Aron Pilhofer, académico especializado en innovación periodística de la Universidad de Temple y ex directivo de The Guardian y The New York Times, estuvo de visita en el país. Fue en el marco de la jornada "Innovación Tecnología y Periodismo" que organizó esta semana Telecom.

Luego de su exposición, el experto habló con Infobae sobre la importancia de apostar por la calidad y transparencia en la construcción de la noticia, las suscripciones como medio de financiamiento y el rol de las redes sociales en la difusión de información.

-Durante el encuentro habló sobre la importancia de la transparencia en el periodismo, ¿puede profundizar sobre esta idea?

-En la historia del periodismo como profesión, no se ha revelado nada sobre cómo operamos, lo que recolectamos, las entrevistas que hacemos, los documentos que recogemos, los procesos de información, cómo llegamos a las conclusiones a las que llegamos. Usualmente éstas son las cosas de las que hablamos en el escritorio, en la reunión de sumario, pero no incluimos todo este material cuando hacemos una nota y no lo hacemos porque pensamos que a la gente no le importa, pero lo cierto es que sí les importa. Mostrar tu trabajo, ser transparente le genera confianza al lector, o a los espectadores. Confianza en que ellos saben por qué dices lo que dices. "Aquí está el documento por el cual decimos lo que decimos, aquí está la frase exacta en el documento por la cual sabemos lo que sabemos". Y eso es muy poderoso y para mí ser más transparente de ese modo permite que el periodismo emerja por sobre todo el ruido, creo que ésa es la manera en la cual como industria, que está en un espacio de periodismo de calidad, la transparencia es la manera en la cual podemos diferenciarnos de toda la basura que hay en internet.

-¿Cómo se aplica esto en concreto?

-Creo que la transparencia va más allá del periodismo, las empresas de noticias deben ser transparentes: dónde y cómo hacen dinero, quiénes son los propietarios. Se ven algunos casos en los Estados Unidos que realmente generan miedo. El periódico en la ciudad de Las Vegas, el periódico más grande en la Ciudad de Nevada, recientemente fue adquirido por Sheldon Adelson, que es uno de los donantes más grandes del planeta del Partido Republicano y alguien que tiene, digamos, una "relación interesante" con la verdad en muchos casos. Y la compra del diario se hizo en secreto, a través de empresas fantasma y llevó unos días, unas semanas incluso, saber que él había comprado el periódico porque no quería que se supiera que lo había hecho. En esos casos yo creo que nosotros, como industria, salimos perdiendo. Ésas son tendencias realmente perturbadoras.

-Destacó la suscripción como una buena forma sistema de financiamiento para los medios, pero ¿cómo se logra instalar un sistema de membresía que sea exitoso?

-La gente va a pagar por aquello que valora, y la gente valora las cosas que son esenciales en su vida. Si hay un tema que no entiendo y es importante para mí, me pregunto dónde voy a buscar información. Y los lectores van a ir a una organización en la que confían y en la que van a encontrar hechos, información respaldada por datos, documentación y donde se explica por qué se hace lo que se hace, siendo totalmente transparentes incluso respecto de la debilidad de la metodología. Muchas veces, en el periodismo de datos, por ejemplo, cuando uno está haciendo un análisis complejo, muchos de los datos son indicativos, no son totalmente concluyentes, entonces uno tiene que informar que "basándonos en estos datos, creemos que esto es cierto". Hay que ser más abiertos respecto de las incertidumbres, sobre cómo se hizo lo que se hizo y así uno construye un nuevo modelo de negocios. Se construye confianza con los lectores y así luego ellos apoyarán al medio.

El 50% de la población tiene acceso a internet (iStock)
El 50% de la población tiene acceso a internet (iStock)

-¿Ayuda el contacto directo con la audiencia para construir esta confianza?

-Hay que tener verdaderas conversaciones con la comunidad e incorporar a los lectores, a la audiencia en el proceso y tener un ida y vuelta con ellos. El periodismo puede cambiar en base a lo que nos dicen, y eso es esencial para nuestro futuro. Si no tomamos a la comunidad de ese modo entonces creo que moriremos como industria, honestamente. Hay que construir una relación de ese modo y esa relación es recíproca de algún modo. Eso quiere decir que los lectores contribuirán de algún modo y eso idealmente puede ser con una relación financiera. Si no lo hacemos, estamos muertos.

-¿Y esa interacción se debe entablar a través de las redes?

-Mucha gente cree que cuando hablo de comunidad me refiero a entrar a Twitter o Facebook, mover las manos y decir "aquí estoy" o creen que estoy hablando de comentarios, pero yo no estoy necesariamente hablando de una cosa o de la otra. Hablo de construir un marco donde tú y tu medio puedan interactuar con la audiencia de una manera significativa. Un ejemplo es una plataforma que permita que los usuarios puedan preguntar por qué esto es así o no. No me refiero solo a promocionarse en los medios. Creo que tiene que participar en las redes sociale pero no es lo único, voy más allá.

-¿Las redes sociales son amigas o enemigas de la información?

-Las redes sociales no son amigas ni enemigas, simplemente son. Está Google que es una especie de red, una plataforma en realidad, y luego Facebook, Apple News y todo lo otro. No son amigas ni enemigas pero están ahí y tenemos que participar. Creo que pensar en ellas como amigas o enemigas no tiene sentido, porque eso nos pone en lugar de fans o en el lado opuesto donde se señala a Zuckerberg y se le dice: "es todo tu culpa". Creo que ninguno de estos enfoques sirve. Tenemos que estar en Facebook, involucrarnos y entender las limitaciones. Sí, Facebook afecta gran parte de nuestros ingresos, hay que entender eso, ¿pero qué se va a hacer? Tiene 2 mil millones de usuarios. Y ése era el tamaño de la totalidad de web hace no tanto tiempo. Así que ignorar a Facebook o decir "salgamos de Facebook" es una locura, está ahí y es como ignorar la existencia de internet, creo que tenemos que involucrarnos y no entiendo a las empresas de medios que no lo hacen.

-Más allá de eso, la preocupación es que estos gigantes tecnológicos se están convirtiendo en monopolios, ¿deberíamos aceptar esto pasivamente o pedirles a los gobiernos que regulen?

-Me pone muy nervioso cuando planteamos que los medios deberían decirle a los gobiernos que regulen tal o cual cosa, me pone muy nervioso porque eso va para los dos lados. Así que diría que no, no deberíamos decirle al gobierno que regule. Si el gobierno decide regular entonces hay un punto legítimo. En Europa ahora, por ejemplo, la gente sabe de la GDPR, la nueva regulación de protección de datos que acaba de entrar en vigencia. Si bien no está dirigida a las plataformas puntualmente muchas disposiciones va en ese sentido porque ellas recopilan gran cantidad de datos. Muchos medios hicieron lobby para que esta norma saliera pensando que iba a dañar a las plataformas pero en realidad está haciendo lo contrario: daña a la competencia y no a las plataformas gigantes como Google y Facebook, porque ellos tienen miles de millones de dólares y pueden bancar la regulaciones y los pequeños son los que no pueden. Por eso me preocupa cuando los medios hacen lobby para que los gobiernos regulen, porque hay consecuencias que no se pueden prever y mucha veces se terminan empoderando a los jugadores que se quieren debilitar.

-Usted dijo que los periodistas deben participar del negocio de los medios, ¿de qué modo deberían hacerlo?

– El primer paso es entender el negocio. Tradicionalmente las redacciones han estado separadas del resto de las sesiones. En ciertos sectores se veía gente que estaba separada, vestida mejor que nosotros, trabajando en suscripciones y en las redacciones usualmente no hay un conocimiento profundo de cómo todo eso funciona o no. Cómo hace dinero tu compañía, cuál es el modelo de negocios de la compañía en la que trabajás. Si uno no entiende eso, se empieza a crear mitología para explicar lo que no se entiende. Antes, hace tres años, en el New York Times nadie en la redacción tenía acceso a los datos sobre sus artículos y eso ha cambiado, por suerte. Entonces, como no tenían datos, los periodistas inventaban mitología: "A mi nota le fue bien porque fue retuiteada o porque fue la nota más compartida por mail". El periodista tiene que entender qué está pasando en en el negocio para luego tomar el próximo paso que es ser parte de la solución. Los periodistas tienen que involucrarse en el negocio del periodismo porque si no lo hacen, son los que más pueden perder.

Aron Pilhofer es ex directivo de “The Guardian” y “The New York Times” (Lihue Althabe)
Aron Pilhofer es ex directivo de “The Guardian” y “The New York Times” (Lihue Althabe)

-¿Esto implica generar ganancias?

-En The Guardian la persona a cargo de la membresía es una periodista. The Guardian pasó de casi no tener miembros hace unos meses hasta alcanzar 300 mil donantes, suscriptores y miembros. La razón, la persona detrás de eso es una periodista, Amanda Michel, que tiene un perfil interesante y ahora ella está a cargo de la membresía, pero también controla el costado financiero. Es la única persona que conozco en la historia de cualquier otro medio que tiene un trabajo así y creo que con el tiempo ése es el modelo, los periodistas tiene que estar involucrados sino, si no tomamos las acciones de forma proactiva alguien más tomará las decisiones.

-Pero si todos los periodistas participan de las ganancias entonces estaríamos hablando de formar cooperativas

-¿Por qué no? No veo por qué no podría pasar eso en el futuro.

-Si bien hubo muchos cambios hay algo que se mantiene, o que se debería mantener, que es la misión del periodismo: ¿cómo la resumiría?

-Podríamos estar horas hablando de eso, pero fundamentalmente nuestro rol es explicar el mundo complicado para que la gente lo entienda mejor y puedan ser ciudadanos informados y activos en nuestras democracias. En mi mente, eso es lo que debemos hacer: señalar problemas, buscar soluciones. Eso es lo que hacemos y por eso el modelo de negocio es tan importante, porque si no se puede sostener el periodismo, entonces las organizaciones que no están haciendo verdadero periodismo muestran opiniones como si fuera periodismo. Si el periodismo se vuelve más liviano y no entendemos de qué se trata, no se suma innovación y eso es un gran problema y un enorme peligro.

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