La furia de Ana María Picchio al aire en el programa de Moria Casán: “Para ustedes, cinco minutos y nada más”

La actriz dio un móvil para el ciclo de la diva, en plena promoción de El secreto, su obra en Mar del Plata, y expresó todo su malestar. El motivo y la reacción de la conductora

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La actriz expresó su malestar en el móvil del ciclo matutino de la diva. El motivo (Video: La mañana con Moria/ Eltrece)

Este viernes Moria Casán recibió en su ciclo de las mañanas de Eltrece a Ana María Piccio, actriz que es parte de El secreto, una comedia que estrena en Mar del Plata junto a Gerardo Romano, desde un móvil en la ciudad balnearia. Sin embargo, la nota no arrancó de la mejor forma.

Luego de ser presentada por la diva, entre aplausos, la actriz se plantó mirando el reloj y expresó su malestar. “¡Hace 20 minutos que las estoy escuchando y ya me empieza el ensayo!“, exclamó, en La mañana con Moria (Eltrece). ”Tengo que ensayar. Para ustedes, tengo 5 minutos y nada más", se despachó, sin ocultar su enojo.

La conductora, acostumbrada a hacer uso de su “lengua karateca” bajó el tono y ofreció las disculpas por el caso. “¡Perdón, perdón, perdón!“, exclamó. ”Son 5 minutos. Te quiero decir que te agradezco muchísimo y sorry por la espera, mi amor. Sabés cómo son los tiempos televisivos", explicó La One.

“¡Hace 20 minutos que las
“¡Hace 20 minutos que las estoy escuchando y ya me empieza el ensayo!“, exclamó Ana María Picchio. ”Tengo que ensayar. Para ustedes, tengo 5 minutos y nada más", se despachó, sin ocultar su enojo.

En ese momento, Ana María explicó su apuro. “No, empieza el ensayo. Tenemos escenario nuevo, escenografía nueva”, señaló, mientras contaba que estaban el Teatro Atlas con la comedia en la que comparte escenario también con Gabriela Sari y Rodrigo Noya. Sin embargo, el cortocircuito no pasó a mayores e inmediatamente Moria le recordó el día que Picchio, en una de las primeras temporadas de Brujas, reemplazó a Graciela Dufau, que se encontraba enferma, y tuvo que salir al escenario sin saber la letra, con el libro en mano y algunas indicaciones de la diva.

Fue un ‘torazo’ impresionante. Estábamos ensayándola tres meses y la señora vino el mismo día, tuvo que ser asistida por un texto, obviamente, y se le explicó al público. La gente aplaudió de pie. Yo le iba diciendo lo que venía y ella en un momento se emocionó y los anteojos se le empañaron. No podía leer”, rememoró Moria sobre el que Ana María aseguró que fue un “favor personal” que le pidió la diva. “Es verdad. ¡Se me mojaron los lentes y no veía nada!“, recordó, con humor sobre aquella función especial.

No fue todo. Ya en un clima muy distendido, la animadora la mandó al frente con un hombre con el que ambas salieron. “Sabés qué me estoy acordando. Vos sos terrible en cuestiones de amor”, arremetió Casán, risueña. “Ojo, ojo. Yo las estaba escuchando cuando estaba sentada acá algo que vos dijiste que habíamos compartido. Todo lo que nosotros hicimos en ese momento hoy yo no te lo puedo confesar porque estoy haciendo una obra que se llama El Secreto. ¡Mirá qué remate!”, concluyó, divertida.

Ana María Picchio, Gerardo Romano,
Ana María Picchio, Gerardo Romano, Rodrigo Noya y Gabriela Sari en El Secreto

Para el final, Moria resaltó la amistad que la une a Picchio, como la extensa trayectoria que tiene en el espectáculo argentino: “Te quiero, admiro tu calidad de actriz. Los días que nos hemos encontrado cómo nos hemos divertido y cómo nos seguiremos divirtiendo. Cada vez que pasa algo, la Picchio es la primera que llama diciendo ‘te vi a la mañana’. Sos de las grandes actrices nuestras. Siempre estás y siempre estarás con una gran vigencia”.

Ante el inminente estreno de El Secreto en Mar del Plata, luego de su paso por Buenos Aires, Ana María Picchio experimenta nuevamente la ansiedad previa a subir al escenario, a pesar de sus 60 años de carrera artística. La intérprete, quien alcanzó notoriedad en 1969 tras su participación en Breve Cielo, dirigida por David Kohon, vuelve a asumir un papel protagónico bajo la dirección de Manuel González Gil.

En esta nueva puesta en escena, el grupo de actores encarna a una familia enfrentada a la revelación de una verdad largamente oculta, un hecho que promete modificar de manera irreversible la dinámica entre los personajes.