Adabel Guerrero reveló detalles de cómo es el vínculo de la China Suárez con los padres de sus hijos: “Madraza”

En una entrevista televisiva, la artista resaltó la organización y la colaboración que mantiene la actriz junto a Nicolás Cabré y Benjamín Vicuña en la crianza y el cuidado de los menores durante las grabaciones

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Adabel Guerrero habló de su vínculo con la China Suárez y cómo son sus charlas (Video: Puro Show, Eltrece)

En medio de las polémicas que suelen rodear a la China Suárez, una voz inesperada aportó una mirada diferente. Fue Adabel Guerrero, quien compartió largas jornadas de grabación con la actriz en la serie En el Barro 2 y decidió contar qué escuchó puertas adentro sobre la dinámica familiar con los padres de sus hijos. Invitada a Puro Show (Eltrece), la bailarina sorprendió al hablar sin vueltas sobre el tema. Lejos de alimentar versiones escandalosas, destacó la organización y el respeto que, según ella, existe entre la actriz y sus exparejas, Nicolás Cabré y Benjamín Vicuña, padres de Rufina, Magnolia y Amancio.

Guerrero explicó que el vínculo con la China se fortaleció durante el rodaje, donde compartían hasta doce horas diarias. “A partir de que nos conocimos, la empecé a ver en todo lo que pude porque uno aprende mirándola a ella y a otras compañeras”, señaló. Más allá del trabajo actoral, hubo un tema que las unió especialmente: la maternidad. Adabel, mamá de Lola, se interesó por la logística que implica criar hijos mientras se enfrenta a jornadas extenuantes de grabación. “Lo que sí hablamos en las grabaciones fue acerca de la maternidad. A mí me interesaba mucho saber cómo hacía ella con los chicos, grabando tantas horas”, reveló.

La bailarina destacó la presencia
La bailarina destacó la presencia y compromiso de los padres de los hijos de la China Suárez en la vida diaria de los niños

Fue entonces cuando lanzó la frase que generó repercusión: “Ella tiene gente que la ayuda, por supuesto, tiene a la mamá. Y siempre me habló muy bien de los papás de los chicos, que siempre estaban presentes y se hacían cargo, se organizaban bien cuando había que viajar”. Sus palabras contrastan con las versiones mediáticas que suelen instalar tensiones entre la actriz y sus exparejas.

Uno de los puntos que más llamó la atención fue la referencia a la coordinación cuando hay compromisos laborales en el exterior. En los últimos años, la ex Casi Ángeles viajó en reiteradas oportunidades (incluida su estadía en Turquía) y eso implicó acuerdos con Cabré y Vicuña para organizar la rutina de los chicos. Guerrero remarcó que la intérprete mantiene un contacto permanente con sus hijos aun cuando está trabajando. “Siempre me pareció muy madraza la China, pero muy madraza. Todo el día haciendo videollamada con los chicos”, afirmó.

La actriz mantiene contacto constante
La actriz mantiene contacto constante con Rufina, Magnolia y Amancio durante extensas jornadas laborales mediante videollamadas

Durante la entrevista, Adabel también aprovechó para destacar el costado humano de la actriz. Recordó que, tras una jornada que terminó a las tres de la madrugada, la China pidió hamburguesas para todo el equipo, no solo para el elenco artístico sino también para técnicos y personal de producción. “No sabemos si las pagó o se las dieron, no importa. Es el gesto. Agarró el teléfono y pidió 200 hamburguesas y terminamos todos comiendo”, contó.

También defendió las decisiones artísticas de su compañera frente a críticas por escenas de desnudez en ficciones recientes. “Me parece que el desnudo ya está sobrevalorado. Está contando una historia. ¿Qué lo va a hacer tapada? Para mí está perfecta”, sostuvo. En un clima mediático donde el nombre de la China suele asociarse a controversias sentimentales, la postura de Adabel fue clara. “Yo no puedo decir nada malo de ella”, aseguró, sumándose a otras compañeras de elenco que resaltaron su profesionalismo. Guerrero explicó que, aunque no mantienen un trato cotidiano, existe una amistad basada en el respeto: “No ando mandando mensajes porque sí, pero cada tanto un mensaje, un corazoncito, hay”.

Las declaraciones llegan en un momento donde cada movimiento de la actriz genera titulares. Sin embargo, la bailarina eligió enfocarse en lo que vivió durante el rodaje: largas charlas en camarines, intercambios sobre cómo compatibilizar trabajo y crianza, y un reconocimiento a la responsabilidad compartida de los padres. Así, lejos del escándalo, la palabra de Adabel sumó una versión íntima y elogiosa sobre la vida familiar de la China Suárez. Una mirada que pone el foco en la maternidad y en el vínculo respetuoso con sus exparejas, y que instala una narrativa distinta en medio del ruido mediático.