“Yo no voy a fregar pisos, quiero un trabajo acorde a mi categoría, yo soy Jorge Porcel Junior”, voceaba el hijo del recordado Jorge Porcel en el raid mediático en el que se embarcó en 2012, a la vez en que puntualizaba que no aceptaría trabajar por menos de “20 lucas”.
Tan recordado fue su pedido de trabajar por un sueldo de veinte mil pesos, que hasta salió una canción titulada “20 lucas”. En aquel momento, el hijo del histórico humorista no tenía trabajo, vivía de las limosnas que pedía su mamá en una esquina de San Isidro, pero tampoco se mostraba abierto a la idea de ser contratado por una empresa para tener un sueldo fijo. A no ser, claro, que le dieran la plata que pretendía, algo difícil en una Argentina en la que el salario mínimo vital y móvil no llegaba a los tres mil pesos en aquel entonces.
Después de un tiempo en el ostracismo, Porcel Junior reapareció y actualizó su cachet, el dinero pretendido en caso de que lo quieran contratar para un trabajo en televisión. “Antes eran 20 lucas... Hoy serían 500 mil pesos, más, menos...”, dijo el hijo del comediante.

“Con 500 lucas ya estoy feliz. Lo que pasa es que entre los ingresos brutos, el monotributo... Argentina 10, Jorge 1″, argumentó y se puso a cantar parte de las estrofas de “Cafetín de Buenos Aires”, tango que a la vez fue la clásica cortina musical del programa Polémica en el Bar. “De chiquilín te miraban de afuera, como esas cosas que nunca se alcanzan...”, entonó e hizo una mueca divertida a cámara.
“¿Como era la noche de los 80 y cómo era la noche de los 90?”, le preguntó el periodista Hernán Panessi, en cuyo canal de YouTube se publicó la entrevista. “Para alguien que vivió esa época, lo recordamos como un momento de mucha guita, donde todo era accesible. Comer afuera todos los días era accesible. Llevar a una señorita era: ‘¿Qué querés comer? ¿Qué querés tomar? ¿Adonde vamos a ir para...?’. Todo el romance se podía pagar. Ahora, hacer una invitación a una señorita, son por lo menos 50 lucas, pero así”, comparó Porcel.
Y además, ilustró cómo fueron sus noches de los ochenta con una anécdota al límite. “Los 80 fueron mis primeros pasos, como un bebito. Yo le pedía a Pepe Parada: ‘Quiero ir a Cemento porque quiero ver en pelotas a Katja Alemann’. Y bueno, fui y la vi en pelotas a Katja Alemann”, cerró.
La última aparición pública de Porcel había sido en 2020 cuando participó de ¿Quién quiere ser millonario?, el programa que conducía Santiago del Moro en Telefe, quien lo presentó como “un tipo muy culto”, a lo que él indicó: “Creo que lo soy. Hasta mi generación, y un poco más adelante, hubo una educación mejor en la Argentina”. Dijo que estudió Curaduría de Arte en la UNA y que es artista plástico y actor. “Reconozco que trabajé más en cine y en estos últimos 15 años me enamoré de las artes visuales: es mi mundo y mi lugar en el mundo”, confesó.
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