Un robot humanoide logra ensartar un hilo en una aguja y sorprende por su precisión

La hazaña representa un avance clave en robótica, ya que requiere coordinación de ambas manos, visión artificial y control motor de alta precisión

Guardar
La hazaña representa un avance clave en robótica, ya que requiere coordinación de ambas manos, visión artificial y control motor de alta precisión

Un robot humanoide logró ensartar un hilo en una aguja y bordar a mano con un nivel de precisión comparable al de una persona experimentada, un avance que marca un nuevo hito en el campo de la robótica y la automatización de tareas finas.

El dispositivo, presentado recientemente por la empresa TARS Robotics, sorprendió a la comunidad científica y tecnológica por su capacidad para realizar movimientos delicados y constantes sin errores visibles, una destreza que hasta ahora se consideraba extremadamente difícil de replicar en una máquina.

El logro fue mostrado en un video difundido por la compañía, en el que se observa al robot coordinando ambas manos para introducir el hilo en el diminuto ojo de una aguja y luego ejecutar puntadas de bordado con estabilidad y precisión.

Robot humanoide puede ensartar hilos
Robot humanoide puede ensartar hilos en una aguja. (TARS Robotics)

Aunque se trata de una acción cotidiana para los humanos, en robótica representa un desafío técnico de alto nivel debido a la necesidad de combinar visión artificial avanzada, control motor preciso y capacidad de corrección en tiempo real.

Desde el punto de vista de la ingeniería, enhebrar una aguja implica identificar un objetivo extremadamente pequeño, calcular su posición exacta en el espacio y ejecutar movimientos físicos con márgenes de error mínimos.

Además, el sistema debe adaptarse a microvariaciones constantes, como leves desplazamientos del hilo o cambios imperceptibles en la posición de la aguja. Estas habilidades han sido históricamente atribuidas al ser humano por la complejidad que suponen, pero el robot de TARS Robotics demostró poder replicarlas con éxito.

Para que el robot pueda
Para que el robot pueda ensartar hilos en una aguja usa un modelo de visión inteligente. (TARS Robotics)

La clave de este avance está en la integración de inteligencia artificial, sensores de alta precisión y aprendizaje a partir de datos obtenidos en interacciones reales. A diferencia de otros desarrollos que dependen en gran medida de simulaciones digitales, este robot aprende directamente del entorno físico, lo que le permite ajustar sus movimientos de manera dinámica frente a imprevistos. Esta capacidad de adaptación es fundamental para tareas manuales que no se desarrollan en condiciones perfectamente controladas.

El sistema de visión artificial del robot analiza en tiempo real la posición del hilo y la aguja, mientras que sus actuadores ejecutan movimientos finos con una coordinación precisa entre ambas manos. Al mismo tiempo, los algoritmos de IA evalúan continuamente el resultado de cada acción y realizan correcciones instantáneas si detectan desviaciones, evitando errores que podrían arruinar la tarea.

Para los especialistas, este tipo de demostraciones va más allá de lo simbólico. La posibilidad de que un robot realice tareas manuales tan delicadas abre la puerta a aplicaciones en sectores donde la precisión es crítica, como la manufactura de componentes electrónicos, la industria textil de alta calidad, la microingeniería o incluso el ámbito médico, en procedimientos que requieren movimientos extremadamente controlados.

El robot humanoide no solo
El robot humanoide no solo ensartar hilos en una aguja, también puede bordar.. (TARS Robotics)

TARS Robotics es una empresa relativamente nueva. Fue fundada en febrero de 2025 por un grupo de exingenieros y directivos con experiencia en grandes compañías tecnológicas.

Su objetivo declarado es desarrollar robots humanoides capaces de ejecutar tareas manuales complejas, con la intención de complementar el trabajo humano en entornos industriales y profesionales donde la automatización tradicional no ha sido suficiente.

Si bien la compañía no ha detallado aún planes comerciales concretos para este modelo, el avance refuerza una tendencia creciente en la robótica: el paso de máquinas especializadas y rígidas a sistemas más versátiles, capaces de aprender, adaptarse y desenvolverse en contextos reales. En ese camino, lograr que un robot ensarte un hilo en una aguja no es solo una curiosidad técnica, sino una señal clara de hasta dónde puede llegar la robótica de precisión en los próximos años.