Imputaron a la mujer que cuidó durante meses a una jubilada y le robó miles de dólares: buscan a su cómplice

El hecho ocurrió en un departamento de Rosario donde la cuidadora trabajó varios meses. Las cámaras de seguridad la captaron contando los billetes junto al presunto cerrajero

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El edificio donde ocurrió el
El edificio donde ocurrió el robo (Google Maps)

La mujer que fue detenida días atrás en Rosario luego de haber quedado implicada en el robo de dólares y elementos de valor en el domicilio donde trabajaba como cuidadora de una anciana de 86 años, fue imputada y quedó bajo arresto domiciliario por decisión de la Justicia.

T. G., de 29 años, fue sindicada como coautora del hurto del que también participó un presunto “cerrajero”, a quien la mujer dejó ingresar a la vivienda ubicada en el barrio Martin, el martes pasado.

La investigación, a cargo del fiscal Rodrigo Urruticoechea, determinó que la acusada permitió el acceso de J. S. al departamento de la avenida Diario La Capital al 84 durante el mediodía del martes. El portero cumplió con los protocolos correspondientes y, al recibir la autorización desde el departamento, dejó ingresar al hombre.

Según el expediente, el cerrajero ingresó al séptimo piso a las 12.30 y, tras permanecer menos de media hora en el lugar, salió del edificio a las 12.55. Durante ese lapso, sustrajo una suma que oscila entre 20 mil y 60 mil dólares, varios relojes de alta gama, una gargantilla, diamantes, pulseras, anillos y cadenas de oro, todos guardados en una caja fuerte empotrada en un placard del dormitorio, de acuerdo con lo informado por Rosario3. Luego de eso, el hombre se retiró del edificio, se dirigió hasta una motocicleta y emprendió su huida. Hasta ahora, permanece prófugo y es intensamente buscado por las autoridades.

El robo se desarrolló en presencia de la cuidadora, quien había trabajado durante meses en la vivienda para asistir a la propietaria y, según sospechan los investigadores, ganarse su confianza. Tras los primeros análisis del hecho, las autoridades definieron el modus operandi como similar al “cuento del tío”.

Las imágenes capturaron el momento en que contaban los billetes

Uno de los elementos clave en la causa fue el registro de cámaras de seguridad instaladas en el living y el dormitorio de la vivienda, que captaron al individuo mientras contaba billetes y los guardaba en su bolsillo antes de retirarse. Otra grabación ubicó a T. G. saliendo a la calle a las 14.21 con una bolsa de papel madera, con la que se encontró con una tercera persona cuya identidad aún no ha sido determinada. La mujer regresó a su trabajo pocos minutos después, sin dicho elemento.

El robo fue descubierto por la hija de la víctima, quien al ingresar al departamento notó el faltante de dinero y de piezas de valor en la caja fuerte. La mujer denunció el hecho al 911 y apuntó contra la cuidadora, al tiempo que aportó las imágenes de los registros fílmicos del interior del edificio y de la vivienda. La intervención de la Brigada Motorizada permitió el inicio de la investigación que rápidamente se centró en el entorno más cercano a la víctima.

En la acusación que hizo la Fiscalía, indicó el delito de hurto calificado por el uso de ganzúa, llave falsa u otro elemento semejante. El monto exacto sustraído aún se encuentra bajo análisis, dado que las versiones sobre la cantidad de dólares robados varían entre lo declarado por la víctima y lo observado en las imágenes. Junto con la imputación, se dispuso el secuestro del teléfono celular de la acusada, con el objetivo de analizar sus comunicaciones y obtener pruebas que permitan avanzar en el esclarecimiento del hecho y la identificación de otros posibles implicados.

Además, se ordenó el relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona, el levantamiento de rastros y la toma de testimonios. En ese marco, la jueza Luciana Vallarella resolvió aceptar la calificación penal y dictar una medida cautelar de prisión domiciliaria.