Misterio en Río Gallegos: escapó en pantuflas de un centro de salud, tomó un taxi y desapareció

Gabriel Darío Mileca, de 42 años, es buscado por su familia desde el 10 de enero, cuando lo vieron por última vez

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Gabriel Dario Mileca, desaparecido en
Gabriel Dario Mileca, desaparecido en Río Gallegos

Gabriel Darío Mileca, de 42 años, fue visto por última vez el 10 de enero pasado, cerca de las 11 de la mañana, cuando escapó en pantuflas del Centro de Salud Mental de Río Gallegos, Santa Cruz, tomó un taxi, se bajó en la zona de la prisión local y se desvaneció. Tras 11 días de búsqueda no hay rastros de él.

Para entender un poco el caso, hay que ir un poco a la historia de Gabriel, padre de tres hijos menores de edad. Su pareja, Susana Gugliermo, contó a Infobae que él había comenzado con un proceso depresivo que empeoró de forma progresiva. Sus familiares habían conseguido que aceptara internarse de forma voluntaria, pero a último momento, huyó del hospital.

Por esa razón, el Juzgado N°3 de Río Gallegos ordenó que sea llevado por la fuerza y una consigna policial. De alguna manera, el empleado de Distrigas, logró burlar la custodia y abordar el vehículo. “Me llamó y me dijo que le pagara al taxista”, reveló Gugliermo. Ese fue su último contacto.

En los rastrillajes encontraron huellas desnudas, por lo que creen que perdió el calzado en algún sitio y siguió a pie. Además, iba en short y en remera. Sin abrigo.

Gabriel Mileca, desaparecido en Río
Gabriel Mileca, desaparecido en Río Gallegos

Desde entonces, Susana toca puertas que la ayuden en la búsqueda que, a su criterio, es insuficiente. “A él lo quieren mucho acá. Es runner, todos están colaborando, pero no lo podemos encontrar, necesitamos más recursos. Las respuestas de las fuerzas son insuficientes, como así también del juzgado interviniente”, agregó.

“La provincia no quiere pagar el costo del helicóptero, por eso es que aún no está sobrevolando”, agregó y pidió ayuda al Ministerio de Seguridad Nacional para la búsqueda en una zona muy compleja con corrientes fuertes y médanos. “También necesitamos un dron”, sugirió.

Susana también responsabilizó a la médica responsable del tratamiento y a los policías que debían cuidarlo. “En un principio me dijeron que se había ido por una ventana, pero se fue por una salida de emergencia. Supuestamente, había sido medicado ese día a las 8 de la mañana, pero cuando me habló no lo parecía”, aseguró en diálogo con este medio.

La búsqueda

Medios locales indicaron que las autoridades y la comunidad local sostienen un operativo de búsqueda sin interrupciones en distintos sectores urbanos y costeros, mientras la atención se desplaza hacia el comportamiento de la marea, que podría aportar nuevas pistas para la investigación.

Según informó El Diario Nuevo Día, familiares, amigos y fuerzas de seguridad recorren médanos, predios y la costa, sin que hasta ahora se haya encontrado un rastro concreto de su paradero. La cobertura de La Opinión Austral detalla que la búsqueda incluye rastrillajes a pie, patrullajes, recorridas con perros entrenados y apoyo de organismos provinciales.

Un dato incorporado recientemente al operativo surgió de la intervención de un perro de rastreo, que marcó una posible presencia reciente en una casa de pescadores ubicada en la zona costera. Este indicio llevó a intensificar los operativos en ese sector, aunque los resultados hasta ahora siguen siendo negativos. El propietario del animal explicó que la marcación constituye un indicio concreto de paso reciente, por lo que el área permanece bajo análisis.

En las últimas horas, el aumento previsto del nivel del agua en la ría de Río Gallegos suma expectativa. Las autoridades consideran que la suba de la marea podría dejar al descubierto objetos o prendas que ayuden a reconstruir el recorrido de Mileca o aportar información relevante para su localización. Los equipos de búsqueda señalaron a LU17 que los cambios en la marea suelen modificar el escenario costero, desplazando elementos hacia sectores accesibles.