Nadia Ferraresi.
Nadia Ferraresi.

"¿Dónde está mi hijo?", alcanza a decir y se desvanece. Son sus últimas palabras.

Nadia Ferraresi, de 25 años de edad, está completamente ensangrentada en la entrada de su casa sobre la calle Cestino en Ensenada, con una puñalada mortal en su abdomen. La pregunta se la hace a los dos vecinos que se acercaron tras oír sus gritos. Ellos no atinan a responder. Su hijo, de cuatro años, está parado junto a ella. También tiene la cara cubierta de sangre. Le habla a su mamá, pero ella ya no responde.

La escena es dantesca. De esta manera, a través de testimonios, la Justicia de La Plata con una investigación a cargo de la UFI Nº17 reconstruyó los minutos posteriores al ataque cruel que sufrió Nadia, la joven peluquera de 25 años que fue asesinada en su casa de Ensenada por un vecino en la mañana de ayer.

Nadia no murió al instante. Peleó por su vida durante casi 12 horas en el Hospital Cestino. Su familia pidió dadores de sangre durante todo el día pero nada se pudo hacer: su estado era irreversible. Falleció anoche cerca de las 20.

Por el crimen de la mujer fue detenido anoche Omar Leandro Díaz, un hombre de 24 años que padecería esquizofrenia y demencia según fuentes policiales, que pasó un mes detenido en 2016 en el penal psiquiátrico de Melchor Romero y que vivía hasta el momento del crimen a 300 metros de la casa de Nadia.

En la tarde de hoy, una pericia que llegó a manos de la fiscal Eugenia Di Lorenzo no permitió que Díaz declare en indagatoria. Según ese informe por su condición psiquiátrica no está en condiciones de prestar declaración: el estudio recomendó su internación de manera urgente.

Según revelaron a Infobae fuentes allegadas al expediente, Díaz entró al domicilio de alguna manera y sorprendió a Nadia mientras su hijo dormía en una de las habitaciones. En el interior de la vivienda se produjo un fuerte forcejeo. Hay varios signos de pelea en el interior, por lo que se cree que Nadia se defendió como pudo. Finalmente, el atacante le habría clavado al menos una puñalada en el abdomen y luego escapó. Todo a la vista de su hijo.

Omar Leandro Díaz, detenido por el crimen.
Omar Leandro Díaz, detenido por el crimen.

La principal hipótesis que manejan los investigadores en cuanto al móvil del crimen tiene que ver con una especie de obsesión del hombre con Nadia. Testigos declararon que lo vieron en reiteradas oportunidades merodeando la casa de su presunta víctima. Una vecina hasta dijo ante la policía que el sábado pasado a la 1:30 de la madrugada vio a Díaz parado en la vereda de la casa de Ferraresi. No le llamo la atención, era normal verlo por la zona. El otro indicio es un hurto de hace tres semanas: alguien ingresó al domicilio de Nadia cuando estaba vacío y se llevó un ventilador. Creen que pudo haber sido el propio detenido, que tiene antecedentes por el mismo delito desde 2012.

Linet Zaragoza, tía de Nadia y su principal confidente, descree de esta hipótesis: "El tema de la obsesión no me cierra. Nadia tendría que haber visto que la seguían o la espiaban y ella me lo hubiese contado. Ella me contaba todo. Eso me resulta muy extraño". A pesar de esto, para la fiscal hay fuertes indicios que apuntan a esa versión.

La familia de Nadia cree que lo que sucedió puede tener una trama más compleja detrás, en la que estaría relacionada la ex pareja de la víctima. 

Hace ocho meses que Nadia tenía una relación con Marcos, un hombre  mayor que ella y que es dueño de una carnicería que queda exactamente enfrente de su casa.

En todo ese tiempo, la ex mujer de Marcos habría amenazado e increpado a Nadia por celos en reiteradas oportunidades. "Una vez estábamos en una reunión familiar y llegó la ex mujer de este hombre a los gritos, pegándole a la puerta e insultando. Fue una situación fea. Nadia pasó varias de esas. No tenemos ninguna prueba de que ella esté involucrada pero es algo que le dijimos a la Justicia y nos genera dudas", dice Linet.

La casa de Nadia en Ensenada, en cuya puerta ocurrió el crimen.
La casa de Nadia en Ensenada, en cuya puerta ocurrió el crimen.

A pesar de esto, la Justicia no da mucho crédito a esta hipótesis: "Respetamos lo que diga la familia e investigamos todos los indicios pero hasta el momento no encontramos nada que nos pueda hacer pensar que esa mujer tuvo algo que ver o que Díaz es un sicario contratado. No hay ninguna prueba de eso. Nuestra principal hipótesis tiene que ver con una obsesión por parte de él", dice uno de los investigadores.

Infobae tuvo acceso a la declaración de Marcos en la causa. Su testimonio es importante; es la persona que más frecuentaba a Nadia últimamente. Ante las consultas policiales dijo que apenas se enteró de lo que le había pasado a a la joven, "se imaginó" que había sido Díaz. También señaló que lo había visto varias veces deambulando por la zona. Incluso apuntó que cuando Nadia sufrió el robo del ventilador él mismo fue a buscar a Díaz para increparlo aunque nunca logró que reconociera el robo.

Hay varias cosas que no cierran. Una de ellas es cómo hizo Díaz para ingresar a la casa. La puerta no estaba forzada y las ventanas tenían los barrotes intactos. Es una pregunta sin respuesta hasta ahora. Los peritos creen que pudo haber aprovechado algún descuido de la víctima. Sin embargo, según la familia de la peluquera, es difícil que ella haya salido voluntariamente si el nene estaba adentro durmiendo. Además, al momento de la agresión llevaba un camisón para dormir.

El hijo de cuatro años de Nadia presenció el ataque que le costó la vida a su mamá.
El hijo de cuatro años de Nadia presenció el ataque que le costó la vida a su mamá.

Otro dato que llama la atención a los investigadores es el arma homicida. El cuchillo con el cual asesinaron a Nadia fue encontrado en la escena del crimen. Lo curioso es que pertenece a la casa de la víctima. Es decir, que el delincuente no llevaba consigo el arma sino que utilizó lo que encontró.

Mientras se realizaba la búsqueda de Díaz, que estuvo prófugo casi 24 horas, los investigadores se toparon con un vecino que venía de hablar con el padre del acusado: "El papá me dijo que el chico volvió a su casa y tenía la mano ensangrentada. Me dijo que estaba podrido del hijo, que se había mandado una cagada y que no sabía qué hacer. Me dijo que no lo quiere ver más", sentenció el hombre.

Finalmente Díaz fue capturado en la madrugada de hoy gracias al trabajo de la base operativa Ensenada – Beriso y la DDI de La Plata. En el allanamiento a su casa encontraron la ropa ensangrentada que llevaba cuando atacó a Nadia.

La condición mental del detenido es la principal preocupación de la familia de la joven peluquera. Quieren justicia y que los responsables paguen, en la cárcel: "Tenemos miedo de que lo liberen porque está enfermo. No es justo. Tiene que pudrirse en la cárcel. No nos importan las pericias. Hay una madre destruida. Un nene que se quedó sin su mamá. Tiene que ir preso".

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