Diego Maradona finalmente no pudo viajar a la Argentina para llevar al altar a Dalma, su hija mayor, que en este sábado se casó Andrés Caldarelli. Sin embargo, en Dubai también encontró motivos para celebrar. 

El Diez no estuvo en esta importante fecha con su hija porque en los Emiratos Árabes Unidos dirige el club de fútbol Al Fujairah, que está peleando el ascenso, y el jeque dueño de la institución no le dio permiso para ausentarse.

Mientras la novia se preparaba para su gran noche su papá, en la otra punta del mundo, se estaba enfrentando con su equipo ante Al Arabi, y para alegría del ex futbolista, ganó el encuentro por 2 a 0.

Ahora Maradona ya cumplió con su deber profesional y con sus obligaciones. Sin embargo, la distancia (está a 17 horas de avión de Buenos Aires) le impidió estar con su familia.

Una vez finalizado el partido Diego usó su cuenta de Instagram para transmitir en vivo. En el campo de juego le regalaron un ramo de flores. Lejos de dedicárselo a Dalma como pedido de disculpas, se lo dio a su novia, Rocío Oliva, que estaba acompañándolo desde la tribuna.

La idea inicial de Maradona era llegar a Buenos Aires el viernes por la tarde para poder estar en la fiesta de casamiento que se realizó al caer la noche en un lujoso salón de Pilar. Incluso así lo había acordado con la misma novia, que aceptó que su padre no estuviera en el civil.

Pero las cosas no salieron como ellos esperaban. Y el jeque no autorizó al director técnico para ausentarse. Hasta le habría dicho, según confirmaron fuentes a Teleshow, que si venía a la Argentina sería despedido, al igual que las 30 personas que trabajan en el equipo.

Indiferente a lo que su padre haga, Dalma habló a través de las redes sociales y aseguró que nada iba a opacar su felicidad en este momento tan importante.

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