Marta Fort contó cómo fue su experiencia con la psicóloga: "Habrá pensado 'está reloca'"

La hija de Ricardo Fort compartió una increíble anécdota sobre cómo encara la terapia: “Tengo que dar show”

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Marta Fort contó su experiencia con la psicóloga y por qué la ghosteó

La joven heredera Marta Fort narró sin filtros su acercamiento a la psicóloga durante su participación en Solo Magazine, sorprendiendo tanto a los conductores como al público por la sinceridad de sus recuerdos y el giro en su mirada sobre la terapia. El testimonio de Fort transitó desde la desconfianza inicial hasta una apertura frente a la ayuda profesional, exhibiendo una transformación genuina.

Marta Fort, hija del artista y empresario Ricardo Fort, relató ante Sofi Maccagi, Guigui Payer y Gonzalo Sorbo que hace seis meses, tras una crisis emocional, inició un proceso terapéutico en Buenos Aires. Explicó que, aunque toda su vida se consideró “antipsicóloga”, las experiencias y la memoria de su padre siguen marcando su día a día, influyendo tanto en momentos cotidianos como en episodios que considera inexplicables dentro del entorno familiar.

“Yo toda mi vida fui antipsicóloga”, confesó Marta Fort. “A mí me dijeron: ‘Nunca tenés que mentir y siempre tenés que decir todo’. Entonces, a mí no me sale mentir directamente”, explicó, revelando que la honestidad, inculcada desde su infancia, condicionó su forma de ver la psicoterapia. “¿Para qué voy a tener psicóloga?”, ironizó, recordando el escepticismo con el que se acercó al tratamiento.

La experiencia de Marta Fort con su terapeuta comenzó tras reconocer que necesitaba ayuda. “Sí, desborde. La segunda sesión, la psicóloga dijo: ‘A esta mina la tengo que internar’”, narró entre risas. La entrevistada describió sus primeras sesiones con humor: “La primera sesión llegué llorando, contando de todo, superdeprimida. La segunda semana me siento así, y le digo: ‘Bueno, ya me puedo dar de alta’”.

Marta Fort contó su experiencia con la psicóloga

Primeros encuentros y emociones en terapia

Durante el programa, la influencer recordó esos primeros días de tratamiento. “Esta habrá pensado: ‘Esta está reloca’. Y bueno, por suerte, igual, desde aquel momento nunca más estuve tan deprimida y cada vez que tenemos una sesión es como... a encontrar mi vida, claro”, señaló. Así expresó el alivio que sintió tras comenzar la terapia, aunque también remarcó la variabilidad emocional: “A veces estás desbordado y decís: ‘Largo todo. Ya está, me liberé’”.

La espontaneidad de su relato permitió conocer la intensidad y los matices de su proceso. Para Marta Fort, la terapia se convirtió en un espacio para el desahogo y el autodescubrimiento, reconociendo que su estado de ánimo evolucionó con cada encuentro.

Terapia, show y sinceridad

En diálogo con los conductores de Solo Magazine, Fort exploró su actitud hacia la terapia: “A mí no me gusta hablar de cosas que me parecen banales, porque yo lo tomo en serio. Tengo que dar show. La ghosteo o le digo: ‘No va a poder esta semana’, y completo el chisme la semana que viene, ¿me entendés? Digo parte uno y parte dos”, comentó entre bromas, evidenciando su tendencia a dramatizar incluso en contextos serios.

Y agregó, sobre las cosas que dice en tearapia: “A mí me gusta que Ángel de Brito tenga envidia de esa sesión, ¿me entendés?”. Así, la entrevistada reconoció la presencia constante del humor y la teatralidad en su modo de afrontar los espacios de confianza incluso con su psicóloga.

La herencia de Ricardo Fort y el arte de la imitación

La memoria de Ricardo Fort se mantiene vigente en la vida de Marta por medio de gestos y homenajes espontáneos. En el programa Blender at Night, la influencer aceptó el reto de imitar a su padre ante el público, evocando la célebre frase “¡Mamá, cortaste toda la looooz!”, famosa en la televisión argentina.

La recreación incluyó otras expresiones icónicas de Ricardo Fort, como “¡Mamá! Sacá la mano de ahí, carajo” y “¡Metiste todo el cuchillo!”. Estas frases, originadas en el reality familiar, forman parte del repertorio popular y siguen circulando en memes, prendas y redes sociales, consolidando el legado del empresario.

El homenaje resultó en una combinación de humor y nostalgia, reviviendo momentos convertidos en clásicos del espectáculo y resaltando la conexión íntima entre padres e hija.

La influencer relató que decidió irse de su departamento en Belgrano tras vivir episodios paranormales relacionados con la figura de su padre, Ricardo Fort, fallecido en 2013 (Lo del Pollo/ YouTube)

Experiencias inexplicables y recuerdos familiares

En distintos testimonios, Fort relató cómo la figura de su padre continúa presente mediante hechos inesperados en su entorno familiar. “Había gente de mi casa que decía que lo vio en carne y hueso después de que falleció”, describió Marta, en referencia a testimonios sobre la presencia de Ricardo Fort tras su muerte en 2013.

Aunque nunca presenció una aparición visual directa, sí experimentó episodios personales: “Yo nunca lo vi a él, pero sí escuchaba pasos. No me asustaba porque todos entendíamos que tenía algo que ver con él”, sostuvo la influencer, explicando el clima de comprensión y familiaridad en su hogar.

Frente a la reiteración de señales y testimonios, Fort decidió mudarse para buscar un ambiente más sereno y aliviar el peso de los recuerdos. Para ella, estas vivencias cerraron una etapa y marcaron el inicio de un camino de mayor tranquilidad.

La memoria de Ricardo Fort sigue influyendo tanto en la esfera pública como en la vida cotidiana de su hija, permaneciendo en el imaginario colectivo y en los relatos domésticos que dan forma a su identidad.