Desde noviembre de 2024, Jaime Rodríguez de Santiago (Madrid, 1984) es el nuevo director general de Airbnb en España. Ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica, combina su formación técnica con la filosofía Kaizen, una metodología japonesa que apuesta por la mejora continua a través de pequeños cambios sostenidos en el tiempo.
Para Rodríguez de Santiago, las hojas de cálculo son una herramienta esencial: utiliza Excel para planificar desde su actividad física hasta sus encuentros sociales y familiares. “Me sirve como un autodiálogo, para saber si mantengo el equilibrio entre deporte, amigos y familia”, explicó en una reciente entrevista.
Antes de incorporarse a Airbnb, el ejecutivo tuvo una extensa carrera en el sector digital. Fue director general de BlaBlaCar en España, Portugal y Alemania, donde lideró la expansión de la plataforma de viajes compartidos en Europa. Posteriormente, asumió la dirección de Free Now, compañía de movilidad urbana multimodal, en el sur y oeste del continente.

Su interés por el aprendizaje continuo también lo ha llevado al ámbito de la divulgación. Es creador del pódcast Kaizen, uno de los 100 más escuchados en España, y colabora como profesor invitado en escuelas de negocio como ISDI. Además, dirige el Programa de Liderazgo y Gestión del Instituto Tramontana y copresenta el pódcast Nada que ganar.
Un enfoque integral en Airbnb
Rodríguez de Santiago asegura que Airbnb debe ser más que una plataforma de alojamientos. Bajo su gestión, la compañía busca consolidar su línea de experiencias y servicios locales, que van desde clases de skate con una olímpica española hasta reservar un fisioterapeuta o una manicura.
Entre las tendencias que observa, destacan el turismo rural y el viaje individual con propósito personal. “El turismo puede ser clave para revitalizar pueblos que se están vaciando en España. Es una forma de recuperar raíces y dar vida a comunidades en riesgo de despoblación”, sostuvo a El Mundo.
Vida personal y filosofía de equilibrio
El directivo es padre de una niña, motivo por el que se tomó un breve período sabático antes de sumarse a Airbnb. Su estilo de vida se apoya en tres pilares: ejercicio, descanso y vida social. Aunque reconoce que el tiempo para el deporte se ha reducido desde que aumentó su familia, insiste en mantener rutinas de bienestar.
Para gestionar el estrés, apuesta por cambiar de actividad: lectura, deporte o incluso tareas manuales como restaurar objetos. “No hay una fórmula única, lo importante es poner límites al trabajo y recargar energía”, afirma.

Airbnb y su impacto social
Rodríguez de Santiago es consciente de que Airbnb tiene un rol público y político en los destinos donde opera, pero destaca su impacto positivo: “Más de la mitad de las pernoctaciones en Europa ya suceden fuera de los grandes núcleos urbanos. Ayudamos a que muchos anfitriones puedan sostener sus viviendas y, al mismo tiempo, revitalizamos zonas rurales”.
El directivo también subraya el auge de los viajes en familia, un fenómeno que ha redescubierto en carne propia. “Cuando viajas con niños necesitas más espacio, y ahí Airbnb ofrece una alternativa que el alojamiento tradicional no siempre cubre”, concluye.
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