Una nueva edición de La Voz Argentina volvió a dejar un divertido momento televisivo. En la noche del lunes 30 de junio, Alan Lez se presentó en las audiciones a ciegas y logró que los coaches giraran sus sillas al interpretar “Prisionero” de Miranda!, pero lo que siguió después de su performance fue lo que verdaderamente encendió la pantalla: un cruce entre Lali Espósito y Soledad Pastorutti, quienes disputaron con vehemencia la incorporación del joven talento a sus respectivos equipos.
Desde el arranque, el participante logró llamar la atención del jurado con su versión del tema popularizado por Ale Sergi y Juliana Gattas. Su interpretación provocó una reacción inmediata en Soledad, quien activó el bloqueo para evitar que el dúo Miranda! —también coaches del programa— pudiera sumarlo a sus filas. Sin embargo, lo que la folklórista no esperaba era que Lali también girara su silla, habilitando un enfrentamiento que se transformó en uno de los momentos más comentados de la jornada.
Al finalizar la canción, Lali descubrió que Miranda! había sido bloqueado, y al agradecerle a Soledad por dejarla como única opción, esta respondió con un comentario que marcó el tono del cruce: “No, gracias no, ahora tengo que pelear... pensé que no te ibas a dar vuelta”. Con esa frase, la santafesina dejó en claro que no anticipó que su colega competiría por el mismo participante, y que el bloqueo que pensó estratégico podría volverse inútil. “Me da un poco de ilusión, vamos a ver ahora, o sea que vos y yo peleamos”, agregó, con una sonrisa tensa.

A partir de ahí, comenzó una suerte de duelo discursivo en el que ambas figuras pusieron en juego sus estilos, argumentos y promesas como coaches. Pastorutti apeló a la honestidad y a una construcción empática con el participante: “Siento que no tengo muchas chances, porque a lo mejor pensás que no podés, pero yo voy a pelear para que estés en mi equipo, porque no tengo una voz como la tuya y siento que va a estar buenísimo”, explicó. En esa línea, redobló su apuesta con una frase que buscó deconstruir una imagen tradicional que, según ella, pesa sobre su figura: “La gente cree que soy estructurada, hay un preconcepto, pues no mi ciela, ayudame a demostrar que eso no es así”.
Con un tono más firme, Lali respondió desde una postura segura y con una lectura del contexto que jugaba a su favor: “Yo lo que veo en Sole es una desesperación lógica porque se gastó el bloqueo”, señaló sin eufemismos. Y añadió: “Yo tengo la tranquilidad de que sé que este es tu equipo, no tengo que convencerte con nada tan extraño”.

La actriz y cantante fue más allá: “Necesito que estés en este equipo, necesito que este año salgamos campeones juntos. La campeona ya salió alguna vez, este país necesita una nueva campeona de La Voz Argentina”.
Desde el otro extremo del escenario, Ale Sergi y Juliana Gattas observaban la escena con resignación, conscientes de que no podían intervenir en la decisión. Entre risas, Juliana comentó: “Qué linda pelea que se armó, estoy viendo televisión. Qué lindo momento eh”, mientras Ale añadió: “Pocas veces vimos una pelea así. Me gusta que están discutiendo con nivel”. “Te juro que yo me apuré porque vi que ellos iban a apretar y necesitaba ganarles de mano. No me hagas que me sienta una estúpida... Lo voy a volver a ganar con él”, lanzó La Sole.
Ese reconocimiento sirvió como combustible para que Lali fuera por más: “Yo podría decir que me rompería el corazón que no me elijas, pero ahí ya es caer bajo. Aunque es un poco cierto”, confesó, apelando a una vulnerabilidad calculada que buscó conmover al participante.

Soledad no se quedó atrás y lanzó su carta emocional más fuerte: “A mí sí me rompería el corazón”, dejando claro que para ella no se trataba de una disputa menor. Pese a los esfuerzos de ambas, Alan se tomó un tiempo considerable para deliberar su elección, dejando a todos expectantes en el estudio.
Finalmente, eligió el equipo de Lali, desatando la alegría de la cantante, quien corrió a abrazarlo con entusiasmo. Soledad, sin ocultar su decepción, se acercó con deportividad y comentó con ironía: “Como buena perdedora, voy a saludar. ¡Bloqueé al p...!”. La frase, que rápidamente se volvió viral en redes sociales, sintetizó la tensión del momento con una mezcla de frustración y humor.
Ya con el participante bajo su ala, Lali se tomó un momento para hablarle directamente y reforzar su compromiso: “Sos hermoso, brillante, esto va a ser increíble. Falta mucho de esta competencia para llegar a la final, pero yo, en este momento, me siento una ganadora solo porque me hayas elegido”, expresó. “Brillante lo que hiciste, tengo mucha ansiedad por ver lo que vamos a hacer juntos la próxima vez. Qué orgullo representar tu talento”, concluyó.
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