Seis de los nueve expertos independientes que integraban el comité asesor del Foro Global de Internet para Combatir el Terrorismo (GIFCT, por sus siglas en inglés) renunciaron en bloque, en medio de una disputa por el control de la moderación de contenido terrorista en internet. La razón, según una carta a la que accedió Wired, fue el plan de Meta para despojar al comité de su capacidad de fiscalización.
GIFCT es el consorcio de moderación de contenido que Meta, Microsoft, YouTube y X fundaron en 2017 para compartir alertas sobre material terrorista y coordinar su eliminación de las plataformas. Hoy agrupa a unas 35 empresas de tecnología y Meta ejerce la presidencia de su directorio operativo durante este año.
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El consorcio funciona, entre otras cosas, mediante una base de datos de huellas digitales de videos e imágenes vinculados al terrorismo, que las empresas miembro pueden usar para bloquear el mismo contenido en sus propias plataformas, según describe el sitio oficial de GIFCT. Discord y Twitch se sumaron este año como miembros rotativos de su directorio.
El comité asesor independiente había funcionado, hasta ahora, como un contrapeso formado mayoritariamente por especialistas de la sociedad civil, con la posibilidad de elegir a sus propios reemplazos y de auditar el trabajo del consorcio cada año.
El plegue que provocó la salida
La tensión se remonta a un correo electrónico de julio enviado por Nell McCarthy, vicepresidenta de política de contenidos de Meta, que planteaba “renovar” el mandato del comité asesor independiente, vigente desde hacía seis años, según reconstruyó el medio citado.
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El plan reduce el peso de los expertos de dos maneras. Por un lado, las empresas tecnológicas elegirían a los nuevos integrantes del comité en lugar de que los miembros actuales voten a sus reemplazos.
Por otro lado, el organismo perdería la potestad de evaluar el desempeño de GIFCT o de emitir recomendaciones conjuntas, según el mismo reporte.
El plan también prevé cambiar el nombre del organismo de “comité” a “comunidad” y prohibirle realizar auditorías sobre el presupuesto, las operaciones o el desempeño de las empresas miembro, según detalló Kantan News.
“Todos sabemos que un organismo que no puede examinar, tomar una posición o evaluar no es un organismo asesor en absoluto”, sostuvo la carta de renuncia citada por Wired. “Es decoración y teatro de rendición de cuentas”, agregaron los firmantes.
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Los expertos salientes escribieron además que sus objeciones al plan habían sido “ignoradas” y que, como consecuencia, perdieron la confianza en la capacidad de GIFCT para cumplir con la misión que le dio origen: evitar que grupos terroristas exploten los servicios de internet.
Con la salida en bloque, apenas tres de los nueve integrantes originales permanecen en el comité, en momentos en que la presidencia rotativa del directorio operativo de GIFCT recae este año, precisamente, en Meta.
La defensa de Meta y del consorcio
Meta remitió las consultas sobre las renuncias a GIFCT y no emitió declaraciones propias, según consignó el medio citado. Un vocero del consorcio respondió con un comunicado sin firma que calificó los cambios como el resultado de “varias rondas de retroalimentación” y aseguró que la propuesta sigue en discusión.
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El comunicado sostuvo que la reforma busca mejorar “el aporte sustantivo de la sociedad civil y los gobiernos” y remarcó que “el multilateralismo entre distintos actores es un principio central” del consorcio, sin detallar cómo se conciliaría esa idea con la pérdida de poder de evaluación del comité.
El comité que se vació esta semana incluía representantes gubernamentales de Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá, la Unión Europea, los Países Bajos y Australia, de acuerdo con el reporte difundido.
Esos representantes gubernamentales no tenían mayoría dentro del comité, que estaba compuesto en su mayor parte por especialistas de la sociedad civil, organizaciones de derechos humanos y centros de investigación académica.
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La disputa llega después de que una investigación de 2024 concluyera que GIFCT no había cumplido con su mandato de contención del terrorismo, y citara como ejemplo una demora de Meta para aceptar el ingreso de TikTok al consorcio, según recordó el mismo medio.
El organismo ya había recibido críticas por su falta de supervisión externa antes de esta crisis. En 2020, la investigadora Evelyn Douek, del Instituto Knight First Amendment de la Universidad de Columbia, calificó a GIFCT como un “cartel de contenidos”.
Emma Llansó, del Center for Democracy and Technology, coincidió ese mismo año en que las plataformas comparten criterios de moderación sin una auditoría independiente uniforme.
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Las normas de gobernanza publicadas por el propio GIFCT establecen que el directorio operativo revisa periódicamente la composición del comité asesor con el objetivo declarado de mantener la continuidad del grupo y representar a la comunidad global, un principio que la renuncia en bloque de esta semana pone a prueba.
Por ahora, la propuesta de reestructuración del comité asesor sigue bajo discusión entre las empresas miembro de GIFCT, sin una fecha definida para su implementación.
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