
Durante tres días, Claudio Barrelier repitió la misma historia. Dijo que, la noche del femicidio, Agostina Vega se había bajado de un remís a menos de 200 metros de su casa en el barrio Cofico de Córdoba, que le pidió ayuda para encontrarse con un chico y que después la vio subirse a un auto rojo. Incluso aportó un nombre: dijo se iba a reunir con alguien llamado Franco.
Esa versión se la contó a la madre de Agostina horas después de la desaparición, se la sostuvo al padre -que lo enfrentó el lunes mientras buscaba respuestas por su cuenta- y la repitió frente a la fiscalía cuando lo indagaron por primera vez.
PUBLICIDAD
Pero todo empezó a desmoronarse cuando apareció el video de la cámara de seguridad que mostró a Agostina entrando a la casa del acusado y no saliendo nunca más. Ese fue la pista que dio vuelta la investigación y lo ubicó como principal sospechoso del caso.
La coartada inicial

Las primeras horas después de la desaparición de Agostina estuvieron marcadas por la confusión y los datos cruzados. La adolescente salió de su casa en el barrio General Mosconi de la ciudad capital el sábado 23 de mayo por la noche. Dijo que iba a lo de su abuelo. Pero nunca regresó. Se dirigió a una remisería cercana y tomó un auto hasta Cofico. Antes de irse, le había avisado a sus amigas que tenía que “escaparse” para organizarle una sorpresa a su mamá y que iba con el “novio” de ella. Al remisero le contó algo parecido. Más tarde, la familia materna comenzó a buscarla.
PUBLICIDAD
Agostina había estado ese sábado en un predio deportivo junto a su madre, Melisa Heredia, y su hermano menor. En ese mismo lugar también estuvo Barrelier. Todos coincidieron luego en un cumpleaños de un conocido en común de los adultos. No está claro si fue en ese momento o previamente, pero la víctima le pidió a su mamá el contacto telefónico del imputado. Por eso, en las primeras horas de la desaparición Melisa le escribió al detenido para preguntarle si sabía algo. La respuesta de Barrelier fue que su hija le había preguntado si podía llevarla a la casa de un amigo.
La denuncia por averiguación de paradero ingresó a las 8:42 del domingo a la mañana. La búsqueda y la foto de Agostina empezó a difundirse en redes sociales y medios de comunicación. El remisero la reconoció y, en horas de la tarde, aportó el primer dato clave: que había dejado a la chica en la esquina de Fragueiro y Juan del Campillo, cerca de la casa de Barrelier.
PUBLICIDAD
Gabriel Vega, el padre de Agostina, se encontraba en San Luis cuando fue notificado. Viajó a Córdoba el lunes. Investigando por sus propios medios, llegó a Barrelier. Lo encontró junto a Soledad, la dueña del auto Ford Ka en el que fue trasladado el cadáver de la menor hasta el descampado donde se halló días más tarde. El relato que le dio el acusado fue el mismo: que Agostina le pidió ayuda para pagar el remís, que le habló de un tal Franco, que él la vio subirse a un auto rojo y después se fue.

La versión de Barrelier quedó registrada en un audio suyo. “Yo cuando llego a mi casa, Agostina como a las diez y media me llama por teléfono diciéndome que necesitaba un favor, que no sabía dónde era mi casa, que está en Fradeiro y Campillo. Le faltaba plata para pagar el taxi, la ayudo a pagar el taxi y me dice que la madre sabía que venía para que yo la llevara, si le hacía el favor de llevarla hasta la casa del noviecito. Yo después de ahí no tengo más contacto con ella y no sé más nada. Entonces no entiendo por qué me quedo pegado yo con todo esto”, aseguró.
PUBLICIDAD
El caso atrajo a la prensa nacional. Bajo secreto de sumario, se activó la Alerta Sofía y Barrelier fue detenido el martes. Recién al día siguiente la policía allanó su casa. La abuela de Agostina reclamó: “Todo hicieron mal desde el principio porque no nos tomaron en serio. No nos escuchaban, les dimos direcciones, horarios, les dimos el nombre de esta persona y no lo detuvieron”.
El cambio de versión

Mientras todavía se buscaba a Agostina con vida, las pruebas contra Barrelier fueron acumulándose. La triangulación de antenas telefónicas ubicó el teléfono de la víctima en esa casa del detenido durante tres horas hasta apagarse. Y al allanar la propiedad -hoy señalada como la escena del crimen- los peritos detectaron rastros de sangre y la posible limpieza de la escena.
PUBLICIDAD
Además, el jueves salió a la luz un video tomado por una cámara de seguridad que mostraba a Agostina entrando a la casa de Barrelier el sábado a la noche, junto con él. No hay registro de que saliera.
Esa secuencia desarmó la coartada del acusado, que hasta ese momento había negado que la chica hubiese ingresado a su domicilio, afirmando que la menor que se veía en las imágenes era su hija de 11 años.
PUBLICIDAD
Un día después de la difusión del video, el viernes, Barrelier modificó su declaración y reconoció que la adolescente asesinada estuvo en su vivienda, aunque insistió en que permaneció poco tiempo y que luego se fue con otra persona. “Mintió por temor, para proteger a su hija”, explicó Jorge Sánchez del Bianco, quien hasta entonces era su abogado defensor.
Paralelamente, se confirmó que Barrelier pidió prestado un Ford Ka negro a Soledad, su ex pareja, el lunes después de la desaparición. Una cámara registró el auto entrando al barrio Ampliación Ferreyra, en el sur de la capital, a las 11.45 de ese mismo día. Un rato después, a las 12.15, el mismo vehículo salió de la zona.
PUBLICIDAD
A partir de este dato, el viernes la policía comenzó a rastrillar un descampado de más de 200 hectáreas.
Tras más de 24 horas de trabajo, la búsqueda terminó de la peor manera: pasado el mediodía del sábado se hallaron los restos de Agostina enterrados y desmembrados en el lugar.
PUBLICIDAD
La autopsia posterior determinó que la muerte fue por asfixia mecánica y que el cuerpo presentaba “posibles signos de abuso sexual”. El desmembramiento ocurrió después del deceso. Barrelier fue imputado por femicidio.

La fiscalía sospecha que hubo más personas involucradas y sostiene que Barrelier no actuó solo. La familia de la víctima también apunta a Soledad y a quienes compartían la casa con el principal acusado. En el domicilio vivían la pareja y la hija de Barrelier, un matrimonio en la parte superior y un amigo que ocupaba una habitación cercana a la puerta de ingreso, en la planta baja.
Este último fue detenido el jueves. Se trata de Osvaldo Fassetta, de 47 años, quien está acusado de encubrimiento.
En una investigación que sigue avanzando a paso lento, no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Mendoza: atropelló a una enfermera con una moto robada, se dio a la fuga y es intensamente buscado
El vehículo involucrado en el siniestro había sido robado poco antes del hecho. Tras embestir a la víctima, el conductor escapó en otro rodado y permanece prófugo. La mujer debió ser asistida

Tras cuatro días prófugo, recapturaron al sospechoso que se había fugado de una comisaría de El Calafate
Lo encontraron en una vivienda deshabitada situada en una zona céntrica de la ciudad. Investigan cómo escapó y si alguien lo ayudó a mantenerse oculto

“No cumplí nada”: el femicida de Córdoba había admitido a la Justicia que no respetaba las medidas de su condena por violencia de género
Maximiliano Braudaco, imputado por el crimen de Rocío Belén Gómez, había sido condenado por violencia familiar en 2025. La directora del Patronato del Liberado del Ministerio de Justicia y Trabajo provincial, confirmó que el atacante incumplió las condiciones dispuestas por las autoridades

Una mujer fue engañada por un falso Kevin Costner y le transfirió más de $3.600.000
La víctima, de 70 años y oriunda de General Madariaga, cayó en una estafa virtual tras entablar una conversación en TikTok y Zangi con alguien que se hacía pasar por el actor estadounidense

La lista de atrocidades del albañil de Merlo acusado de ser el mayor pedófilo de la historia reciente
Carlos Avalos Vallejo se negó a declarar ante el fiscal que lo acusa de siete años de abusos a seis chicos de su barrio. El acto denigrante al que forzó a dos primos a punta de machete




