En un operativo a larga escala que implicó 41 allanamientos, la Policía Federal desbarató una banda que se dedicaba a robar -a mano armada- casas particulares en la ciudad de Buenos Aires.

Los operativos, no obstante, se desarrollaron en las ciudades costeras de Mar del Plata y Miramar, donde los miembros de la banda tenían inmuebles y autos y, la policía sospecha, llevaban a cabo actividades de lavado de dinero.

De acuerdo a la investigación judicial, iniciada a comienzos de 2019, los delincuentes usaban el dinero robado de dos maneras: con una parte compraban autos de alta gama y electrodomésticos y otra la invertían en empresas de taxis en Mar del Plata. Las autoridades sospechan que esta última actividad podría estar destinada a lavar parte del dinero obtenido en los robos.

En los allanamientos se secuestró una importante cantidad de armas –entre las que se encontraban siete armas de fuego reales y dos falsas, municiones, 4 navajas y una bayoneta– más de 350.000 pesos, casi USD 7.000 y 300 euros, drogas y 56 celulares, entre otros objetos.

Además, dos personas fueron detenidas. Una de ellas por "tenencia de armas de guerra" y uso civil, secuestro de armas y municiones. La otra, por su parte, fue acusada de tenencia ilegal de drogas, dado que en uno de los allanamientos se encontraron estupefacientes y una balanza de precisión.

Ambos fueron trasladados a la unidad penitenciaria 44 ubicada en Batán, en Mar del Plata. En la causa interviene el juzgado nacional en lo Criminal y Correccional 48 a cargo del juez Javier Sarmiento.

El operativo fue desarrollado en conjunto con otras agencias de seguridad como el Departamento Contra el Crimen Organizado de la Policía Federal, la Agencia Regional y Delegaciones Mar del Plata , Prefectura Naval Argentina y Delegaciones Mar del Plata.

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