Mató a su mamá en Bahía Blanca y lo detuvieron 15 años después tras intentar escapar de su condena

Sergio Daniel Pérez había sido condenado a prisión perpetua en 2011; sin embargo, apeló todas las instancias para evitar la cárcel

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El acusado permenció casi 15
El acusado permenció casi 15 años en libertad hasta que su condena quedó firme (Gentileza: La Nueva)

A quince años de que Sergio Daniel Pérez fuera condenado por el asesinato de su madre, Carmen Alicia Flores (65), ocurrido en Bahía Blanca, el hombre quedó formalmente detenido para cumplir la prisión perpetua a la que fue sentenciado originalmente en 2011.

El hombre fue arrestado en una vivienda ubicada en la calle Félix Frías al 600 tras intentar evadir a la Justicia durtante años.

Durante más de una década, el único acusado por matricidio había intentado revertir la sentencia que lo condenó a cumplir la pena máxima. Sin embargo, el Tribunal en lo Criminal N° 1 ordenó que fuera arrestado después de que todas las instancias judiciales dejaran firme la condena.

El caso se remonta al 25 de enero de 2008, cuando la víctima fue asesinada a puñaladas dentro de una vivienda ubicada en la calle Brickman 2980. Según reconstruyeron las autoridades, Pérez atacó a su propia madre, luego de que le pidiera que “limpiara su pieza, que parecía un linyera”.

En medio de la discusión, el acusado tomó un cuchillo de hoja de 19 centímetros tipo serrucho y le asestó múltiples puntadas. “Esto es lo que querías”, gritó el matricida, mientras su cuñado y tres menores de 8, 9 y 10 años presenciaban la macabra escena.

Después de que volviera a
Después de que volviera a ser condenado en 2011, este año la sentencia quedó firme (CIJur)

Luego de haber concluido con el ataque, Pérez obligó a los demás presentes a trasldarla al Hospital Penna de Bahía Blanca. Allí, ingresó con signos vitales, pero las lesiones fueron de tal gravedad que murió horas más tarde. De acuerdo con La Nueva, la autopsia determinó que la causa de muerte fue un paro cardiorrespiratorio traumático.

Durante el juicio, la defensa de Pérez intentó convencer al jurado de que, en ese momento, se encontraba en estado de ebriedad. Por este motivo, plantearon que no habría tenido pleno conocimiento de la criminalidad de sus actos.

A pesar de esto, el cuñado del acusado, C. A. B., testificó en su contra. Según su declaración, su suegra había mencionado que solía llevar “chicas a la casa”. Y completó: “Todo sucedió tan rápido, vi a Sergio salir de su pieza y empezó a apuñalar a su madre”.

El testigo no solo brindó detalles claves del contexto en el que ocurrió el homicidio, sino que derribó el argumento presentado por la defensa de Pérez. “Se encontraba completamente lúcido, normal”, sostuvo el hombre, pese a la confusión que vivió en esos instantes.

La víctima había sido trasladada
La víctima había sido trasladada por sus familiares al hospital local, pero no logró sobrevivir

La versión también fue corroborada por la médica de la Policía bonaerense, Gladys Miriam Parrota, quien apuntó que el acusado “se encontraba lúcido, ubicado en tiempo y espacio y respondiéndole que sabía que había lesionado a su madre y conocía los motivos de su detención”. Asimismo, remarcó que “no tenía aliento etílico, ni signos compatibles con una ebriedad alguna”.

“A mi criterio, no sólo está suficientemente acreditada la autoría, sino también lo está la responsabilidad penal del procesado Sergio Daniel Pérez en el suceso que se le endilga”, apuntó el magistrado al considerar que los planteos de la defensa se trataban de “simples apreciaciones subjetivas, que no logran conmover en lo más mínimo, la contundente y abundante prueba de cargo”.

Por último, explicó que no podía tomar como válido el argumento de que supuestamente se habría encontrado bajo los efectos del alcohol, debido a que no tenía forma de demostrarlo. “Esta situación no encuentra elemento alguno que la acredite”, subrayó el juez.

De esta manera, Pérez había sido condenado a cadena perpetua en 2009, pero este fallo había sido anulado por el Tribunal de Casación. Tras repetirse el juicio, se ratificó la sentencia en 2011, pero el acusado había intentado frenar de todas las formas posibles la condena. Finalmente, el Tribunal en lo Criminal N° 1 dejó firme la sentencia y dispuso el arresto.