El video dura 45 segundos, la paliza 30. Fueron patadas, piñas, trompadas y una víctima totalmente indefensa ante el salvaje ataque de dos sospechosos que resultaron ser menores de edad y ya fueron procesados por la Justicia, aunque quedaron en libertad.
Ocurrió en la localidad de Ezpeleta, a la salida de un boliche y la brutal agresión fue captada por las cámaras de seguridad. Los agresores no frenaron hasta que lograron arrancarle el buzo a su presa. No fue lo único que robaron.
“Las imágenes son crueles, es muy injusto para explicarle a la gente los parámetros de menores, es una Ley de la Dictadura que no fue modificada. No bajan la edad de inimputabilidad. Un delito realmente cruel con penas bajas”, explicaron fuentes con acceso al expediente a Infobae el por qué los dos primos de 17 años, que están acusados por robo agravado por el uso de arma (impropia: un ladrillo) y en poblado y en banda, están libres.
Los dos agresores habían viajado desde Lobos para estar en la casa de Quilmes de su abuela y esa madrugada salieron con amigos. Ahora, están de regreso en su ciudad natal, a derecho de la Justicia y cuando la pena en expectativa que podrían recibir es en suspenso: dos años y medio de prisión. “Además, no tienen antecedentes”, dijeron las fuentes consultadas.

Todo sucedió en el cruce Estanislao del Campo y Bolivia, en el partido de Quilmes, poco después de las 5 del sábado pasado, cuando las dos víctimas fueron alcanzadas por un grupo de seis jóvenes, entre los que estaban los dos menores procesados. Un ladrillazo fue lo primero que les lanzaron.
“Salimos del boliche Lux y nos persiguieron, nos pegaron sin motivo y a mi amigo le robaron el celular”, dijo Isaías, la víctima en redes sociales junto a una foto de su cara magullada por los golpes.
No estaba solo según su relato, aunque en las imágenes así se lo ve. Su amigo “zafó”, pero denunció que le robaron el celular. Ese chico pudo escapar, pero Isaías no: fue alcanzado por los dos primos procesados y atacado con salvajismo. Le robaron un buzo y la camisa.
“Nos pegaron sin ningún motivo, a mi amigo le robaron el celular y zafó de que lo golpeen, a mí me agarraron entre dos y me dieron una paliza”, dijo según el portal Zonales.

Tras el ataque, la Policía fue alertada sobre lo sucedido y, a nueve cuadras del lugar de la agresión, en la esquina de Gutiérrez y Guillermo Marconi, también en Quilmes, se encontraron con un grupo de sospechosos que corrían. Los persiguieron e identificaron a los dos presuntos agresores de Isaías y su amigo. Para ese entonces las autoridades aún no habían visto las imágenes de la agresión.
Los dos primos de 17 años, entonces, fueron puestos a disposición de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N°2 del Departamento Judicial de Quilmes, a cargo de Walter Bruno. Los dos acusados fueron indagados este lunes y recuperaron la libertad bajo la guarda de la familia y de mantenerse a derecho.
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