Ciberdelincuentes confunden a nuestros hijos con voces y rostros de niños y adolescentes falsos

A través de videojuegos, redes sociales y aplicaciones de mensajería se crean perfiles falsos que actúan como cualquier menor

Ilustración de un joven que usa un teléfono móvil frente a la figura encapuchada de un ciberdelincuente frente a una pantalla.
La inteligencia artificial amplió los riesgos para niños y adolescentes en Internet en plataformas de videojuegos, mensajería y comunidades virtuales. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Con el avance de la inteligencia artificial los riesgos que enfrentan niños y adolescentes en Internet son cada vez más grandes. Las plataformas de videojuegos, aplicaciones de mensajería y comunidades virtuales, que antes parecían espacios seguros, hoy se han convertido en escenarios donde los agresores despliegan tácticas cada vez más sofisticadas de engaño y manipulación.

La amenaza no solo proviene de adultos con malas intenciones, sino también de sistemas automatizados capaces de replicar ataques sin intervención humana, hablando y mostrándose como un menor de edad.

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Cómo son los ciberataques que van tras los niños y jóvenes

El grooming en línea consiste en la construcción deliberada de una relación de confianza entre un adulto y un menor, generalmente mediante el uso de identidades falsas o la manipulación emocional, con el objetivo de explotar sexualmente a la víctima.

Este proceso, que antes requería contacto físico o interacción directa en redes sociales convencionales, ahora se desarrolla en una variedad de entornos digitales cotidianos. Los agresores han adaptado sus métodos a videojuegos multijugador, servidores comunitarios y mensajería instantánea, aprovechando el anonimato y la facilidad de acceso que ofrece la tecnología actual.

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Un niño observa la pantalla de un teléfono inteligente mientras detrás figura un hombre encapuchado con un portátil y gráficos digitales.
Los agresores adaptaron el grooming a videojuegos multijugador, servidores comunitarios y mensajería instantánea mediante anonimato e identidades falsas.(Imagen Ilustrativa Infobae)

La inteligencia artificial ha dado un giro radical a este panorama. No solo permite la creación de perfiles ficticios creíbles, sino que introduce la posibilidad de que el proceso de grooming sea ejecutado por sistemas automatizados.

Cómo la IA está cambiando los ciberataques contra los niños

Tradicionalmente, el agresor humano simulaba interés genuino por los pasatiempos del menor, generaba confianza mediante apoyo emocional, proponía migrar la conversación a canales privados y exigía secretismo sobre la relación. La introducción de la inteligencia artificial ha perfeccionado este esquema.

Existen dos formas principales en las que la inteligencia artificial se incorpora al grooming. En la primera, un agresor humano utiliza herramientas de IA generativa para escalar su conducta.

Se han documentado casos donde los ofensores emplean chatbots capaces de imitar voces infantiles o crean compañeros virtuales con apariencia de menores para ensayar estrategias de manipulación. La IA actúa aquí como potenciador, pero la intención sigue siendo humana.

Silueta de un niño en una cama mirando la pantalla de un teléfono que proyecta a un encapuchado con circuitos y las letras IA.
La inteligencia artificial permite crear perfiles ficticios creíbles y ejecutar ciberataques de grooming con sistemas automatizados.(Imagen Ilustrativa Infobae)

La segunda modalidad es aún más inquietante: sistemas de inteligencia artificial que, por sí solos, replican el patrón completo de grooming. Estas plataformas pueden iniciar conversaciones, halagar en exceso, aislar al menor de su entorno y construir una “relación especial” sin que haya un adulto detrás.

Pruebas realizadas con perfiles simulados de adolescentes en plataformas como Character AI demostraron que estos sistemas generaron cientos de interacciones dañinas en pocas horas, optimizados simplemente para retener al usuario. El peligro radica en que el daño ocurre aun sin que un sujeto humano medie la conversación.

El dato más alarmante es que, según informes recientes de organismos internacionales, como INTERPOL y UNICEF, el 19% de los adolescentes en Brasil y el 21% en Colombia reportaron haber sido víctimas de grooming en el último año.

Casi la mitad de los casos en Colombia se originaron en redes sociales y el 14% en plataformas de videojuegos. Además, la mitad de los casos en Brasil involucra a alguien que la víctima ya conocía, lo que derriba el mito de que el peligro siempre proviene de desconocidos en Internet.

Niño acostado en una cama a oscuras, usa un celular que ilumina su rostro. Se observan almohadas, una manta, una mesita de noche y parte de una lámpara.
Plataformas como Character AI replicaron patrones de grooming y generaron cientos de interacciones dañinas con perfiles simulados de adolescentes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo identificar que un niños está siendo víctima de un ciberataque y acoso

Entre las señales de alerta más frecuentes se encuentran el interés inusual por los juegos o actividades del menor, la migración de la conversación a canales privados, la exigencia de mantener la relación en secreto y la introducción paulatina de temas personales o sexuales.

La presión emocional, la culpa o las amenazas si la víctima intenta distanciarse, forman parte del patrón de manipulación.

Frente a este contexto, la mejor protección no reside únicamente en el control tecnológico, sino en el acompañamiento activo por parte de madres, padres y cuidadores.

La comunicación abierta, la educación sobre hábitos digitales saludables y la participación en los entornos virtuales que frecuentan los menores son estrategias fundamentales para detectar y prevenir situaciones de riesgo.

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La prevención del grooming con inteligencia artificial requiere diálogo abierto, educación digital y participación activa de madres, padres y cuidadores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo proteger a los menores ante los ataques con IA

Expertos en seguridad digital coinciden en que, ante la imposibilidad de anticipar cada nueva plataforma o tendencia tecnológica, lo más importante es fortalecer la confianza y la capacidad crítica de los menores. Las recomendaciones clave incluyen:

  • Mantener un diálogo abierto y continuo, donde los menores puedan expresar dudas o inquietudes sin temor a ser juzgados.
  • Enseñar pautas de privacidad y el valor de no compartir información sensible en línea.
  • Involucrarse activamente en los espacios digitales de los hijos, conociendo las dinámicas y los riesgos de los juegos y plataformas que utilizan.

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