Comenzó el juicio contra mujer policía acusada de matar a tiros a su hija de 12 años

El hecho ocurrió en abril último. La agente de la Federal enfrenta el cargo de “homicidio agravado por vínculo”. Su propio ex marido es querellante: le pedirá la cadena perpetua

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Martínez Vicente, con su hija
Martínez Vicente, con su hija en brazos: tiempo después, moriría de un tiro de su arma reglamentaria.

El 25 de abril pasado por la noche en su departamento de la calle Alberdi en Caballito, Mirta Martínez Vicente, oficial con rango de principal en la división Asuntos Jurídicos de la Policía Federal, entró en una fuerte discusión con su hija Constanza, de apenas doce años. Poco después, Constanza terminó muerta de un tiro en la cabeza. Según determinó la División Balística de la PFA, el tiro había salido inequívocamente de la pistola Browning .9 mm de su madre, su arma policial reglamentaria, que mostró signos de disparo fresco al ser peritada. La bala, según determinó el forense Héctor Konopka, autor de la polémica primera autopsia al cuerpo de Ángeles Rawson, salió a poco más "de 50 centímetros desde la boca de fuego hasta la piel". Es decir, casi a quemarropa. El perro de la familia, Pongo, habría sido la raíz del problema. "Sacá a este perro de acá o lo mato", fueron las presuntas palabras de la principal Martínez a su hija. Pongo, por lo visto, era un problema recurrente en la familia. Pero, al fin y al cabo, el perro habría sido solo una coartada.

Cuando la Policía llegó, encontró a Martínez Vicente en la cocina-comedor, limpiando una mesa. La mujer señaló sin alterarse demasiado el lugar donde estaba su hija muerta. Un médico del SAME que estuvo presente en la escena incluso afirmó que la mujer le dijo que su hija tomó el arma para matarse ella misma. La hija mayor de Martínez Vicente fue quien llamó al 911 para reportar la muerte de su hermana, un llamado que respondió el personal de la Seccional Nº12. "Mi hermana, mucha sangre por todos lados, en el departamento dos, por favor tengo miedo", dijo la chica, para luego refugiarse en casa de una vecina. La menor declaró luego en el expediente. Sus palabras textuales fueron lapidarias: "Cuando estaba a punto de llegar el patrullero me dijo: ´me voy a cambiar, vos limpiá a tu hermana´. Yo le preguntaba ¿para qué querés que la limpie?'… Ella me dijo: '¿Qué querés? ¿Que vaya presa?'"

La orden que Martínez Vicente le impartió a su hija mayor fue en vano. Terminó presa de inmediato en un expediente bajo la firma del juez de primera instancia Gustavo Carbajal, que tardó apenas 15 días en procesarla con prisión preventiva y un embargo de 1,5 millones de pesos tras un considerable volumen de prueba en su contra, tanto de pericias como de testigos. "Homicidio agravado por vínculo", fue el cargo. Hoy, Martínez Vicente llega a juicio. Esta mañana, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº6, integrado por los jueces Yacobucci, Rongo y De Martini comenzó el proceso en su contra.

Fue una primera jornada extensa; declararon once testigos. Héctor Guevara, el ex marido de Martínez Vicente y padre de sus dos hijas, es querellante en la causa. Y Guevara piensa ir hasta el fondo: pedirá, según confirma su abogado, Jonathan Vicente, la prisión perpetua sin chance de salida para su ex. El abogado Vicente apunta: "Guevara acude al estudio en busca de patrocinio por la hermana mayor de Constanza. Tiene mucho miedo de su madre, d que por un error judicial se le dé una condena baja con beneficios rápidos y que al salir tome represalias. La chica no duerme durante la noche, va repetidas veces a un psicólogo. Guevara quiere pedir cadena perpetua y eso haremos. Hay fundamentos para hacerlo. Hay testimonios que hablan de una escena del crimen completamente manipulada".

La desconfianza de Guevara a su ex era profunda. "Llévense a esa hija de puta, no la quiero ni ver. Léanle los derechos y mándenla a Marcos Paz", había dicho Guevara a la al llegar al departamento de la calle Alberdi tras enterarse de la muerte de su hija. El abogado Vicente cuenta una historia de violencia sostenida: "Martínez Vicente fue agresiva con las dos menores, también era agresiva con Guevara. Llegaba a insultos, a tirarle manotazos". Guevara, según una frase reflejada en el en el procesamiento del juez Carbajal, lanzó en la escena del hecho: "Esto era esperable, esta hija de puta, ya la había amenazado antes con el arma".

Por lo pronto, los días de Martínez en la Policía Federal llegan a su fin. Fue cesanteada de inmediato tras el hecho, pero desvincular a un oficial no es algo administrativamente sencillo. Fuentes en la fuerza confirman que está por "salirle la exoneración". Es decir: en breve terminará su sumario administrativo para que sea echada y se le quite el uniforme.