Cuáles son los métodos más usados para robar contraseñas y cómo protegerse de esta amenaza

El monitoreo constante y la capacitación en ciberseguridad resultan claves para usuarios y empresas

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El phishing es el método
El phishing es el método más utilizado para obtener contraseñas en la región, según especialistas en ciberseguridad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe 2025 de SOCRadar expuso que más de 2,6 millones de credenciales fueron comprometidas en Latinoamérica durante el último año, lo que refleja un aumento sostenido del robo de contraseñas a medida que avanza la digitalización y el fraude en línea.

Este fenómeno amenaza el acceso a servicios bancarios, plataformas corporativas, información financiera y datos personales en toda la región.

Ingeniería social y phishing: la puerta de entrada más común

La técnica de ingeniería social predomina entre los métodos de robo de credenciales, donde el phishing sobresale como el mecanismo más recurrente. Consiste en el envío de mensajes falsos, tanto por correo electrónico como por aplicaciones de mensajería, en los que el atacante suplanta la identidad de una entidad legítima para obtener datos de acceso.

Estos mensajes suelen simular notificaciones urgentes relacionadas con supuestos problemas en cuentas, pagos o reservas, y contienen enlaces hacia sitios web que imitan a los originales para recoger información sensible, como contraseñas y nombres de usuario.

Brechas en bases de datos
Brechas en bases de datos corporativas exponen millones de claves y facilitan ataques posteriores. (Gemini)

Una variante reciente de este método se detecta en los anuncios patrocinados en buscadores como Google, empleados por ciberdelincuentes para posicionar sitios fraudulentos que imitan portales reales de bancos, proveedores de correo o servicios en la nube. Incluso personas con hábitos digitales seguros han caído ante estos engaños, debido a la utilización indebida de logotipos y nombres de empresas reconocidas. Este fenómeno responde a la creciente sofisticación de los atacantes.

Malware y ataques directos a organizaciones

El uso de malware específico representa otra vía relevante para el robo de contraseñas. Programas como infostealers, keyloggers y spyware capturan de manera continua datos almacenados en navegadores, aplicaciones y sesiones activas, sin requerir la intervención consciente de la víctima. Según el informe de SOCRadar, los troyanos bancarios han superado las 650.000 detecciones únicas en 2025 en la región, con la familia Guildma liderando los ataques.

El compromiso de bases de datos de organizaciones se ha consolidado como una fuente significativa de filtraciones de credenciales. Cuando una empresa sufre una brecha de seguridad, la información expuesta puede circular durante años en foros clandestinos, facilitando ataques de relleno de credenciales y fuerza bruta. En estos casos, los atacantes aprovechan la reutilización de contraseñas entre distintos servicios y la debilidad en los mecanismos de protección.

Los infostealers y troyanos bancarios
Los infostealers y troyanos bancarios permiten el robo silencioso de credenciales en dispositivos infectados. (Gemini)

Fuerza bruta y reutilización de contraseñas

Los ataques de fuerza bruta completan el repertorio de técnicas empleadas por los ciberdelincuentes. Este método automatiza la prueba de múltiples combinaciones de usuario y contraseña hasta obtener acceso, con mayor éxito cuando los servicios carecen de límites de intentos o sistemas de autenticación adicionales.

El uso de listas de contraseñas comunes y credenciales filtradas potencia la efectividad de estos ataques, especialmente contra aplicaciones web y plataformas corporativas expuestas en Internet.

Cómo protegerse: recomendaciones para usuarios y organizaciones

La empresa de ciberseguridad ESET recomienda adoptar una combinación de medidas para reducir el riesgo de robo de credenciales. Entre las más relevantes se encuentran el uso de contraseñas únicas y robustas para cada servicio, la habilitación de autenticación multifactor, el rechazo a mensajes inesperados y la evitación de enlaces sospechosos, así como el almacenamiento seguro de las claves en gestores especializados.

Usar contraseñas robustas y activar
Usar contraseñas robustas y activar la autenticación multifactor reduce el riesgo de robo de datos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, mantener sistemas y aplicaciones actualizados y revisar la actividad inusual en las cuentas contribuye a fortalecer la seguridad digital. Para las organizaciones, se sugiere implementar políticas de Zero Trust y mínimo privilegio, monitorear intentos de acceso y comportamientos anómalos, y capacitar a los colaboradores frente a ataques de ingeniería social.

En casos de sospecha de robo de contraseñas, la recomendación es cambiar las credenciales afectadas de inmediato, cerrar sesiones activas y verificar posibles accesos o modificaciones no autorizadas. El uso de herramientas de seguridad en los dispositivos también resulta fundamental para detectar y eliminar posibles códigos maliciosos.