
La aparición de nuevas formas de autoexpresión y ocio urbano sigue marcando tendencia en Europa, especialmente tras la viralización del fenómeno therian. Ahora, una práctica bautizada como “hobby dogging” ha comenzado a ganar terreno en redes sociales, especialmente en Alemania, generando debates y curiosidad en medios internacionales.
En qué se diferencia los therians al hobby dogging
A diferencia de los therians (personas que se identifican interna o espiritualmente como animales) el hobby dogging consiste en que los participantes simulan pasear un perro, pero sin mascota, y en ocasiones con la guía de un entrenador profesional.
PUBLICIDAD

La relevancia de esta tendencia radica en cómo redefine la relación con el espacio público y replantea los límites del ocio y la identidad en la era digital. El hobby dogging, lejos de buscar la adopción o el cuidado animal, pone el foco en la rutina del paseo: caminar con una correa vacía, detenerse, dar indicaciones e interactuar socialmente, todo bajo la supervisión de un entrenador que simula el adiestramiento real.
¿Por qué surge el hobby dogging?
Según informes recientes, quienes practican hobby dogging buscan los beneficios asociados al paseo de un perro, salir al aire libre, establecer rutinas, fomentar la socialización, sin asumir la responsabilidad de cuidar una mascota.
PUBLICIDAD
Esta práctica ha generado reacciones encontradas: para algunos se trata de una excentricidad más, mientras otros la interpretan como una alternativa sana de ocio urbano y gestión del estrés.
La tendencia también refleja el impacto de internet y las redes sociales en la propagación de formas alternativas de socialización y pertenencia. Al igual que el fenómeno therian, el hobby dogging se nutre de la visibilidad digital y del deseo de experimentar nuevas formas de interacción en espacios compartidos.
Therian y hobby dogging: dos caras de la popularidad en internet

El auge del hobby dogging llega en un contexto marcado por la polémica sobre los therians, jóvenes que se identifican con animales y manifiestan su afinidad mediante rutinas, accesorios y movimientos específicos.
PUBLICIDAD
Mientras los therians describen una conexión interna y persistente con su “teriotipo” animal, el hobby dogging se presenta como una recreación consciente de la rutina canina, sin pretensión de identificación animal ni performance artística.
Ambas tendencias han sido amplificadas por plataformas como TikTok e Instagram, que han convertido prácticas marginales en fenómenos virales y han provocado debates sobre los límites de la autoexpresión, el uso del espacio público y la convivencia ciudadana.
Uno de los aspectos más llamativos del hobby dogging es la presencia de entrenadores profesionales que cobran por guiar la experiencia. Estos instructores acompañan a los participantes durante los paseos, marcando indicaciones, simulando ejercicios de obediencia y replicando dinámicas propias del adiestramiento canino.
PUBLICIDAD

El objetivo es maximizar el realismo y ofrecer una vivencia personalizada, similar a la de quienes realmente tienen un perro.
Esta profesionalización sugiere que la tendencia va más allá de la simple imitación y que responde a una demanda de experiencias estructuradas, donde el juego, el entrenamiento y la rutina se integran en la vida cotidiana.
El hobby dogging despierta interrogantes sobre los límites de la creatividad y la búsqueda de pertenencia en la sociedad contemporánea. Al igual que otras subculturas surgidas en internet, puede ser visto como una moda pasajera, una forma de excentricidad o una respuesta a la necesidad de rituales y actividades que ayuden a estructurar el tiempo libre y reducir el estrés de la vida moderna.
PUBLICIDAD
Especialistas en comportamiento social destacan que, mientras la práctica no afecte la convivencia o derive en conductas problemáticas, representa simplemente una alternativa de ocio más en el menú de actividades urbanas.
El surgimiento del hobby dogging tras la controversia de los therians refleja cómo las redes sociales, la creatividad y la necesidad de pertenencia siguen impulsando nuevas formas de autoexpresión y recreación urbana.
Ya sea por curiosidad, búsqueda de bienestar o simple diversión, estas prácticas muestran que la frontera entre lo lúdico y lo identitario es cada vez más difusa en la cultura digital contemporánea.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Sony quiere cambiar la forma de jugar en PlayStation y convertirá los sonidos en vibraciones en el control
El sistema analiza y clasifica el audio antes de su reproducción para alertar sobre peligros fuera del campo de visión

Google Traductor o chatbot de IA: cuándo conviene usar cada opción para traducir textos
Estas herramientas no solo permiten traducir frases cortas, sino documentos o correos electrónicos

WhatsApp cambia las copias de seguridad en Android y iPhone: así podrás revisar y borrar respaldos antiguos
La pantalla inicial reunirá datos esenciales sobre la próxima conservación, el respaldo manual y la protección de extremo a extremo, sin mezclar esos detalles con ajustes secundarios

MrBeast dará asesoría financiera a creadores de contenido para que desarrollen sus propios proyectos y negocios
En colaboración con Mastercard, el objetivo es aterrizar las ideas y el alcance en redes sociales de los creadores en herramientas, experiencias y oportunidades económicas




