Gustavo Garzón habla del estreno de la nueva obra que escribió: “Hay partes parecidas a cosas que viví, pero deformadas”

El actor habló con Teleshow de su regreso a los escenarios con “Un hombre solo es demasiado para un hombre solo”, donde explora el amor de un hombre de 70 años con un mujer que tiene la mitad de su edad

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El actor Gustavo Garzon posa
El actor Gustavo Garzon posa junto a su coprotagonista, Victoria Baldomir, para la obra teatral 'Un hombre solo es demasiado para un hombre solo', que marca su regreso a las tablas

El estreno de la nueva obra de teatro de Gustavo Garzón -este domingo 15 de marzo en la sala Nün-introduce una dinámica inusual para el circuito independiente argentino. Según ha detallado el actor y guionista a Teleshow, el espectáculo está planteado como una producción de carácter experimental y cinematográfica. Con una trama que sigue la transformación emocional de un hombre de setenta años enfrentando el enamoramiento por primera vez, el texto de “Un hombre solo, es demasiado para un hombre solo” busca interpelar a la audiencia.

Garzón, en una charla con Teleshow, enfatizó su vínculo personal con la escritura y el deseo de trasladar al público la experiencia dramática a territorios menos centrales de la escena, ampliando así el alcance habitual del teatro de autor.

La obra habla de la
La obra habla de la soledad del hombre, una soledad más profunda que la física

La pieza es singular en su modelo de distribución porque, a diferencia de otras propuestas surgidas en el teatro local—habitualmente ancladas a una única sala—, Garzón confirmó la intención de desplazar el montaje hasta ciudades y pueblos de todo el país.

Un modelo experimental para el teatro argentino

El actor explica minuciosamente que el eje dramático explora la vulnerabilidad y las consecuencias emocionales de un amor tardío, incluyendo un giro en la vida del protagonista que desencadena decisiones inesperadas. Saborea cada palabra, cada pausa y el sentimiento que lo llevó a volver a escribir. Además, subrayó el componente autobiográfico y el involucramiento personal en cada etapa del proceso creativo, reafirmando el valor de la escritura como motor transformador y como herramienta para ampliar los públicos del teatro contemporáneo.

Garzón destaca la importancia de
Garzón destaca la importancia de la diferencia generacional al presentar una historia de amor entre un hombre mayor y una mujer joven

La producción apuesta a giras constituyen no solo un movimiento artístico, sino también una decisión de industria que busca instalar nuevas formas de acercamiento entre creadores y audiencias, y consolidar el circuito independiente como fuerza activa en la renovación de las artes escénicas nacionales.

—¿Por qué el título “Para un hombre solo, es demasiado para un hobre solo”?

—Básicamente porque hay un punto en que la obra habla de la soledad, de la soledad del hombre, no el de la soledad física, sino de un tema más profundo, la de haber vivido instancias de ese sentimento de chico. Básicamente es una obra que habla del amor. Es una historia de un hombre que a los setenta años se enamora por primera vez en su vida.

—¿Nunca había estado enamorado?

—No, se da cuenta ahí, cuando se enamora, que nunca lo había estado. Es un personaje que no conoció el amor en su hogar materno o paterno. Entonces, desconoce lo que es. Y cuando siente esa ráfaga, ese rayo que lo parte de amor, lo desestabiliza emocionalmente por completo y pierde un poco la razón y empieza a tomar decisiones que no son las correctas.

La nueva creación de Gustavo
La nueva creación de Gustavo Garzón retrata el impacto profundo de descubrir el amor cuando menos se espera, mostrando emociones y vulnerabilidad que desafían prejuicios sobre la vejez

—¿La diferencia de edad entre los personajes es importante en la obra?

—Claro porque se enamora de una chica muy joven, que tiene la mitad de años que él, tiene treinta y cinco años.

—¿La obra está escrita por vos?

—Sí, además colaboró mucho en todo el proceso de escritura y desde el principio la directora, que es Julia Morgado. Si bien la obra es mía, ella supo ayudarme a sacar lo que estaba de más, a darle teatralidad.

—¿Qué personajes interpreta la actriz?

—Victoria Baldomir interpreta a la psicóloga, la mujer y la amada. Los tres los hace la misma actriz, pero ella entra y sale y yo sostengo toda la obra con lo que va ocurriendo y con relatos del pasado del personaje al público. Es un ir y venir permanente del pasado al presente, todo el tiempo. Son treinta y cinco escenas en una hora, así que es un relato muy cinematográfico.

La pieza, escrita y protagonizada
La pieza, escrita y protagonizada por Garzón y Victoria, cuenta con el apoyo clave de la directora Julia Morgado durante todo el proceso creativo

Relación entre el autor y su personaje: autobiografía y ficción

—¿La obra tiene algo de autobiográfico?

—Sí, tiene que ver con mucho mío. Es más, lo que pasa está ficcionado. Yo te diría que hay una parte muy mía y otra parte muy parecida a mí. A cosas que yo viví, pero están deformadas. A mí no me ocurrió eso que le ocurre al personaje, pero sí sé lo que es la irrupción del amor. Además, el personaje va contando cómo todos los hechos de la infancia en relación al amor, al sexo.

—¿Cómo se aborda el tema del sexo?

—No hay sexo en escena, pero se habla del sexo, de la parte sexual del personaje, las contrariedades, los logros, los fracasos.

—¿La infancia determina a tu personaje?

—Muestra cómo la infancia le afecta a los setenta años, cómo determina la historia de cada uno, lo que vive a lo largo de toda la vida, que uno puede cambiar algo, pero no puede cambiar toda su historia, la tiene que aceptar y avanzar con eso.

El texto aborda temas como
El texto aborda temas como el sexo, las contradicciones personales y el peso de los fracasos y logros en la vida del protagonista

—¿Cómo definís el género de la obra?

—Es un falso biodrama porque mi personaje es Joaquín V. González, el bisnieto de V. González. Es un escritor, que quiere ser como su ídolo y no puede escribir. Entonces va una profesora de literatura, lo invita a hacer un diario, su diario íntimo. Y ahí empieza a contar todo lo que está viviendo, que precisamente lo vive con su profesora.

—¿Hay algún punto de contacto con alguna historia de amor tuya?

—Podría ser la mía o la de cualquiera. No me es lejana. Es muy reconocible la chica que se enamora del profesor. Después lo reencuentra el profesor ya grande, pero le quedan resabios de eso que le pasó y quiere probar.

El oficio de escribir y los desafíos personales

—¿Por qué decidiste escribir esta obra?

—Primero porque me gusta mucho escribir y la escritura es algo muy necesario para mí, el tener un proyecto propio. Yo escribí desde los cuarenta a los sesenta años sin parar. Escribí para televisión, Señoras y señores, Casa Natal. Después escribí mi ópera prima de cine, que fue Por un tiempo. Hice tres documentales, que también hay algo de escritura, pero no podía volver a escribir. Adapté obras de teatro y de pronto me paralicé y no pude escribir más. Estuve diez años sin poder escribir.

—¿Por qué?

—No podía, porque solo podía escribir de una sola cosa, que era de lo que me pasaba. Lo que me estaba pasando. No podía. Pero sabía que no podía hacer otra cosa. Es un poco lo que le pasa al personaje. No quiere escribir, pero tampoco puede crear nada porque está paralizado. En un momento yo sentía que tenía mucho para decir respecto del amor, que quería hablar de eso.

El relato muestra cómo una
El relato muestra cómo una experiencia puede transformar por completo a una persona mayor que nunca conoció el verdadero afecto y se atreve a dejar atrás sus viejos miedos

—¿Habías hablado antes sobre el amor en tus obras?

—No, nunca. Lo necesité. Por ciertas peripecias que yo viví, me parecía que había ahí cosas para contar y también para saber más de mí mismo, de por qué me pasaron las cosas que pasaron. Con los altibajos del amor. Las subidas, las caídas y que si no estás muy bien parado, tanto las subidas como las caídas te pueden llevar a lugares muy irreales y peligrosos. De la diferencia entre lo que es amar y lo que es estar enamorado.

—¿Estás contento con el resultado?

—Sí, muy satisfecho. La verdad que era una obra muy difícil de teatralizar, porque las palabras yo las tenía. Estuve mucho tiempo. Esto de estar desocupado un tiempo largo me permitió concentrarme mucho en la escritura, escribir cuando estaba para escribir, descansar cuando no estaba para escribir. Corregir y corregir. La sigo corrigiendo. Soy muy detallista y muy obsesivo con lo que hago. Y más con lo que escribo, con lo que actúo también. Me gusta si hago algo, sacar lo mejor de mí, no guardarme nada.

La situación actual del teatro y los actores en Argentina

Gustavo Garzón confiesa: "Nunca había
Gustavo Garzón confiesa: "Nunca había hablado de amor en mis trabajos anteriores, lo necesité" en su más reciente proyecto teatral

—¿Cómo vivis la situación de los actores en el último tiempo?

—Desde que hice La madre, en julio del año pasado, no recibí ni un llamado de nada. Es que no hay nada. Yo no estaba acostumbrado. Hacía dos películas por año, no paraba. Nunca me faltó. Cuando había televisión, no parabas de televisión. Ahora no hay más. Entre el cine...teatro, hice toda la vida, pero con eso no siempre uno se arregla. Tenés que hacer más. Ahora no hay cine, hay series, hay dos o tres. Tampoco la edad colabora mucho.

—¿Cómo afecta la situación del sector?

—Estamos viviendo la peor de las desgracias, te diría. Estamos en riesgo. Pero toda desgracia tiene un beneficio secundario. El beneficio que yo tuve es que tuve un tiempo que nunca tuve. Todo lo hice siempre luchando contra el tiempo. Ahora siento que puedo disfrutar de este tiempo, aunque me estoy gastando los ahorros. Pero por lo menos hago algo creativo que me hace bien, que me ilusiona, que me divierte, que lo tomo como un desafío personal. Es el beneficio secundario de la desocupación.

La crisis actual del sector
La crisis actual del sector teatral argentino se refleja en el testimonio de Garzón, destacando la desocupación que afecta al ochenta por ciento del gremio actoral

—¿Cómo ves la visibilidad de los actores en la actualidad?

—Veo a los actores, veo las redes, la inteligencia artificial, así y todo. No ve uno más un actor, los actores no están más en las entrevistas. Hemos perdido visibilidad completamente. Hemos sido desplazados por otro tipo de gente en las pantallas. Te diría que el ochenta por ciento del gremio está desocupado. Y no te exagero. De los actores que siempre han trabajado, debe estar trabajando el veinte por ciento.

—Impacta, inevitablemente...

—Yo hablo de mi sector, de los actores, pero eso implica a mucha gente. La gente del cine está toda desocupada. Gente que dedicó cuarenta años al cine, que estudió cine, que vivió para el cine, ahora están desesperados buscando de qué pueden dar una clase, reinventándose como pueden, viviendo que cada vez peor. Es lamentable. Creo que inmerecido también, porque nosotros no le hacemos mal a nadie. Es un trabajo noble, que la Argentina lo supo construir y con orgullo.

Fotos: Jaime Olivos