Valentina Cervantes mostró la tierna travesura que hizo su hijo Benjamín: “Con esta carita”

En medio de sus días en Inglaterra, la modelo compartió la picardía que realizó el pequeño mientras no lo miraba con detenimiento

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La modelo volvió a enternecer
La modelo volvió a enternecer a sus seguidores con la última travesura del pequeño (Instagram)

Desde que volvió a instalarse en Inglaterra, Valentina Cervantes optó por darle un giro a su presencia en redes sociales. Dejó atrás las recetas culinarias y se sumergió de lleno en el disfrute de la maternidad, compartiendo con sus seguidores el día a día junto a Benjamín, su hijo de dos años con Enzo Fernández. Aventuras, juegos y momentos cotidianos se convirtieron en el eje de sus publicaciones, donde la modelo muestra sin filtros la ternura y el crecimiento de su pequeño, en especial las travesuras que realiza cuando no tiene sus ojos sobre él.

Fue a través de sus historias donde Valentina capturó el preciso momento en que el pequeño dejó en evidencia su picardía. Benjamín, con apenas dos años, se mandó una travesura y, lejos de mirar para otro lado, se hizo responsable. El niño ensució una cartera carísima de su mamá con salsa y, en vez de esconderse, se presentó ante ella con una mirada entre culpable y tierna, dispuesto a confesar su travesura. “Con esta carita vino a mostrarme que ensució la cartera con salsa”, escribió Cervantes sobre la imagen.

Este tipo de episodios se repiten en el feed y las historias de Valentina, donde los momentos junto a Benjamín se convirtieron en un clásico para sus seguidores. Tal como ocurrió en enero pasado, cuando la modelo capturó una charla espontánea con su hijo, revelando la intimidad cariñosa que comparten puertas adentro.

El pequeño le mostró la
El pequeño le mostró la travesura que hizo con la cartera de su mamá

¿Cómo le dice mamá a papá?”, le preguntó Valentina, en referencia a Enzo. El pequeño, sin dudar y con una ternura desbordante, respondió: “Amor”. La modelo, divertida, continuó el juego: “¿Y cómo le dice mamá a Benja?”. Benjamín, con una sonrisa pícara, contestó: “Mi bebé”. El video no tardó en viralizarse y llenar de comentarios las redes, donde los usuarios celebraron la dulzura y espontaneidad del niño. “Necesito un Benja en mi vida”; “Ese nene es puro amor”; “Me encanta que le pone la entonación exacta”; “Es la ternura personificada”, fueron solo algunos de los mensajes que cosechó la publicación.

El protagonismo de Benjamín en las redes de Valentina no es nuevo. En diciembre pasado, la modelo compartió una secuencia de videos que mostraban la ansiedad del niño mientras esperaba la llegada de su papá. Sentado en el auto, mirando por la ventana y con la impaciencia propia de su edad, Benja repetía: “¡Papi! No viene”. Lejos de apurarlo, Valentina aprovechó para estimular el diálogo y mantener viva la ilusión. “¿No viene? ¿Qué está haciendo?”, le preguntó. “Está jugando al gol”, respondió el niño, en clara alusión a la profesión de su padre.

La espera se hizo larga, pero finalmente llegó el reencuentro tan esperado. Enzo Fernández apareció a lo lejos y, con una sonrisa, se acercó al auto para abrir la puerta y abrazar a su hijo. “¡Mirá quién está ahí!”, exclamó Valentina, mientras Benjamín gritaba “papá” y se fundía en un abrazo con el mediocampista del Chelsea. “Dale un beso a papá”, invitó la modelo, sellando una escena de ternura y complicidad que rápidamente conquistó a los seguidores y sumó miles de reproducciones.

Mientras esperaban en el interior del auto, Valentina Cervantes grabó el momento en que su hijo intentaba buscar a su papá, Enzo Fernández (Instagram)

A lo largo de estos meses, Cervantes supo construir en sus redes un espacio de encuentro y empatía con otras madres y familias que siguen de cerca las andanzas de Benjamín. Sus historias, lejos de mostrar una maternidad idealizada, rescatan el valor de los pequeños gestos, la paciencia y el humor para atravesar el día a día. En cada travesura, abrazo o diálogo espontáneo, la modelo invita a sus seguidores a celebrar la infancia, la familia y esos lazos cotidianos que, más allá de la exposición, hacen que cada día valga la pena.