Un nene de diez años murió el sábado por la noche tras ser baleado mientras jugaba con un amigo en la puerta de su casa en Tucumán, que también resultó herido.

El trágico episodio ocurrió alrededor de las 21:30 en el barrio 1ª de Mayo de Banda del Río Salí. La víctima, identificada como Ricardo Gabriel Ocaranza, recibió un disparo en el corazón al quedar en medio de una pelea entre dos vecinas que habría derivado en el mortal desenlace.

"Mamá, me pegaron un tiro", llegó a alertar el pequeño Ricardo a su mamá Verónica Paola Ocaranza, de 29 años, aunque falleció antes de llegar al hospital.

Familiares y allegados despidieron los restos del menor ayer en la casa de sus abuelos, en el barrio 4 de Junio. En tanto, el otro menor, identificado como Víctor David Silva, de 12 años, también resultó herido pero se encuentra fuera de peligro.

Todo habría comenzado con una pelea entre dos adolescentes que residen en la zona. Se trata de dos chicas de unos 15 años que durante la tarde habrían discutido con violencia, por causas que no fueron establecidas por ahora.

"Hubo una pelea entre dos vecinas. Se habrían tomado a golpes. Una denunció que la otra la atacó. Luego, los familiares de la adolescente que supuestamente fue agredida fueron a buscar a la otra y realizaron disparos en la calle", indicó una fuente judicial a La Gaceta.

Los investigadores advirtieron que entre los detenidos se encuentra también un tío del menor asesinado. Los testimonios de varios testigos comprometerían a Juan Ocaranza, de 31 años, que está sospechado de haber disparado, aunque aún resta conocer los resultados del dermotest y otras pericias.

Los nenes fueron llevados en vehículos particulares hasta el hospital Eva Perón. Según el parte médico, Rodrigo falleció por un disparo que ingresó a la altura de la axila y atravesó el corazón. En tanto, su amigo fue derivado al hospital del Niño Jesús con una herida de bala en el brazo derecho.

El niño asesinado era el segundo de cinco hermanos y cursaba el tercer grado en la escuela Arturo Jauretche.

La causa fue calificada como "homicidio y lesiones con arma de fuego". En la autopsia se pudo recuperar el plomo del proyectil pero por el momento no fue hallada el arma homicida. Criminalística de la Policía encontró en la escena del crimen ocho vainas.

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