Cómo se limpia un refrigerador por dentro y sin dañar su tecnología

La limpieza regular de este electrodoméstico también ayuda a preservar la frescura de los alimentos y elimina olores indeseados

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Antes de iniciar la limpieza
Antes de iniciar la limpieza del refrigerador, es esencial su desconexión de la red eléctrica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una limpieza adecuada del interior del refrigerador elimina los malos olores y protege la tecnología del electrodoméstico. Cada semana, la nevera recibe todo tipo de alimentos frescos y cocidos, lo que puede provocar la acumulación de residuos, bacterias y olores persistentes. Una rutina de higiene periódica conserva la frescura de los alimentos y evita riesgos para la salud.

Preparativos esenciales para limpiar el refrigerador

Antes de iniciar la limpieza profunda, se recomienda desconectar el refrigerador de la corriente eléctrica y retirar todos los alimentos del interior. Este paso protege tanto la seguridad personal como la integridad de los componentes electrónicos. Resulta útil organizar los productos refrigerados en una hielera mientras dura el proceso.

Luego, es fundamental desmontar todas las repisas, cajones y compartimentos. Limpiar estos elementos por separado con un paño húmedo y utensilios adecuados, como guantes y esponjas suaves, previene rayaduras y evita el uso de químicos que puedan impregnar las superficies. La limpieza con productos abrasivos o químicos fuertes puede dañar sensores, plásticos y circuitos internos.

Retirar repisas y cajones permite
Retirar repisas y cajones permite una limpieza profunda y segura de cada compartimento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Soluciones caseras que cuidan la tecnología

Para limpiar el interior, Hiraoka recomienda una mezcla de agua tibia y bicarbonato de sodio al 50%, aplicada con una esponja o paño suave. Esta solución elimina suciedad y olores sin dejar residuos peligrosos. En manchas difíciles, la combinación de bicarbonato de sodio y vinagre puede actuar durante unos minutos antes del enjuague con agua tibia.

Tras limpiar todas las superficies, es importante enjuagar con otro paño húmedo y dejar secar completamente. No se deben volver a colocar repisas ni alimentos hasta asegurarse de que todo esté seco, lo que previene la formación de hongos y protege los paneles electrónicos.

Cómo evitar los malos olores tras la limpieza

Una vez limpio el refrigerador, algunas técnicas ayudan a mantenerlo libre de olores. Colocar un recipiente con bicarbonato de sodio en el interior absorbe los aromas durante varias horas. Alternativamente, el vinagre blanco, la avena, el café molido o en grano, así como las rodajas de naranja o bolas de algodón con esencia de vainilla, neutralizan distintos tipos de olores.

El uso de agua tibia
El uso de agua tibia y bicarbonato elimina bacterias y malos olores sin dañar sensores ni plásticos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otros métodos caseros incluyen dejar una papa pelada durante algunos días para absorber olores persistentes. Todas estas opciones evitan el uso de aerosoles o fragancias artificiales, lo que resulta más seguro para los alimentos y la tecnología del refrigerador.

Qué productos deben evitarse siempre

Para proteger la vida útil del aparato, se recomienda evitar productos químicos, sustancias abrasivas, cloro, alcohol puro, bencina, parafina o desinfectantes. Estos componentes pueden afectar componentes electrónicos y plásticos, y además dejar residuos peligrosos para los alimentos almacenados.

Consejos para ahorrar energía y prolongar la vida útil

La limpieza periódica también ayuda a optimizar el consumo energético. Se recomienda evitar abrir la puerta de la nevera innecesariamente y no colocar alimentos calientes en su interior. Almacenar los productos en envases herméticos y descongelar el refrigerador de forma regular previene la formación de escarcha y mejora la eficiencia del aparato.

Evitar químicos agresivos es clave
Evitar químicos agresivos es clave para prolongar la vida útil y eficiencia del electrodoméstico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mantener el congelador lleno, pero sin saturar los espacios, facilita una circulación eficiente del aire frío. Un refrigerador bien organizado y cuidado funcionará con menos esfuerzo, lo que reduce el consumo eléctrico y prolonga la vida útil de la tecnología interna.