¡Felices en su día! Ni te imaginabas que estos famosos son abogados

Son actores, periodistas, vedettes, mediáticos… Pero además de firmarte un autógrafo o regalarte una selfie, ¡también te podrían sacar de un aprieto en la Justicia!

Y ahora, ¿quién podrá defendernos? Bueno, ¿por qué no Darío Barassi? También Luis Novaresio, Toti Pasman, ¡y hasta Lorna, la fanática número 1 de Susana Giménez! Y si estás por Hollywood, un tal Matthew McConaughey. Ellos son algunos de los famosos que, además de destacarse en la televisión, el cine o el teatro, tienen colgados en el living de su casa el diploma de Abogado.

Y este 29 de agosto, a modo de homenaje para todos los buitres… ¡perdón!, es un chistecito, ¡no nos demanden! Vamos de nuevo… Decíamos que este lunes, en homenaje a todos los abogados en su día, armamos un listado de las estrellas que podrían representarte en un juicio, además de la bella Alejandra Maglietti y Fernanda Herrera, la abogada hot del Bailando 2016.

Darío Barassi: 

Nacido en San Juan, a los 18 años llegó a Buenos Aires para cumplir su sueño de convertirse en actor. Pero a la par, arrancó la facultad. Le fue bárbaro, al punto que terminó recibiéndose ¡con medalla de honor! Ya con el título bajo el brazo, Darío empezó a ejercer en el estudio de su hermano. Duró poco, y no por falta de capacidad, claro: lo esperaban las luces de los estudios de televisión, y las tablas del teatro. Hoy, a los 32, y con sendas participaciones en Esperando a Nina, en Telefe, y en el programa Net, de FoxSports, la única sentencia que escucha Barassi es la del público que juzga su trabajo. Y siempre es culpable… de muchas risas.

Juan Carlos Pasman: 

Quizás, luego de aprobar cada materia y a modo de celebración, Toti cerraba el puño para decirse a sí mismo: "¡La tenés adentro!" Y así, una a una, el periodista deportivo que saltó a la fama luego de que Diego Maradona le dedicara aquella frase emblemática, logró recibirse de abogado en la UBA. "El periodismo siempre fue un sueño que se hizo realidad, mientras que el abogado está cajoneado en Tribunales -advierte Pasman, de 43 años-. Como dice Ricardo Arjona: 'Es una causa perdida'". En todo caso, y si bien no dudamos de su capacidad, lo único que no podría defender Toti es su (mal)gusto por el cantante guatemalteco…

Gerardo Romano: 

Gerardo Romano
Gerardo Romano

Actor de extensa trayectoria televisiva (su beso con Rodolfo Ranni en Zona de riesgo quedó para la historia), como abogado fue Jefe de sumario del Ministerio de Justicia de la Nación. Estuvo once años, desde 1974, y llegó a ese cargo por un decreto de Perón. Por su función, estaba en contacto permanente con el director del Servicio Penitenciario, de nombre Roberto, y apellido Pettinato. ¿Te suena? Sí, claro, ¡el padre de Petti! Un dato más: ¿sabés cuál es la materia que menos le costó a Gerardo durante sus tiempos de estudiante? Derecho Romano. ¡Essssstá bien!

Luis Novaresio: 

De chico, en su adorada Rosario natal, no soñaba con ser astronauta, futbolista o piloto de Fórmula 1: quería ser botellero. Todo cambió cuando terminó el secundario, porque entonces sí quiso dedicarse al Periodismo. Pero los militares habían cerrado la Facultad de Comunicación de su ciudad, y a Luis no le quedó más remedio que anotarse en Abogacía. Ahora, muy lejos de sus anhelos de la niñez, Novaresio es uno de los periodistas políticos más respetados del medio. Y su título de abogado le aporta herramientas muy valiosas para ejercer aquella vocación que cerca estuvo de quedar trunca.

Lorna Irina Gemetto: 

Así como la ves, Lorna es periodista y abogada. Huy, ¿cómo Novaresio? Bueno… sí, pero no, no, ¡no! Antes que nada, ella es la fanática por excelencia de Susana Giménez, y eso la define por encima de cualquier otra característica suya. Esta vecina de San Martín cuenta que se recibió de letrada en la Universidad del Museo Social Argentino, en 1999, y de periodista en el ISEC. Sí, Lorna ha pasado horas y más horas entre libros y apuntes. Pero su objeto de estudio, a no dudarlo, es una solo. ¿Adivinás cuál es? ¡Sí, Su-sa-na, uh!

Ivo Cutzarida: 

Otro caso de un artista con múltiples intereses. No sólo le gusta la actuación -además es director-, sino también el boxeo -todavía entrena- y la política, que lo ha llevado a la militancia -y a una fallida postulación como candidato a Jefe de Gobierno porteño-. Antes de convertirse en galán, Cutzarida se anotó en la Facultad de Derecho. Y como cualquier otro estudiante recorrió durante cinco años los pasillos de Tribunales. Pero dejó, lo dicho, cuando vio en su profesión la posibilidad de hacerse un nombre. ¡Qué lástima! No, que se nos entienda: Ivo no actúa nada mal. Sucede que hubiera sido imperdible verlo argumentar como abogado en un juicio oral, y tras golpear con firmeza el estrado, gritar "¡Corta la bocha!" para reafirmar sus fundamentos. Tuviera o no razón, ¡el jurado lo habría aplaudido de pie!

Moria Casán: 

Moria Casán
Moria Casán

La suya es una historia similar a la de Ivo: Ana María Casanova -así se inscribió en la UBA- decidió hacer a un lado el estudio -también promediando la carrera- para calzarse las plumas y brillar en la Calle Corrientes. Los hombres, ¡agradecidos! Muchísimos años después, más precisamente en 2015, Moria amagó con volver a la facultad, pero se arrepintió. Meses después pasó unos días en una prisión de Paraguay, acusada del robo de una joya. Quizás como nunca antes habrá lamentado no haber concluido los estudios: ella se podría haber defendido mejor que nadie…

Matthew McConaughey:

Tal vez lo recuerden de películas como Dallas Buyer Club (aquí, El club de los desahuciados), que le valió un Oscar. Y una vez que lo ven, las mujeres no pueden olvidarlo: por algo su facha llevó a ser consagrado como El hombre más sexy del mundo, en 2005, según la revista People. Sin embargo, pocos saben que hombre que le teme a las puertas giratorias y los túneles. Y menos conocido aún es el dato de que este fanático del atún (¡cómo estamos con la info relevante!) estudió derecho en la Universidad de Texas. Y en un filme se dio el gusto de despuntar el vicio: fue un abogado de dudosa moral en The Lincoln Lawyer. ¿Lo hubiera sido en la vida real? Hummm…