Asesinado y descuartizado: el jurado define si condenan a los tres acusados por el crimen de “Lechuga” Pérez Algaba

Maximiliano Pilepich, Matías Gil y Nahuel Sebastián Vargas llegaron a juicio por el crimen de Fernando “Lechuga” Pérez Algaba. La decisión debe ser unánime

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Fernando "Lechuga" Pérez Algaba

Tras los alegatos de este domingo de la fiscal Marcela Dimundo y los abogados Javier Baños y Sebastián Queijeiro, este lunes será el turno de las defensas de Maximiliano Pilepich, Matías Gil y Nahuel Sebastián Vargas de presentar sus argumentos frente al jurado popular que definirá si son culpables del homicidio de Fernando “Lechuga” Pérez Algaba, el trader asesinado de dos disparos por la espalda y descuartizado el 18 de julio de 2023. Luego, debe deliberar el jurado.

La fiscalía consideró que los acusados deben ser condenados por homicidio triplemente agravado por uso de arma de fuego, premeditación y codicia, indicaron fuentes judiciales a Infobae.

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Los representantes de Rodolfo Pérez Algaba, hermano de la víctima, en tanto, sostuvieron que hubo alevosía, debido a que los disparos que mataron a “Lechuga” fueron por la espalda y en estado de indefensión. En los dos casos, con un solo agravante, corresponde la pena de prisión perpetua.

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Maximiliano Pilepich

La jornada, en la sala de audiencias del Tribunal de Lomas de Zamora, tuvo un momento emotivo cuando, en el cierre, Queijeiro hizo parar a Rodolfo y le dijo a cada uno de los 12 jurados: “La prueba es la voz de Fernando”. El penalista dio ese mensaje uno por uno, debido a que todos deben votar afirmativo para que haya una condena. Es decir, debe ser unánime. De caso contrario, quedarán absueltos.

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Por su parte, Baños -ex fiscal de Morón- remarcó que se trató de un “crimen horrendo, cometido a traición” y destacó la presencia de Rodolfo durante todas las audiencias “para tratar de alguna forma de asegurarse que esta muerte absurda, inútil, aberrante, injustificada, de quien en vida fuera su compañero de la infancia, su compañero de vida, no quede impune y los asesinos se vayan caminando en libertad a su casa”.

Nahuel Vargas, detenido por el cirmen del comerciante descuartizado
Nahuel Vargas

El abogado, luego, hizo mención al traslado del cuerpo en un baúl desde el predio de Renacer en General Rodríguez hacia Lomas de Zamora, donde lo descuartizan. Según sus palabras, se trata de una zona de influencia de la barrabrava de Boca y lo llevaron allí con la intención de inculpar a Gustavo Iglesias, un testigo que sufrió la filtración de audios antiguos con amenazas a la víctima que, según la acusación, fueron parte de la coartada.

Baños enumeró la prueba: “El sereno dijo que el día de la muerte habían quedado solos Vargas, Pilepich y Fernando, que le pidieron que se vaya, que no tenían para pagarle. Cuando el sereno vuelve al otro día, ya la casa (NdR: la escena del crimen para la investigación) estaba completamente demolida. De acuerdo al perito que hizo el seguimiento de las antenas, siguen los tres (Pilepich, Vargas y Gil) el mismo recorrido hasta que finalmente llevan el cuerpo para cortarlo. Lo desmembran muy probablemente en la casa de Luis Contreras, que no está aquí imputado en este juicio. Lo tiran en Arroyo del Rey, en Ingeniero Budge“. Parte de los restos de Pérez Algaba fue hallado por chicos que jugaban a la pelota en las inmediaciones.

Crimen de Fernando Pérez Algaba en ingeniero budge
La valija roja en la que encontraron los primeros restos

Para el letrado, Pilepich tiene una “mente perversa, mente psicópata, mente manipuladora, que planificó ”milimétricamente, al detalle, lo que parecía una coartada perfecta. Lechuga lo estaba volviendo loco para cobrarle su deuda. Le estaba arruinando ese emprendimiento de Renacer. Tenía los 17 lotes a su nombre y todos los pagarés. Es decir, Lechuga era un problema para Pilepich. Y Pilepich era, como dijo la perito, una mente siniestra“, remarcó sobre la pericia psicológica y recordó que ”hasta le cortaron el pedacito de piel de la espalda por donde habían entrado los disparos", para que la mecánica coincida con las amenazas en los audios de Iglesias.

“Entonces, en los audios, Iglesias, amenazaba con cortarle las manos, las piernas y la cabeza (Ndr: así fue desmembrado). Esos audios de Iglesias eran para Pilepich la coartada perfecta. No cabe la menor duda es que todos estaban de acuerdo”.

involucrados por el caso Pérez algaba

Baños, a la vez, estimó que Fernando intuyó la trampa, por eso estaba armado, pero de todas maneras lo engañaron. “Agonizó entre media hora y 90 minutos”, subrayó. Luego puntualizó los roles: “Vargas lo lleva al campo de Renacer, Pilepich le dispara y Gil colaboró para deshacerse del cuerpo. Los tres formaron parte del plan”.

Por último, se refirió a “los trucos sucios” de los acusados con el fin de generar “empatía y compasión” ante el jurado. Son “intentos desesperados”, dijo.

Por último, halagó el trabajo de la fiscal y aseguró que el móvil del crimen fue “por plata”. “Fue un hecho lleno de terror con todos los condimentos para una serie”, cerró.

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