Nuevos estudios revelan cómo los videojuegos están afectando el CI en 2026

El análisis controlado de factores genéticos y socioeconómicos sugiere que los videojuegos potencian la memoria, el razonamiento visoespacial y el autocontrol

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Nuevo estudio revela que jugar videojuegos puede mejorar el coeficiente intelectual en niños - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El debate sobre los videojuegos y su impacto en el desarrollo cognitivo de niños y adolescentes ha estado presente durante décadas, con posiciones encontradas sobre sus beneficios y riesgos. Sin embargo, nuevos estudios publicados en 2026 han arrojado luz sobre cómo el tiempo dedicado a los videojuegos puede influir en el coeficiente intelectual (CI) y en habilidades cognitivas específicas.

Esta información es especialmente relevante para padres, educadores y desarrolladores que buscan equilibrar el ocio digital con el desarrollo intelectual en el mundo contemporáneo.

La investigación, liderada por equipos de Países Bajos, Alemania y Suecia, se basó en datos del estudio Adolescent Brain Cognitive Development (ABCD) de Estados Unidos, analizando a casi 10.000 niños de entre nueve y diez años. A diferencia de otros enfoques, el estudio controló factores genéticos y socioeconómicos, aislando así el efecto real del tiempo frente a la pantalla y, específicamente, de los videojuegos.

El smartphone que es ideal para videojuegos, con larga duración de batería y enfriamiento.
Jugar videojuegos de forma moderada puede aumentar el CI y habilidades cognitivas en la infancia - (Imagen ilustrativa)

¿Qué encontraron los investigadores sobre el CI y los videojuegos?

Los resultados muestran que los niños que jugaban videojuegos con mayor frecuencia experimentaron un pequeño pero significativo aumento en su CI, de unos 2.5 puntos por encima del promedio, durante un seguimiento de dos años.

Las mediciones incluyeron tareas de comprensión lectora, razonamiento visoespacial, memoria, pensamiento flexible y autocontrol, todas habilidades activadas frecuentemente durante el juego digital. La clave, según los expertos, radica en la naturaleza interactiva y exigente de los videojuegos, que requieren planificación, solución de problemas y toma de decisiones en tiempo real.

Cabe aclarar que los autores no afirman que los videojuegos sean una fórmula mágica para aumentar la inteligencia, ni recomiendan un uso sin límites. El cambio es modesto y no establece una relación causa-efecto directa.

Sin embargo, los resultados sugieren que el juego digital, en cantidades moderadas, puede ser más beneficioso que el consumo pasivo de otros medios, como la televisión o las redes sociales, que no mostraron efectos positivos ni negativos en el mismo periodo.

Cómo influye el tiempo dedicado a los videojuegos en aprendizaje

Videojuegos - perseverancia - niños - tecnología - 23 de diciembre
Videojuegos, inteligencia y educación: la ciencia confirma beneficios moderados en el desarrollo infantil - (Imagen ilustrativa Infobae)

Uno de los hallazgos más notables es que el tipo de interacción importa más que la cantidad de horas frente a la pantalla. Los videojuegos exigen participación activa, retroalimentación inmediata y adaptación de estrategias, mientras que la televisión y muchas plataformas sociales ofrecen una experiencia más observacional y pasiva.

Esto explicaría por qué el tiempo dedicado a los videojuegos puede traducirse en mejoras cognitivas específicas, al contrario de otros medios que no contribuyen al desarrollo intelectual ni al CI.

Para los desarrolladores, esto implica que las decisiones de diseño sobre la jugabilidad, el aprendizaje y la interacción pueden tener un impacto real en el desarrollo de habilidades de los jugadores. En el contexto de consolas, móviles y plataformas web3, estas ideas abren nuevas perspectivas sobre el valor y el propósito de los videojuegos en la vida cotidiana.

A pesar de los resultados alentadores, los investigadores advierten sobre las limitaciones de su trabajo. El estudio se centró exclusivamente en niños estadounidenses y no discriminó entre géneros de juegos, como shooters, títulos educativos o cooperativos.

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Aunque no reemplazan la inteligencia general, los juegos digitales fomentan la creatividad, el debate y la adaptación, abriendo nuevas perspectivas para padres, docentes y desarrolladores en el diseño de experiencias de aprendizaje - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tampoco evaluó el impacto en la actividad física, el sueño, el bienestar emocional o el rendimiento escolar. Por ello, la recomendación principal es que el uso de videojuegos sea moderado y supervisado, integrando otras formas de aprendizaje y socialización.

El caso de un profesor que enseñó historia con una PS5

Un ejemplo concreto del potencial educativo de los videojuegos lo representa el caso de un profesor que utiliza “Assassin’s Creed Syndicate” para enseñar historia en el aula. Al llevar una PlayStation 5, el docente recrea el Londres victoriano y permite a los estudiantes explorar virtualmente las calles, fábricas y condiciones laborales de la época.

Esta metodología ha sido celebrada por su capacidad para captar la atención de los alumnos, facilitar el aprendizaje visual y motivar el debate sobre temas complejos.

El uso de videojuegos como herramienta pedagógica no busca reemplazar los métodos tradicionales, sino complementarlos y adaptarse a los intereses de las nuevas generaciones. La saga Assassin’s Creed, reconocida por la fidelidad en la recreación de periodos históricos, ofrece una experiencia inmersiva que conecta la tecnología con el conocimiento.

Un caso viral demuestra que la integración de recursos interactivos, como Assassin’s Creed Syndicate, permite abordar la Revolución Industrial con rigor, creatividad y una participación estudiantil sin precedentes - crédito @TheFigen_/X

El debate sobre si los videojuegos pueden incrementar la inteligencia sigue abierto. Expertos como el Dr. Fernand Gobet destacan que, si bien los juegos no aumentan la inteligencia general, sí potencian habilidades específicas como la planificación, la resolución de problemas y la inteligencia social.

Otros estudios recientes sugieren que la interacción, la creatividad y la capacidad de adaptación que ofrecen los videojuegos pueden ser incluso superiores a los juegos de mesa tradicionales.

En conclusión, los videojuegos, utilizados de forma consciente y equilibrada, pueden ser aliados en el desarrollo cognitivo y educativo, siempre que se integren como parte de una vida activa, diversa y orientada al aprendizaje continuo.