Cómo lograr que tu refrigerador enfríe bien durante el verano

Mantener la cocina cerrada y en penumbra durante las horas de mayor insolación disminuye la temperatura ambiente y facilita la labor del equipo

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Es importante revisar el estado
Es importante revisar el estado de los burletes de la puerta, pues unos sellos en mal estado pueden provocar fugas de aire frío. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante los meses de calor, es común notar que el refrigerador no enfría como de costumbre y los alimentos parecen perder frescura más rápido. Esto se debe a que el aparato debe trabajar con mayor intensidad para mantener la temperatura interna, agravado por la frecuencia con la que abrimos la puerta para acceder a bebidas frías o alimentos.

Sin embargo, existen estrategias sencillas para mejorar el rendimiento del frigorífico y asegurar la correcta conservación de los productos durante el verano.

Cómo lograr que tu refrigerador enfríe bien durante el verano

  • Optimiza la ubicación y el ambiente de la cocina

Para ayudar al refrigerador a mantener su temperatura, es fundamental controlar el entorno en el que está instalado. Mantener la cocina cerrada y en penumbra durante las horas de mayor insolación disminuye la temperatura ambiente y facilita la labor del equipo. Si cuentas con aire acondicionado en la vivienda, mantener la puerta de la cocina abierta puede favorecer el enfriamiento del ambiente y ayudar al refrigerador.

Durante los meses de calor,
Durante los meses de calor, es común notar que el refrigerador no enfría como de costumbre. (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Mantén el refrigerador lo más lleno posible

El funcionamiento eficiente del refrigerador depende de la cantidad de productos almacenados. Cuando está lleno, los alimentos y bebidas ayudan a mantener el frío y minimizan la pérdida de temperatura al abrir la puerta. Si no tienes suficientes productos, puedes llenar los espacios vacíos con botellas de agua o latas, reduciendo la cantidad de aire susceptible a cambios térmicos y facilitando la conservación de los alimentos.

  • Ajusta la temperatura para el verano

En la temporada de calor, puede ser necesario bajar uno o dos grados la temperatura indicada en los controles del refrigerador para compensar las pérdidas de frío por las frecuentes aperturas. La temperatura recomendada para la nevera es entre 4 y 5 °C, y para el congelador entre −16 y −18 °C. Esto puede aumentar ligeramente el consumo eléctrico, pero garantiza una conservación adecuada.

  • Realiza mantenimiento anual y revisa los sellos

La limpieza de las rejillas traseras o disipadores permite que el refrigerador libere el calor generado y funcione de forma óptima. Además, es importante revisar el estado de los burletes de la puerta, pues unos sellos en mal estado pueden provocar fugas de aire frío y dificultar el mantenimiento de la temperatura interna. Reemplazar o reparar estos elementos asegura un mejor rendimiento y menor gasto energético.

En la temporada de calor,
En la temporada de calor, puede ser necesario bajar uno o dos grados la temperatura indicada en los controles del refrigerador. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con estos cuidados, es posible mejorar el funcionamiento del refrigerador durante el verano y asegurar la frescura de los alimentos a pesar de las altas temperaturas.

Cómo elegir un refrigerador eficiente para ahorrar energía y reducir tu factura eléctrica

Elegir un refrigerador eficiente es fundamental en cualquier hogar, ya que este electrodoméstico permanece en funcionamiento continuo y representa una parte considerable del consumo energético doméstico.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de España, el refrigerador puede llegar a concentrar hasta el 30% del gasto total de los electrodomésticos en una vivienda, superando a otros aparatos en consumo.

La etiqueta energética es la
La etiqueta energética es la referencia principal para identificar la eficiencia de un refrigerador. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Optar por un modelo adecuado no solo satisface la necesidad de conservar alimentos en buen estado, sino que también brinda la oportunidad de reducir el consumo de energía y disminuir el importe de la factura eléctrica, todo ello sin comprometer la calidad o la funcionalidad. Además, una elección eficiente contribuye a la reducción del impacto ambiental.

El uso constante del refrigerador, necesario para mantener la frescura de los alimentos, implica que su consumo, aunque parezca bajo en el corto plazo, se acumula a lo largo del año. Según la OCU, los modelos más eficientes pueden consumir alrededor de 500 kWh al año, mientras que los más grandes o menos eficientes superan los 1.100 kWh, lo que puede suponer una diferencia de hasta 30 euros anuales en la factura de electricidad.

La etiqueta energética es la referencia principal para identificar la eficiencia de un refrigerador. Los equipos clasificados cerca de la categoría A presentan un menor consumo, ayudando a reducir tanto el gasto eléctrico como la huella ambiental. Estas etiquetas proporcionan información clara sobre el consumo anual, facilitando la comparación entre modelos para elegir el que mejor equilibra capacidad y eficiencia.