La Joaqui habló lo que significa ser madre de dos hijas y los sacrificios que hace: “Lloro abajo de la ducha”

La cantante, que es madre de Shaina y Eva, decidió asumir una actitud de fortaleza frente a sus hijas con la intención de que no la vean vulnerable

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La cantante, que es madre de Shaina y Eva, abrió las puertas a cómo ve la maternidad (Video: MTVLadoB-Instagram)

La Joaqui es madre de Shaina y Eva, y desde que cada una llegó a su vida tomó una decisión: dar todo por las dos nenas, aunque eso significara dejar sus propias necesidades en segundo plano. Esa entrega, con sus costos y sus alegrías, la contó como nunca en El Lado B, el podcast de MTV conducido por Belu Drugueri.

La cantante arrancó definiendo la maternidad en sus propios términos, sin rodeos: “Ser madre es firmar un contrato en el que decís: cedo todo lo que me ponga primero a mí, mi felicidad, mi salud”.

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Desde ese lugar habló de los momentos en que el cuerpo pide pausa y la vida de mamá no la permite. “A veces estás volando de fiebre y no podés tomarte un break de ser mamá”, dijo. Y explicó por qué: las nenas se asustan cuando la ven mal, se preocupan, se ponen tristes. Entonces ella aprendió a disimular.

Lo que vino después fue una de las confesiones más crudas de la entrevista. “Yo a veces digo ‘No, no me duele’”, recreó, con una risa que mezclaba humor y verdad. La estrategia es clara y tiene nombre propio: “Si estoy triste, si tengo el corazón roto, lloro abajo de la ducha porque no voy a permitir que ellas sepan que su mamá no es una superhéroe”.

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La explicación detrás de esa decisión tiene que ver con la empatía de Shaina y Eva. “Me dicen: ‘¿Mamá, por qué llorás?’, y se ponen mal”, contó. “Son tan empáticas que yo aprendí a fingir que nada pasa hasta cuando pasa.”

Pero el podcast no fue solo un espacio para hablar de sacrificios. También hubo lugar para el orgullo y la celebración. La Joaqui recordó la primera Navidad que festejó en su propia casa, con un entusiasmo que se coló hasta en el tono de voz: “Hicimos, ponele, Navidad en casa, que es la primera Navidad que festejé en mi casa, mi casa”.

La descripción de esa noche fue detallada y cargada de satisfacción. “Yo armé toda la comida, mi momento Valentina Farm, armé la mesa, decoración, todo”, contó. Belu Drugueri la interrumpió con una acotación: “Un árbol”. La Joaqui siguió: “Yo re contenta”. Y la conductora cerró el intercambio con un “A todo culo” que arrancó más risas.

Esa noche la cantante fue anfitriona por primera vez en su propio hogar. “Era mi casa la que invitaba a todos en Navidad y todos vinieron chochos”, recordó. Hubo disfraces, había alguien vestido de Papá Noel, otro con una máscara de Terian, y los dos bailaban juntos en TikToks que quedaron grabados en la memoria familiar.

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Las pequeñas tienen a su madre como su heroína personal y día a día la cantante hace todo lo posible para no defraudarlas (Instagram)

En ese momento, dijo, cayó en la cuenta de algo: “Pucha, o sea, me gusta el pack familiar que me trajo”. Ese pack, según ella misma lo definió, tiene una forma muy concreta: “Yo estoy siempre con mis hermanos, estoy siempre con mi equipo, con mis hijas. Entonces, hemos armado como una tribu en conjunto.”

Días atrás, la cantante de “Butakera” habló de su amistad con Cazzu. La relación entre ambas comenzó mucho antes de que la fama llegara a sus vidas y, desde entonces, forjaron una hermandad que superó desafíos personales y profesionales. En cada etapa de sus vidas, ambas artistas han sido sostén y refugio mutuo, y así lo volvió a dejar en claro la intérprete al referirse públicamente a una de las enseñanzas que Cazzu le dejó para siempre.

El nuevo testimonio se dio frente a las cámaras de ¡Siéntese quien pueda! (Fama Plus), programa de televisión estadounidense en español. Allí la artista se sinceró sobre la relación que la une con su colega y amiga. “Nos conocemos desde los trece años. Ahora que somos señoras en su tercera década, ¡nos terminamos de criar, muchachos!”, comentó entre risas y complicidad. Luego, se detuvo en el impacto que tuvo Cazzu en su forma de ver el mundo: “Julieta fue la que me enseñó a militar por las causas justas. Yo antes no era una persona tan agradable, era muy cerrada y muy tonta y muy enojada con no permitirme a mí misma ser quien yo era. Así que ella me ayudó un montón a integrar el intelecto a la militancia de lo que realmente considero justo”.

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