Basada en una historia real, la película, cuyo director es Nicolai Fuglsig (el galardonado reportero gráfico danés que debuta en Hollywood con este film) y cuyo productor es el prolífico Jerry Bruckheimer (La caída del halcón negro), sigue las hazañas del equipo de Nelson que, superado en armas y número, se asoció́ con éxito con una milicia local para hacer frente a los talibanes y a sus aliados de Al Qaeda en una de las batallas clave de la guerra.

"Por supuesto, estaba familiarizado con los ataques del 11 de septiembre, pero no sabía de esta respuesta inmediata que sucedió", comenta Hemsworth respecto de su atracción inicial por el guión de Tropa de héroes, que fue adaptada del best seller de no ficción Horse Soldiers. "Y luego fue la logística de la respuesta ―el uso del caballo―, ataques de la caballería montada que no habíamos visto en la guerra moderna. Desde el punto de vista de la realización, eso fue único también".

Más conocido por su trabajo en Thor y Los vengadores, Chris Hemsworth protagonizó, además, películas como Blancanieves y el cazador (2012), Rush: Pasión y gloria (2013; como el campeón de Fórmula 1 James Hunt) y Hacker: Amenaza en la red (2015), el thriller sobre cibercrimen de Michael Mann.

—¿Qué te atrajo de Tropa de héroes?

—Me sentí atraído por el hecho de que la película se basó en una historia real, una que desconocía. La colaboración de los soldados estadounidenses con los afganos es fascinante. En el fondo, es un cuento de hermandad y camaradería entre los propios soldados, pero también hubo camaradería y se desarrolló una relación con los residentes de la zona. Fue una toma única de toda la situación, de la cual no era consciente. Y creo que mucha gente tampoco.

—Es bastante diferente a tus anteriores filmes

—Quería hacer algo más contemporáneo. Gran parte de mi trabajo se ha basado, obviamente, en la fantasía y en mundos míticos y exuberantes. Esta película abordaba un tema más terrenal y me ofrecía un personaje que no había interpretado nunca.

—¿Llegaste a conocer al verdadero Capitan Mitch Nelson?

—Conocimos a los verdaderos soldados y fue fantástico. Por un lado, son hombres comunes, normales, de familia y, por el otro, tienen historias muy heroicas, inconcebibles. No hubo ningún tipo de ego o dramatización sobre los datos que compartieron. Fue todo muy práctico, honesto y verdadero.

—¿Cómo te preparaste para la película?

—Tuvimos mucho entrenamiento militar y en armas con asesores de las Fuerzas Especiales y los equipos de Tierra, Aire y Mar de la Armada. También montamos caballos durante semanas sin parar. La mayoría nunca había cabalgado; yo lo había hecho algunas veces, pero, principalmente, en sets cinematográficos. Toda esa experiencia fue muy esencial, sobre todo, para desarrollar la manera de comunicarse, la química y el vínculo que tenían los hombres verdaderos que interpretamos.

—¿Te preocupa alguna escena en particular del filme por lo riesgosa que podía resultar?

—Muchas. Sin mencionar que había mucha falta de seguridad. Cuando estás sobre el lomo de un caballo y hay explosiones, hay muchas variables que están fuera del control de cualquiera. Un par de hombres sí se cayeron de los caballos; por suerte, no fue nada serio. Incluso hubo algunos accidentes con los dobles. Pero nadie resultó gravemente herido. Yo logré agarrarme fuerte, pero estuve a punto de caerme algunas veces (risas)… Sobre todo, al filmar los ataques que ves al final de la película, donde hay incendios y explosiones, y ataques con 20 o 30 caballos a toda velocidad. Eso fue una de las cosas más descabelladas que hice.