
No es nuevo (o al menos eso nos hacen creer las novelas y películas): el imaginario popular indica que cuando una mujer está en crisis, además de comer helado, juntarse con amigos y salir de compras, va a la peluquería a cambiar su look, modificar el color de su cabello, sumar un flequillo, un corte extremo o bien, simplemente a hacer catarsis. Los peluqueros suelen ser los dueños de todos sus secretos, eternos escuchas de triunfos y fracasos.
Los tiempos cambiaron y mientras algunas mujeres ya no recurren a esas opciones para mejorar su humor, otras redoblaron la apuesta y se los llevan a donde vayan. Ya sea por compromisos laborales o por diversión, celebritys y estilistas van de la mano por el mundo, sumando millas de amistad y diversión, pero también de contención en las adversidades.
Estos compañeros responsables en parte de su belleza son también aquellos que las sostienen y las escuchan. Cuando el escándalo escaló en la prensa mundial, Wanda Nara y Eugenia La China Suárez no estaban solas. Sin saberlo, tenían un punto de común: estaban alejadas de su entorno pero en compañía de sus hijos y de sus estilistas amigos.
Wanda desde su mansión en París, donde hace algunas semanas está instalado su peinador y maquillador Kenny Palacios. La China en Madrid, a donde viajó a filmar una película junto a su peinador Juan Manuel Cativa, quien se ocupa de su pelo pero también de su estilismo. Ambos, cada uno desde su lugar y con perfiles similares pero distintos, supieron contener y aconsejar a sus amigas famosas.
El amigo divertido de la China

Cada vez que tiene que cumplir con algún compromiso laboral, la China cuenta con él, quien deja todo para acompañarla a donde sea. Ya sea cerca o lejos, Juanma, como le dicen en el medio, agarra su maletín y dice presente. Y cuando la actriz tuvo que viajar a Madrid, no fue la excepción.
Con ella tiene una relación especial, están “hermanados” como repiten en cada entrevista. El coiffeur está siempre junto a ella y sus hijos: Rufina -hija de la unión de Eugenia con Nicolás Cabré-, Magnolia y Amancio -los hijos que tuvo con Benjamín Vicuña- con quienes comparte momentos, salidas y vida al aire libre. Pero también están unidos por alianzas comerciales, porque desde hace varios años la China es la marca de su peluquería y quien le dio el respaldo que le faltaba en el mundo del espectáculo.

Es el peinador de las famosas más cool, y quedó demostrado en noviembre de 2015 cuando se casó con su novia, Soledad Zucotti ante la mirada atenta de su hijo Oliver. La fiesta, que se realizó en Galpón Milagros, estuvo plagada de clientas e invitadas famosas: Paula Chaves, Gimena Accardi, Luli Fernández, Luz Cipriota y Julieta Prandi. Cativa también acompañó a Lali Espósito en su lanzamiento y primeros años de su carrera en la música.
Su historia es muy particular. Cuando tenia 18 años era promotor de fragancias para la firma Armani y un día lo enviaron al shopping Alto Palermo para que se acerque al local de Roberto Giordano, que estaban buscando personal. Finalmente quedó seleccionado pero aún faltaría para que tomara las tijeras: en ese entonces, desconocía el oficio y lo tomaron como recepcionista del salón. Allí, mientras que abría la puerta y recibía a las clientas, fue creciendo y aprendiendo el oficio.
Hasta que al eximio peluquero se le ocurrió organizar un concurso entre los empleados de todas sus sucursales: el que vendía más shampoo se ganaría un viaje a Los Angeles. “Me lo gané y me fui. Era de la marca Sebastian. Una vez allá me contrataron para que fuese la imagen de la compañía porque daba con el perfil. Tenía 19 años, el pelo largo por la cintura y me lo cortaron en vivo en los estudios de Fox. Me educaron, me enseñaron a maquillar y a peinar. Fueron seis años de aprendizaje”, contó años después en una entrevista.
A la vuelta trabajó en el canal Fashion TV y su cara empezó a hacerse conocida. Giordano le pidió que organizara sus desfiles, entonces comenzó a ocuparse del armado, vestuario y las modelos, de quien se hizo amigo. Y el resto es historia conocida: con el apoyo de sus amigas famosas garantizado, se animó a dar el salto y montó su propia empresa: Mala Peluquería, una serie de sucursales en las que se ofrecen servicios pero también se venden productos con su firma.
El pilar afectivo de Wanda

¿Quién no querría despertarse y, a los minutos, poder tener un peinado y un maquillaje increíble sin demasiado esfuerzo? Eso, al menos, piensa Wanda y es por eso que invitó a su estilista amigo a pasar una temporada en su casa. Y Kennys Palacios no lo dudó, puso sus compromisos en pausa por unas semanas y se instaló en la casa que la familia Nara-Icardi tiene en París.
Pronto comenzamos a ver fragmentos de la vida compartida: salidas, paseos, producciones de fotos. Risas, juegos y complicidad. Kennys parecía amalgamarse perfecto a la vida familiar de Wanda junto a Mauro Icardi y sus hijos Valentino, Constantino, Benedicto, Francesca e Isabella.
Pero días después, la armonía se resquebrajó en la ciudad parisina y el estilista cobró un papel fundamental en la contención de su amiga y del hogar. Alejada de su familia y sus amigas, separada por la distancia de su madre Nora Colosimo -quien suele instalarse por largos períodos en la casa de su hija- y de su hermana Zaira -quien regresó a Buenos Aires después de una larga estadía en la casa de Wanda junto a sus hijos-, fue Kennys quien se volvió un testigo involuntario de la escandalosa separación de la pareja y su persona de confianza.

Junto a él lloró y planeó cada uno de los pasos que dio durante esta semana de furia y tristeza desde que encontró los chats que involucraban a su marido con Eugenia La China Suárez. Y también fue con él que volvió a trabajar días después y con quién salió a recorrer París en busca de un poco de diversión para olvidarse de los problemas. Si Kennys hablara desataría un huracán, sin embargo, el peluquero y maquillador de las famosas guarda bajo siete llaves todo lo que sabe y hoy se concentra en apoyar a Wanda y no dejarla caer. Dicen sus allegados que ya le juró que no se irá de su lado hasta que pueda recuperarse.
Pero, ¿quién es Kennys Palacios? Tiene 32 años y nació en San Fernando. Si bien hoy es reconocido en el mundo de la moda y el espectáculo, nunca soñó con ser estilista. Fue mediante un aviso laboral que decidió hacer un curso de peluquería y descubrió así una vocación que lo acompañaría para siempre.
Con un alto perfil mediático, cuenta entre sus clientas a Karina Jelinek, Barbie Vélez, Charlotte Caniggia, Luciana Salazar, Silvina Luna, Victoria y Stefania Xipolitakis, y Zaira Nara. Fue justamente a partir de su relación con la más chicas de las hermanas Nara que llegó a Wanda, con quien pronto se hicieron íntimos amigos y se convirtió en su coifeur de extrema confianza. Ya sea en Buenos Aires, en Italia o en Francia, Wanda se pone en sus manos.
Anécdotas con la rubia tiene miles. Alguna vez contó que para su casamiento, Wanda no hizo prueba de maquillaje ni de peinado, y que incluso llegó tarde a la cita con el equipo que la iba a preparar para la iglesia pero que sin embargo, pudieron lograr que llegue al altar a horario.

Esta no es la primera vez que le toca acompañar a la empresaria en un proceso doloroso. Cuando en 2013 Wanda decidió separarse de Maxi López, él también estuvo a su lado. En ese entonces, Kennys le confirmó a Teleshow que ella viajaría con sus hijos desde Italia a Buenos Aires para instalarse en su casa de Nordelta y que le había pedido que la acompañe durante los primeros días de su llegada para no sentirse sola en un lugar tan grande.
De su portfolio y su hoja de ruta mediática, podemos destacar que peinó a Paris Hilton en Punta del Este; que vivió en la casa de Karina Jelinek para cuidarla cuando se separó de Leonardo Fariña; que maquilló cada mañana a Zaira en su casa durante los años que condujo Morfi; que acompañó a Barbie Vélez en toda su disputa con Fede Bal; que compartió noches alocadas con Charlotte Caniggia y que recorrió el mundo con Wanda.
Un verdadero multiservicio de la moda.
SEGUIR LEYENDO
Últimas Noticias
Así será el súper sábado de la televisión: el regreso de Andy, la mesaza de Mirtha y la sorpresa de Teté
En medio de un escenario donde el rating ya no alcanza los niveles de otros tiempos, la pantalla chica volverá a vivir una noche de fuerte competencia entre El Trece, Telefe y América

Andy Kusnetzoff: “PH Podemos Hablar se basa en valores de mi papá; que decía ‘lo que se verbaliza deja de ser peligroso’”
El conductor vuelve este sábado a la pantalla de Telefe para la octava temporada de su ciclo. En una charla con Teleshow habló sobre la TV actual y el streaming. Sus elegidos de la nueva camada de conductores. El duelo por su padre. El vínculo con sus hijos Helena y León

El bailarín Herman Cornejo vuelve a la Argentina: “Mi historia es un milagro”
En charla con Teleshow, el artista radicado en New York repasa el episodio de salud que marcó su destino, la relación con sus padres y anticipa el valor íntimo del show Anima Animal, inspirado en el coréografo ruso Vaslav Nijinsky

Mario Pergolini reveló la frase que pronunció su suegro en su casamiento y puso en riesgo su boda: “Eso es un padre”
El conductor evocó la boda religiosa que vivió siendo muy joven y explicó que el ambiente familiar estaba cargado de nervios

Juanicar contó cómo vive sus primeras horas fuera de Gran Hermano tras salir por la salud de su mamá: “Ella colapsó por completo”
El ex jugador relató cómo recibió la noticia en el confesionario, describió su estado anímico y contó que se enfocó en asistir a su familia



