Liberaron a uno de los acusados por el asesinato del adolescente en medio de un tiroteo entre bandas en Mar del Plata

La fiscal del caso decidió no solicitar la prisión preventiva para el joven detenido tras el violento tiroteo ocurrido en el barrio Nuevo Golf, donde la víctima falleció por un disparo en la cabeza en medio de una emboscada

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El hecho tuvo lugar en
El hecho tuvo lugar en el barrio Nuevo Golf, una zona señalada por casos de violencia y enfrentamientos armados (Foto: La Capital)

Liberaron a uno de los acusados por el crimen del adolescente de 16 años, que murió tras recibir un disparo en la cabeza en medio de un enfrentamiento armado entre bandas en Mar del Plata. La medida, que involucra a Alan Olivares, de 23 años, fue adoptada tras una extensa declaración ante la fiscal del caso, María Florencia Salas, y el avance de peritajes que orientaron la investigación hacia un episodio de legítima defensa.

La reconstrucción de los hechos y los indicios reunidos hasta el momento inclinan la causa hacia la hipótesis de que el disparo que mató a Sergio Emir Eneas Otero no habría sido realizado directamente por el imputado.

El hecho, que conmocionó a la ciudad costera, ocurrió durante la tarde del pasado sábado en la intersección de Cerrito y 81. En ese lugar, Sergio Otero, de 16 años, perdió la vida tras recibir un disparo en la cabeza, mientras circulaba en una motocicleta, en el marco de un violento intercambio de disparos que involucró a varias personas y vehículos. El joven fue trasladado a una sala de salud, aunque falleció poco después a raíz de la gravedad de la herida.

De acuerdo con el medio marplatense La Capital, Alan Olivares se encontraba manejando el Fiat Palio de su madre cuando fue rodeado por al menos seis motocicletas. Los agresores abrieron fuego contra el automóvil, alcanzando el vehículo con al menos 28 disparos. En medio del ataque, Olivares perdió el control y volcó el auto. Mientras solicitaba ayuda al 911, realizó un solo disparo. Esta secuencia, registrada en la llamada de emergencia, resultó clave para los investigadores. La fiscal Florencia Salas confirmó: “No voy a pedir la prisión preventiva del imputado”, al considerar que la declaración de Olivares, el análisis de cámaras de seguridad, las pericias balísticas y los testimonios indicarían un ataque inicial en su contra.

La fiscal Salas se apoya
La fiscal Salas se apoya en peritajes balísticos y análisis de cámaras de seguridad (Foto: Captura de TV)

La investigación, todavía en curso, se apoya en el análisis de las trayectorias de los disparos y las imágenes captadas por cámaras de seguridad en la zona. Los peritajes preliminares sugieren que la dirección en la que Olivares accionó su arma no tenía a la víctima en la línea de fuego, lo que abre la posibilidad de que el disparo mortal a Otero haya provenido del grupo contrario. Según lo expresado por Salas, “fueron los propios amigos de Otero los que causaron su muerte”, aunque la Fiscalía aguarda los resultados finales de las pruebas para corroborar esa hipótesis.

El trasfondo del conflicto se remonta a días antes del crimen, cuando la vivienda de Olivares fue atacada a tiros, según reconstruyó el mismo medio. A partir de ese episodio, el joven decidió armarse para protegerse, ante el temor de nuevos ataques. El desencadenante habría sido un conflicto vinculado a una relación sentimental de Olivares con una mujer.

En el momento de mayor tensión durante el tiroteo del sábado, los atacantes, agotadas las municiones, sacaron a Olivares del auto, simularon un fusilamiento y lo golpearon. A pesar de la agresión, el joven logró escapar y se refugió en una vivienda cercana. El informe indica que “inexplicablemente, pudo escapar hasta refugiarse en una casa”, lo que permitió su posterior detención en las inmediaciones del lugar. Al ser arrestado, presentaba una herida de arma de fuego en el brazo y otra en la cabeza.

Incluso, una vez que se confirmó la muerte del adolescente, la casa de Olivares fue incendiada por los agresores.

Mientras la investigación avanza, los peritos analizan las pruebas balísticas y las grabaciones de las cámaras de seguridad para determinar el origen del disparo que terminó con la vida de Sergio Otero. La causa permanece abierta, con la atención puesta en las conclusiones técnicas que definirán la responsabilidad penal de los involucrados y el posible esclarecimiento de un episodio que dejó en evidencia la complejidad de la violencia en los barrios de la ciudad.