La salida romántica de la China Suárez y Mauro Icardi bajo el frío de Estambul: “Nosotros”

La actriz y el futbolista disfrutan de este tiempo de novios y sin hijos y se mostraron muy enamorados en la noche turca

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La China Suárez y Mauro
La China Suárez y Mauro Icardi disfrutaron una romántica salida nocturna en Estambul junto al mar (Instagram)

El frío del invierno otomano parece no alcanzar a la China Suárez y Mauro Icardi, quienes escribieron un nuevo capítulo de su romance de novela con una salida romántica a orillas del mar en Turquía. Lejos del bullicio mediático y del escrutinio de las redes sociales, la actriz y el futbolista eligieron el silencio y la calma como refugio, abrigados y sonrientes, en una noche que se sintió ajena al verano que domina las pantallas argentinas.

“Nosotros”, escribió el delantero del Galatasaray en sus redes, junto a un corazón negro y el emoji de un fuego. Una sola palabra, cargada de sentido, reflejando el pulso cotidiano de estos días. Icardi, ya reincorporado a los entrenamientos para enfrentar la segunda parte de la temporada, y la China, quien esta vez no tiene a sus hijos consigo. Rufina disfruta las vacaciones en Carlos Paz, junto a Nicolás Cabré, y su esposa, Rocío Pardo. Magnolia y Amancio viajaron a Punta del Este para recibir el año con Benjamín Vicuña. Entonces, es tiempo de pareja, de reencuentro y de pausa.

El contraste es evidente. Mientras el universo digital rebalsa de imágenes soleadas y cuerpos bronceados, ellos eligen el abrigo, la noche, el ritmo pausado de una ciudad envuelta en frío. Estambul, con sus luces y su historia, cobija la búsqueda de calma tras un año plagado de escándalos y exposición.

El look sobrio de la
El look sobrio de la China Suárez para la salida con su novio
"Nosotros" escribió Mauro Icardi, reforzando
"Nosotros" escribió Mauro Icardi, reforzando el vínculo sentimental con la China Suárez en Turquía

Las fotos los muestra emponchados, a orillas del mar y con la ciudad de fondo. Ella con un abrigo oscuro de pelaje intenso, que cae sobre sus hombros hasta cubrirla casi por completo. Él también luce un abrigo en tonalidad oscura, de confección robusta y acompañado por una chaqueta de cuero marrón. Una vez en el restaurante, la actriz deja ver un look formal, de blusa de encaje clara, cabello suelto y mirada a cámara. El menú desplegado aguarda por su decisión. Y no parece haber tiempo que la corra.

La llegada del 2026 en Estambul fue diferente para ellos. Envuelta en lujo y romanticismo, la noche de fin de año marcó un hito silencioso. Lejos de los grandes festejos, eligieron un exclusivo restaurante para recibir el nuevo ciclo. La intimidad se respiró en cada detalle: candelabros dorados, joyas, el costoso reloj que él le regaló días antes. Ella, confiada, posó ante la cámara, sentada frente a un menú abierto, envuelta en la calidez dorada del lugar.

La pareja eligió la tranquilidad
La pareja eligió la tranquilidad y el abrigo lejos del agitado ambiente mediático argentino y las redes sociales
(@mauroicardi)
(@mauroicardi)

En ese contexto, Mauro Icardi alzó su copa y compartió un mensaje emotivo: “Feliz Año 2026. Gracias amor de mi vida por este 2025 lleno de amor y paz a tu lado. Brindo por nuestro amor, por todo lo que fuimos y por todo lo que seremos”. El brindis no fue solo un gesto, sino una declaración pública de sentimientos, lanzada al mundo desde su cuenta de Instagram.

La actriz también se sumó a la celebración virtual. Desde sus historias de Instagram, escribió: “Feliz 2026 a mi todo. El hombre que llegó a abrazarme, rota, a amarme como nunca me habían amado. Feliz año a quien se ríe conmigo 24 horas, a quien me observa y acompaña. Nadie jamás te hará sombra. Nunca podré poner en palabras el amor que siento por vos”. Una confesión que expone la intimidad y la complicidad alcanzada, que deja entrever heridas y sanaciones, y que convierte a la pareja en una isla de emociones frente al mar turco.

La pareja venía de pasar la Navidad en Argentina, donde aterrizaron el 22 de diciembre y pasaron la Nochebuena en la ex casa de los sueños de Wanda Nara, en modo ensamblado con las hijas del futbolista y la empresaria.

Ya de vuelta a Estambul los recibió la nieve. Una escena cinematográfica, tras los días de sol y familia en Argentina, que marcó el paso definitivo de una etapa a otra. El contraste entre el calor de las celebraciones y el invierno turco no solo fue simbólico: fue el telón de fondo para un nuevo comienzo, para la promesa de una secuencia internacional donde el lujo, el cuidado por los detalles y la magia de una nevada inesperada delinearon un horizonte que se adivina infinito.