El futuro de los robotaxis parece estar más lejos de lo previsto para Tesla. A pesar de las expectativas generadas por recientes declaraciones de la compañía y de su CEO, Elon Musk, la autoridad reguladora de California aclaró que la empresa de vehículos eléctricos solo tiene permitido ofrecer servicios de transporte en la Bahía de San Francisco con conductores humanos al volante, según informó Reuters.
De esta manera, Tesla queda afuera, por el momento, de la competencia en el segmento de taxis completamente autónomos.
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Límites para la operación de vehículos autónomos
La California Public Utilities Commission (CPUC) confirmó que Tesla carece de los permisos necesarios para operar robotaxis, y tampoco ha iniciado el proceso para solicitarlos. Toda propuesta de transporte público con vehículos autónomos requiere, además, una serie de licencias tanto de la CPUC como del Departamento de Vehículos Motorizados de California (DMV). Hasta la fecha, Tesla solo dispone de una autorización para probar sus sistemas de conducción autónoma con un conductor de seguridad a bordo, pero no para transportar pasajeros ni cobrar por el servicio en vehículos sin conductor activo.

A diferencia de empresas como Waymo —la unidad de vehículos autónomos de Alphabet— que ya cuentan con múltiples permisos y años de pruebas acumulando más de 13 millones de millas recorridas, Tesla se encuentra en etapas iniciales en cuanto a la obtención de licencias para operar taxis sin conductor en California. Waymo, por ejemplo, necesitó casi una década para completar las aprobaciones regulatorias. En 2023, logró la autorización para cobrar por traslados en robotaxis completamente autónomos en ciudades clave del estado.
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Detalles del nuevo servicio y requisitos actuales
El servicio anunciado por Tesla para la Bahía de San Francisco será de tipo “chauffeur”, es decir, contará siempre con un humano al volante y no podrá operar bajo modalidad autónoma, ni siquiera con un conductor de seguridad monitorizando los sistemas automáticos. La propia CPUC precisó que Tesla solo podrá transportar pasajeros en vehículos tradicionales conducidos por humanos, bajo su actual permiso para servicios de “charter”.
El plan consiste en ofrecer viajes a “amigos y familiares de empleados” así como a miembros selectos del público, empleando probablemente la función “Full Self-Driving (Supervised)” de la firma. Esta característica permite cierta autonomía en la conducción, pero exige la supervisión total de una persona capacitada, lista para intervenir en todo momento. Como esta modalidad requiere que el conductor permanezca atento y en control, no se considera vehículo autónomo a efectos regulatorios en California, por lo que no es necesario tramitar permisos adicionales para esta función concreta.
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Experimentos recientes y el camino hacia la autonomía
En el último mes, Tesla llevó a cabo un programa piloto limitado en Austin, Texas, utilizando una docena de Model Y equipados con software de conducción autónoma, donde pasajeros seleccionados realizaron viajes bajo la vigilancia de un monitor de seguridad humano en el asiento delantero. Sin embargo, para el uso en California, la compañía mantiene restricciones aún más severas y ni siquiera los vehículos semiautónomos podrán circular en servicio de robotaxi bajo la normativa actual.
Para avanzar hacia el transporte autónomo de pasajeros y empezar a cobrar por estos viajes, Tesla debe solicitar un permiso específico a la CPUC. Esto exige primero completar una fase piloto en la que, según las regulaciones, está prohibido el cobro a los usuarios, además de demostrar la seguridad y confiabilidad del sistema. El DMV confirmó que Tesla ha sostenido reuniones recientes con la agencia, pero no ha presentado ninguna solicitud adicional para estas licencias.
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El futuro inmediato de los taxis de Tesla
Si bien la promesa de robotaxis completamente autónomos ha sido recurrente en los anuncios corporativos de Elon Musk y Tesla, la realidad es que hoy la empresa solo puede operar bajo un esquema convencional, con vehículos controlados por humanos. La expansión al segmento de taxis autónomos, donde los autos funcionan sin intervención humana, sigue dependiendo de largos procesos regulatorios, pruebas de seguridad y aprobación de licencias específicas.
Por ahora, quienes esperaban ver circular los robotaxis de Tesla en la Bahía de San Francisco deberán esperar. En el corto plazo, los servicios de taxi eléctricos de la marca solo incluirán la conducción tradicional supervisada por una persona, mientras otras compañías como Waymo mantienen la delantera operando robotaxis sin conductor en California bajo estrictas regulaciones estatales.
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