Denisse González fue internada por quinta vez en el año: "El camino está siendo largo"

La exparticipante de Gran Hermano volvió a sufrir una baja en sus plaquetas y tuvo que volver a ser hospitalizada

La emotiva reflexión de Denisse González por su internación (Instagram)
Denisse González fue internada por quinta vez en el año (Instagram)
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Denisse González atraviesa su quinta internación del año y lo hizo saber a través de sus redes sociales con un mensaje que combinó la crudeza del momento con una cuota de optimismo. La exparticipante de Gran Hermano lleva más de tres meses en un ciclo de internaciones y altas que no logra interrumpirse, todo a raíz de un cuadro autoinmune que los médicos todavía buscan estabilizar.

La fotografía que eligió para acompañar el anuncio, tomada en formato de historia desde la perspectiva de la propia paciente, muestra su brazo extendido hacia arriba con una vía intravenosa asegurada con cinta adhesiva sobre el antebrazo y conectada a una bomba de infusión electrónica. La mano, con las uñas pintadas en un tono claro, permanece abierta. En la muñeca, una pulsera identificatoria de hospital. Al fondo se distinguen todos los elementos de una internación: cama con sábanas blancas y cobertor azul oscuro, un sillón junto a la ventana, una mesa auxiliar con objetos personales y un andador metálico plegable apoyado contra la pared.

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Sobre la imagen, González escribió: “Vamos por la 5ta internación. El camino para encontrar el tratamiento indicado está siendo largo, pero seguimos en esa. En unos días ya me voy a casita, así que quédense tranquilos”.

Brazo con catéter intravenoso levantado en una habitación de hospital con una ventana, sillón, soporte de suero y texto superpuesto
Denisse contó que todavía no encontró el tratamiento adecuad

El inicio de esta historia se remonta al 31 de julio, cuando un chequeo de rutina —que González había adelantado cuatro días por un presentimiento— reveló apenas 3.000 plaquetas en sangre, un valor extremadamente por debajo del rango normal, que oscila entre 110.000 y 450.000 unidades. Los médicos la dejaron internada de inmediato en la Clínica Bazterrica para iniciar el tratamiento y profundizar los estudios. “Entré a hacerme unos chequeos de rutina y terminaron encontrando que tenía las plaquetas muy bajas, así que me dejaron internada para empezar el tratamiento y hacer muchos estudios mientras buscan la causa”, explicó ella misma.

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Durante esa primera internación, que se extendió por diez días, Bautista Mascia —su pareja y ganador de Gran Hermano 2023— no se alejó de la habitación. Al recibir el alta, González le dedicó un video con imágenes de esos días: “La forma en la que elegís acompañar al otro cuando todo se pone difícil puede cambiarlo todo”, escribió.

La segunda internación llegó nueve días tras el alta. El lunes 10 de agosto recibió el egreso con 150.000 plaquetas; el viernes siguiente, un control marcó 200.000 y parecía encaminado. El martes siguiente, González despertó con sangrado y lesiones bucales: 1.000 plaquetas, casi 99,5% menos que cuatro días antes. “Fue un golpe bastante grande porque veníamos de 200.000 y en solo cuatro días bajaron a 1.000. Ahora llegó el momento de empezar un nuevo tratamiento y ver cómo responde mi cuerpo”, escribió desde la clínica. La trombocitopenia severa, también llamada púrpura trombocitopénica idiopática, hace que el organismo destruya plaquetas al identificarlas como amenaza. “Mi cuerpo se bugueó. El cuerpito piensa que las plaquetas son algo malo y las destruye”, había explicado González.

La exparticipante de Gran Hermano volvió a su casa y relató cómo atravesó meses de tratamientos y controles por púrpura trombocitopénica inmune (Video: Instagram)

El 29 de septiembre llegó la tercera internación, con una punción de médula incluida. “Se terminó la buena racha. Bajaron las plaquetas otra vez, así que mañana me realizan una punción de médula”, informó desde la clínica, con el humor que la caracterizó durante todo el proceso: “¿Dónde estará la que no responde? Yo internada por tercera vez”, ironizó en un video mientras comía una zanahoria desde la cama del hospital. González había relatado que durante su primera internación llegó a temer por su vida: “Esa noche que estaba sola hice un dibujito de despedida”, reveló, y contó que no les avisó a sus padres —que residen en Chubut— para no preocuparlos.

La cuarta internación, en octubre, fue más breve en palabras. “4ta internación. Las plaquetas volvieron a bajar”, escribió junto a una foto desde la cama del hospital, y por primera vez optó por reducir su exposición pública: “Voy a tomarme unos días para descansar y enfocarme en mi salud”. Semanas antes, el 17 de septiembre, había llegado a creer que los médicos habían encontrado “el tratamiento ideal”, aunque aclaró que continuaría con estudios y hemogramas semanales. Esa estabilidad no duró.

Todavía sin un tratamiento que logre sostener los valores en el tiempo, González enfrenta ahora su quinta hospitalización. La causa del cuadro sigue sin determinarse con precisión: entre las hipótesis que el equipo médico continúa evaluando figuran una reacción a medicamentos, una infección, el lupus u otro proceso autoinmune sin origen identificable. “Todavía no sé por qué me enfermé y es muy probable que nunca lo sepa”, admitió la joven. Mascia, en tanto, le dejó un mensaje cuando se conoció la tercera internación que sintetizó su presencia durante estos meses: “Las veces que sea necesario”.

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