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Un hombre fue extorsionado y encerrado tras una cita pactada por una aplicación: tuvo que transferir 70.000 pesos

El denunciante aseguró que fue retenido y amenazado con la difusión de conversaciones íntimas. El caso derivó en una investigación judicial y en la detención del sospechoso de 25 años

Un hombre joven barbudo sentado en un sofá oscuro, sosteniendo un smartphone con la aplicación Grindr abierta, en una habitación con poca luz.
El encuentro había sido pactado por una aplicación (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Un encuentro pactado a través de una aplicación derivó en una denuncia por presunta extorsión y privación ilegítima de la libertad en San Juan, donde un hombre afirmó que fue retenido dentro de un departamento y obligado a transferir 70.000 pesos para evitar la difusión de conversaciones íntimas. El acusado quedó detenido tras un allanamiento ordenado por la Justicia sanjuanina.

El episodio sucedió en un domicilio ubicado sobre calle Doctor Ortega, en Rawson, que se originó luego de un contacto previo entre dos hombres a través de una aplicación de citas utilizada por personas de la comunidad LGBTQ+. La denuncia sostiene que, tras varios intercambios en la plataforma y luego por WhatsApp, ambos acordaron concretar un encuentro durante la madrugada del 6 de agosto.

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Según publicó Tiempo de San Juan a partir de fuentes oficiales y allegados a la causa, la secuencia comenzó de manera cordial. El visitante llegó al departamento del ahora sospechoso con la intención de mantener una cita íntima, y durante los primeros intercambios no se produjo ningún incidente.

La situación cambió pocos minutos después, cuando el dueño de casa le habría planteado a su invitado que necesitaba dinero por problemas económicos familiares. En ese momento, la presunta víctima decidió retirarse del lugar. Sin embargo, no logró hacerlo porque el otro hombre habría bloqueado la salida, tomó las llaves y cerró la puerta con la intención de impedirle abandonar el inmueble.

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La acusación indica que el hombre retenido recibió una exigencia concreta: debía transferir 70.000 pesos si quería recuperar la libertad. A esa presión se habría sumado una amenaza adicional, que consistía en divulgar los chats íntimos que ambos habían intercambiado antes del encuentro. El damnificado accedió a concretar la transferencia por miedo.

Ese elemento incorporó al expediente un componente extorsivo, ya que la supuesta coacción no se habría limitado al encierro dentro del departamento, sino también al uso de información privada como mecanismo de presión. El acusado le habría dicho que el dinero no debía enviarse directamente a su propia cuenta, sino que se tenía que transferir a la cuenta bancaria de una tercera persona. Solo después de que la operación bancaria fue efectivamente realizada, la víctima pudo salir del departamento.

Al día siguiente, el hombre se presentó ante las autoridades y radicó la denuncia, lo que activó la intervención de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) Delitos Especiales. Esta quedó a cargo de las medidas iniciales para reconstruir lo ocurrido, reunir evidencia digital y solicitar las primeras disposiciones judiciales.

El principal sospechoso fue identificado como A.S. de 25 años, según Tiempo de San Juan. Su detención se concretó este miércoles por la mañana durante un allanamiento autorizado por el juez de Garantías Alberto Caballero, a pedido del fiscal Nicolás Schiattino. Tras el procedimiento, quedó alojado en los calabozos de la Central de Policía de San Juan, mientras avanza la investigación.

El acusado tomó la decisión de designar como su defensor al abogado Claudio Vera. Por el momento, la información que se difundió no especifica una calificación legal definitiva para el caso ni ofrece detalles sobre si el imputado ya prestó declaración o si todavía no lo hizo.

La posible confirmación de la transferencia mencionada y la comprobación de los intercambios de mensajes entre las partes constituyen aspectos fundamentales del caso. Del mismo modo, determinar si existió una imposibilidad real para que el denunciante abandonara el lugar y cuánto se extendió esa situación podría ser determinante.

Por ahora, la causa permanece en etapa inicial y bajo investigación judicial. El avance del expediente dependerá de las pruebas que reúnan la fiscalía y la policía, del análisis de las comunicaciones. Mientras tanto, el acusado continúa detenido, a la espera de las próximas actuaciones.

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