Linda Peretz celebró sus 84 años con una fiesta a plena música: el homenaje de sus colegas y amigos

La actriz se mostró rodeada por sus afectos más cercanos, entre los que se encontraban su hijo Tomás con su pareja, Natalie Pérez

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Linda Peretz festejó sus 84 años

Linda Peretz celebró sus 84 años rodeada de los afectos que marcaron tanto su vida como su carrera. No hubo espacio para la soledad ni el olvido en esa jornada donde cada instante quedó plasmado en fotos y videos que ella misma compartió con sus seguidores de Instagram. ¿Quién es Linda Peretz? Basta mirar su biografía para encontrar la respuesta, escrita de su propio puño: “Actriz. Productora. Directora. Artista plástica. Presidenta de la Casa del Teatro. Mamá de Tomy. Alma inquieta. Apasionada de la cultura”. Todo eso y aun más: una figura entrañable del mundo del espectáculo argentino, reconocida por su dedicación y su inquebrantable empeño en el bienestar de quienes más lo necesitan.

En el ambiente teatral y televisivo, Linda forjó una trayectoria con más de veinte obras, un camino en el que supo navegar entre el rigor de la academia y el calor del éxito popular. Desde 2016, preside la Casa del Teatro, esa institución que da refugio y asistencia a los artistas jubilados. No solo se trata de una labor administrativa: es un compromiso emocional, un gesto de gratitud hacia los que construyeron la cultura nacional. ¿Cómo se mide el peso de semejante responsabilidad? ¿Qué significa para una artista devolverle dignidad a sus pares en la última etapa de sus vidas?

LInda Peretz y los impactantes
LInda Peretz y los impactantes arregllosflorales y regalos que recibió por su cumpleaños

La celebración de su cumpleaños fue el reflejo de ese mismo espíritu generoso y vital. “¡Gracias a todos! Fue un hermoso festejo. A seguir disfrutando de la vida”, escribió en el pie de las imágenes donde se la ve sonriente, rodeada de amigos y colegas. La respuesta del público no tardó en llegar: los comentarios se multiplicaron. Muchos la llamaron “La flaca escopeta”, en alusión a aquel papel que interpretó durante años en televisión y teatro, un apodo que se transformó en sello de identidad.

Georgina Barbarossa, amiga y colega, fue una de las primeras en sumarse al aluvión de mensajes: “Feliz cumple mi queridísima Flaca Escopeta”. Otra seguidora, emocionada, escribió: “¡Nuestra flaca escopeta hermosa sos lo más! Por muchos años más llenos de salud y alegrías, Linda”. Los ecos de gratitud y cariño se sucedieron uno tras otro: “¡La pasamos genial! Gracias lindaza por invitarnos y compartir siempre... te queremos”. ¿Qué otra actriz puede presumir de semejante cercanía con su público y sus pares?

LInda Peretz junto con el
LInda Peretz junto con el amor de su vida, su hijo Tomás Rottemberg

Entre los invitados más destacados estuvieron Tomás Rottemberg, su hijo y productor, el gran amor de su vida, y Natalie Pérez, la actriz y actual pareja de Tomás. Hace solo unos meses, Linda habló por primera vez sobre este nuevo vínculo familiar y no ocultó su alegría. Cuando le mencionaron a la joven actriz, su rostro se iluminó: “Es divina la piba”. Así describió a su nuera con esa mezcla de ternura y orgullo que solo una madre puede expresar. No se trata únicamente de la felicidad de su hijo, sino de la armonía y la complicidad que definen al nuevo núcleo familiar.

“Estoy contenta porque lo veo muy bien a mi hijo. Él para mí es el amor de mi vida, mi hijo, ¿viste cuando nace? ya comprendés lo que es el verdadero amor”, confesó conmovida durante una charla en Intrusos (América TV). ¿Qué más necesita una madre para sentirse plena? La complicidad, el orgullo materno y la buena predisposición hacia Natalie Pérez atraviesan este capítulo de la familia Rottemberg–Peretz, marcado por la felicidad y la paz.

Quien también fue parte del
Quien también fue parte del festejo fue Natalie Perez, pareja de su hijo Tomás

La historia de Linda es la de una mujer que, a los 84 años, sigue transformando su entorno. La presidenta de la Casa del Teatro, La flaca escopeta, la madre, la artista. ¿Cuántas vidas caben en una sola? ¿Cuántos afectos hacen falta para levantar una celebración que se convierte en homenaje?