Jackson lanzó este disco en 1982 y ya se perdió la cuenta de las copias vendidas en el mundo, se especula que son casi 50 millones. Un cálculo de la Asociación de la Industria de la Grabación de Estados Unidos (RIAA, en inglés) dice que 1.500 escuchas de un álbum por Internet equivalen a una venta. Y las plataformas digitales también adoptaron a Thriller, así que sigue siendo muchísimo.

El álbum remite inmediatamente al corte con la canción emblemática, el video de terror y la coreografía inolvidable, pero además del tema homónimo, este disco contiene himnos del pop y detalles musicales que lo convierten en una obra maestra. Producido por Quincy Jones, esta placa que llevó ocho meses de trabajo guarda tantos hits como historias que fueron saliendo a la luz a lo largo de los años.

Suspenso pop

Dirigido por John Landis, el video de "Thriller" rompió todos los moldes. En una especie de cortometraje de casi 14 minutos contaba una historia de amor y horror, típica estadounidense. Jackson, de por entonces 24 años, caminaba de la mano de su chica hasta que se convertía en hombre lobo. Y después en muerto vivo. Y, después, vuelta a ser un muchacho. Todo eso pasa mientras la canción suena, todos bailan, es de noche y el peligro acecha.

Michael, que venía de ser un niño prodigio con sus hermanos los Jackson Five, se había convertido en un hombre exigente y para este video eligió a los mejores. Para la dirección del clip contrató a Landis, especialista en el género del horror y que también se había lucido en la película musical Blues Brothers (1980). Como coprotagonista se decidió por Ola Ray, una bonita modelo y actriz que había sido Playmate un par de años antes. Todo era ideal.

El tema compuesto por Rod Temperton se iba a llamar "Starlight", pero a Jones no le cerraba y se decidieron por "Thriller". Temperton había compuesto temazos como "Boogie Nights" para su banda Heatwave, de modo que la tenía muy clara.

Para el toque de verdad siniestro, dicen que Quincy Jones había pensado originalmente en Alice Cooper, pero finalmente se decidió por el mejor: Vicent Price. El actor, famoso por su desempeño en películas clase B, le puso voz al relato macabro y la risa final que ya es una marca registrada.

(Video: Youtube)

El productor estrella

Quincy Jones fue el encargado de entender lo que Michael quería y de aportar lo que faltaba. A los cuatro temas que compuso el artista, Jones le sumó cinco y, juntos, pasaron días y noches editando voces e instrumentos. Fueron ocho meses de trabajo, ya que la producción se llevó a cabo entre abril y noviembre de 1982 en los estudios de grabación Westlake en Los Ángeles, California. Según contó Jones tiempo después tardaron ocho semanas solamente con "Thriller".

Cuando estaban grabando "Beat It", otro clásico del disco, fue tanta la intensidad que los equipos se prendieron fuego. Para este tema, habían llamado a Eddie Van Halen para hacer un solo que se convertiría en un hit. El músico de hard rock puso 30 segundos de sus cuerdas, mientras en otro estudio Michael grababa voces y en un tercero, Quincy Jones mezclaba con su equipo. Tres estudios a la vez fueron demasiado y los parlantes terminaron ardiendo. Toda una metáfora.

Aunque trabajando eran imbatibles, Jones y Jackson se sacaban chispas en cuanto a lo creativo. El productor tenía experiencia, pero el entonces veinteañero ya era un genio y sabía perfectamente lo que quería. Uno de los conflictos fue la introducción de 30 segundos para "Billie Jean". Jones no estaba de acuerdo, pero Michael insistía en que él quería bailar. Y tenía razón, así quedó y fue un éxito.

Pese a que Michael Jackson dijera que "Billie Jean" era un nombre ficticio, en algunas de sus biografías salió a la luzque, al parecer, existió una admiradora bastante intensa que en 1981 le envió una carta a Michael diciéndole que él era el padre del bebé que había parido. Siguieron otras cartas hasta que a la correspondencia se sumó una foto de graduación de la joven y un arma. Esta tal Billie Jean pretendía que el cantante se quitara la vida a la misma hora que ella mataría al bebé. El artista se asustó terriblemente, informó a las autoridades y fin de la historia. La mujer habría terminado en un hospital psiquiátrico y la canción en lo más alto de todos los rankings del mundo.


(Video: Youtube)

Los Beatles, una dulce obsesión

"The Girl is Mine" fue el puntapié inicial para la concreción del disco. Para esta canción, llamaron a colaborar a quien era un buen amigo de Michael por ese entonces, el ex beatle Paul McCartney. Ambos eran fanáticos de los dibujos animados y se cuenta que la escribieron juntos viendo la tele. En su biografía Moonwalk (1988), Michael Jackson cuenta que quería devolverle la gentileza a Paul, que ya había colaborado con él en "Girlfriend" (de Off The Wall, 1979) y así compartir autoría en este nuevo tema para Thriller.

El día de la grabación estaban en el estudio Quincy Jones, Jackson, McCartney y George Martin, el productor de los Beatles. Demasiadas estrellas para un solo firmamento. Esa canción fue el primer corte del disco y el tanque que anunció lo que se venía. La letra hablaba de la pelea de dos amigos por la misma chica, un litigio interracial que ayudó a derribar prejuicios. La pelea en serio vendría años después.

En 1981, poco después de terminar la grabación de Thriller, murió John Lennon. Esto afectó tanto a Paul McCartney que decidió hacer el reclamo formal por los derechos de las canciones de los Beatles, que para ese entonces eran propiedad de la compañía ATV Music. El dueño de ATV le dijo que si los quería, entonces tenía que comprar toda la empresa. Y Paul no tenía tanto dinero.

En 1983, Michael visitó a Paul en su granja de Sussex, en Gran Bretaña. Allí lo consoló por la pérdida de sus canciones, lamentando que su amigo no tuviera los fondos suficientes para recuperarlas. Una vez de vuelta en los Estados Unidos, Jackson se puso en campaña y finalmente adquirió los derechos de los Beatles, por casi 50 millones de dólares a la compañía que se los había comprado a ATV. La furia del británico y la ambición del americano los distanciaron para siempre, pero "The Girl es Mine" siempre será una linda canción.

El pasito lunar

Ninguna persona que haya sido niño en la década del ochenta se ha privado de intentar el moonwalk. El "paso lunar", sello indiscutible de Michael Jackson ya existía, pero él es quien le pone alma y lo hace famoso a nivel mundial. Era conocido en las calles, al moonwalk lo hacían los afroamericanos y fue Michael quien, sin mucha calle pero con sobrado escenario, lo expone a todo el planeta.

"Billie Jean" es el tema que se lleva la cucarda, es el mejor para hacer moonwalk y el que eligió Michael para estrenarlo en 1983 durante una gala en homenaje a Motown. Ese día el sello discográfico celebraba a sus artistas, entre los que estaban los Jackson Five. Michael quiso despegar de aquellas aniñadas coreografías y se destapó con estos extraños y cautivantes movimientos que tenían mucho de breakdance.

También hay que reconocer que el moonwalk viene del backslide, un estilo de los años 50 que interpretaban grupos de baile destacados para la época. Mucho antes de las cirugías, de los escándalos, incluso antes de confesarse un niño infeliz, el artista supo combinar estilos e influencias en Thriller, que si bien no era su primer disco solista, sí fue la muestra de que en su carrera y en la historia de la música ya no habría vuelta atrás. En 1982, con 24 años, Michael Jackson mataba al niño prodigio y le daba vida al Rey del Pop.

(Video: Youtube)

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