La transición energética ocupa un lugar central en los debates sobre el futuro. Gobiernos, empresas y organismos internacionales impulsan objetivos de descarbonización cada vez más ambiciosos, mientras las energías renovables ganan espacio en distintas regiones del mundo. Sin embargo, una pregunta sigue atravesando la discusión: ¿es posible reemplazar en el corto plazo a los combustibles fósiles que sostienen gran parte de la actividad económica global?
Ese fue el eje de la columna de Rosendo Grobo en Infobae a la Tarde, donde analizó algunas de las ideas desarrolladas por el investigador Vaclav Smil en su libro Cómo funciona el mundo. A partir de datos históricos y económicos, el politólogo planteó que gran parte de la sociedad perdió contacto con los procesos materiales que hacen posible la vida moderna y subestimó el papel que todavía cumplen el petróleo, el gas y el carbón.
PUBLICIDAD

La ilusión de un mundo desconectado de la producción
Según explicó Grobo, una de las características de las sociedades contemporáneas es la creciente distancia entre las personas y los sistemas que sostienen su vida cotidiana.
“Vivimos en una paradoja tremendamente moderna”, afirmó. Aunque la humanidad alcanzó niveles de bienestar, salud y desarrollo sin precedentes, una porción cada vez mayor de la población habita grandes centros urbanos y trabaja en actividades vinculadas a los servicios, lejos de la producción de alimentos, energía o bienes industriales.
PUBLICIDAD
Esa situación genera lo que Smil define como una serie de “cajas negras”: procesos esenciales cuyo funcionamiento permanece invisible para la mayoría de las personas. El agua llega a las ciudades, la electricidad alimenta hogares y empresas y los alimentos aparecen en las góndolas sin que necesariamente exista una comprensión sobre las cadenas productivas que lo hacen posible.
Para Grobo, esta percepción alimenta la idea de que vivimos en una economía cada vez más desmaterializada, cuando en realidad el funcionamiento de cualquier sociedad sigue dependiendo de enormes volúmenes de recursos, infraestructura y energía.
PUBLICIDAD
De la grasa de ballena al petróleo
La historia de la civilización puede leerse también como la historia de sus fuentes energéticas. Durante siglos, la humanidad dependió de la fuerza humana, la tracción animal y distintos tipos de biomasa para realizar trabajo. Más adelante aparecieron nuevas fuentes, desde la madera hasta productos como la grasa de ballena, utilizada masivamente durante el siglo XIX.
La gran transformación llegó con la expansión del carbón y, posteriormente, con el desarrollo de la industria petrolera y el gas natural.
Grobo destacó que los combustibles fósiles modificaron radicalmente la capacidad productiva de las sociedades gracias a su enorme densidad energética. Esa característica permite almacenar grandes cantidades de energía en volúmenes relativamente pequeños y utilizarlas para mover vehículos, alimentar industrias o sostener sistemas de transporte a escala global.
PUBLICIDAD
Por ese motivo, sostuvo que la transición energética enfrenta limitaciones materiales que suelen quedar fuera de la discusión pública. Aunque reconoció la necesidad de reducir emisiones y avanzar hacia fuentes más limpias, advirtió que la dependencia global de los combustibles fósiles continuará durante décadas. “Somos una civilización fósil”, sintetizó.
Los materiales que sostienen el mundo moderno
Otro de los conceptos centrales retomados por Grobo fue el de los cuatro pilares materiales de la civilización contemporánea: el amoníaco, el acero, el hormigón y los plásticos.
PUBLICIDAD
Cada uno de ellos resulta indispensable para la vida moderna. El amoníaco es la base de los fertilizantes que permiten alimentar a miles de millones de personas. El acero constituye el esqueleto de gran parte de la infraestructura industrial y urbana. El hormigón hizo posible la expansión de las ciudades y los plásticos atraviesan prácticamente todas las cadenas productivas.

La producción de estos materiales requiere cantidades significativas de energía, lo que explica por qué el debate energético excede la generación de electricidad y se vincula directamente con la capacidad productiva de las economías.
PUBLICIDAD
Energía y geopolítica
La discusión sobre la energía también tiene una dimensión estratégica. Según planteó Grobo, comprender cómo funciona el sistema energético global ayuda a interpretar buena parte de las disputas geopolíticas actuales.
Los recursos energéticos, los minerales críticos y las denominadas tierras raras se convirtieron en activos centrales para las principales potencias. La competencia por su acceso forma parte de los conflictos económicos y políticos que atraviesan el escenario internacional. “Entender la energía es entender la política”, sostuvo.
PUBLICIDAD
En ese marco, consideró que Argentina posee una oportunidad relevante a partir de sus recursos hidrocarburíferos y destacó la importancia de avanzar hacia el autoabastecimiento energético. Según señaló, el desarrollo de Vaca Muerta podría fortalecer la posición del país tanto desde el punto de vista económico como geopolítico.

Entre el ambientalismo y el pragmatismo
Grobo también abordó el debate ambiental y cuestionó las posiciones extremas. Por un lado, rechazó las posturas que niegan el impacto de la actividad humana sobre el clima. Por otro, advirtió sobre los riesgos de formular objetivos que no contemplen las limitaciones tecnológicas y económicas de la transición energética.
PUBLICIDAD
“El mundo tiene un problema vinculado al cambio climático y al calentamiento global. Decir que no es verdad eso es anticientífico”, afirmó.
A su juicio, el desafío consiste en encontrar un equilibrio entre la necesidad de reducir emisiones y la realidad de una economía global que todavía depende de los combustibles fósiles para producir alimentos, construir infraestructura y sostener el comercio internacional. “Tenemos que ser pragmáticos, no dogmáticos”, concluyó.
--
Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.
• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.
• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.
• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan.
• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé
• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich
Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un camión circulaba por la General Paz, chocó contra un puente y quedó atrapado: generó demoras en el tránsito
La cabina del vehículo pasó, pero la parte de carga quedó atascada a la altura del cruce de Avenida de Los Corrales. El tráfico estuvo con retrasos por horas

Asaltaron a un chofer de aplicación, lo ataron con un cable y le robaron el auto: el descuido que permitió identificarlos
La víctima, de 51 años, fue reducida por dos falsos pasajeros que escaparon en su vehículo, pero chocaron a pocas cuadras y huyeron. Una cámara registró la secuencia posterior al robo

Rosario: un impactante incendio destruyó una casa e investigan si fue intencional
La víctima fue un hombre que era acumulador y esto provocó que las llamas se propagaran rápidamente. Una cámara de seguridad mostró el momento en que una persona generó el fuego

Facundo Manes: “La vulnerabilidad de tener una amenaza como la inteligencia artificial es una fortaleza”
El neurólogo presentó su nuevo libro “Vulnerables” y reflexionó sobre el miedo, la adaptación y el valor de lo humano frente a los cambios que impulsan las nuevas tecnologías

Cena, tragos y una droga que durmió a su víctima más de 24 horas: así fue el ataque de Lucía, la viuda negra policía
La sospechosa fue detenida en las últimas horas por la Bonaerense. Está acusada de desvalijar a un hombre de 64 años en Quilmes. Cómo fue la maniobra y su pasado en la Policía de Seguridad Aeroportuaria


