La insólita reacción de un grupo de turistas chinos que se cruzó con una protesta gremial en Tierra del Fuego

La escena ocurrió en Ushuaia. Los visitantes llegaron en un crucero a la Patagonia. Allí se toparon con los sindicatos que reclaman desde hace semanas por la intervención del Puerto por parte del Gobierno Nacional y comenzaron a bailar

Guardar
La reacción de los visitantes se hizo viral en las redes sociales.

Una protesta gremial en el Puerto de Ushuaia derivó en una escena inesperada durante la llegada de un crucero internacional con pasajeros de origen chino. Mientras los sindicatos y trabajadores portuarios manifestaban su rechazo a la intervención federal del puerto, un grupo de visitantes recién desembarcados parecieron haber interpretado los bombos y cánticos sindicales como parte de una celebración, sumándose con entusiasmo a la música. Los videos del momento circularon con rapidez en redes sociales, en tanto que medios y periodistas locales como JCA Noticia, Info TDF y Qué te pasa TDF, reprodujeron el episodio generando comentarios y lecturas diversas acerca de la situación.

Las imágenes muestran a los turistas sonriendo, grabando con sus teléfonos móviles y bailando junto a los manifestantes, aunque sin contemplar el trasfondo del reclamo. Los trabajadores repicaban los bombos y banderas con preocupación por su futuro laboral y por el impacto de la intervención del puerto en la economía local. Los recién llegados, en cambio, parecieron interpretar que se trataba de un ambiente festivo, como si se tratara de una recepción tradicional.

La situación expuso la convivencia cotidiana entre la actividad local y el turismo que caracteriza a Ushuaia, donde la llegada de cruceros es parte del ritmo habitual del puerto.

La protesta gremial en el
La protesta gremial en el Puerto de Ushuaia coincidió con la llegada de un crucero internacional procedente de China

La protesta se enmarca en el contexto de la intervención federal del Puerto de Ushuaia, dispuesta por el Gobierno nacional tras detectarse fallas estructurales, desvío de fondos y deficiencias operativas, de acuerdo a lo expresado por el Ejecutivo. El proceso fue oficializado con la publicación de la Resolución 4/2026 en el Boletín Oficial, donde se establece que la gestión operativa, técnica y administrativa del puerto quedará bajo control estatal por un año, plazo que puede extenderse. La decisión fue comunicada por el director ejecutivo de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Miguel Arreseygor, quien detalló que la medida responde a irregularidades detectadas durante una inspección realizada entre septiembre y octubre del año pasado.

El informe sobre el estado del puerto advirtió sobre el deterioro de la infraestructura del muelle, carencias en los sistemas de seguridad y mantenimiento, rezago tecnológico y deficiencias en la gestión ambiental. Además, se detectó que solo el 1,3% de los fondos se destinaba a inversiones en infraestructura, mientras la mayor parte financiaba salarios y préstamos. La falta de protocolos para operaciones simultáneas de carga y pasajeros, junto con la ausencia de auditorías y estándares mínimos en tecnología y seguridad de la información, reforzaron las razones de la intervención.

Vista aérea del Puerto de
Vista aérea del Puerto de Ushuaia

Los gremios portuarios, junto a representantes de la Dirección Provincial de Puertos, expresaron su preocupación por la incidencia de la Ley Provincial N° 1596, que prevé financiar la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) con recursos generados por el puerto. La normativa motivó denuncias sindicales sobre riesgos en la operatividad y autonomía financiera del organismo, situación que derivó en una inspección y, finalmente, en la suspensión de la habilitación portuaria.

La intervención no modifica las relaciones laborales ni implica traslado de personal, según lo dispuesto por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación. La Gerencia de Coordinación Técnica fue designada como Unidad Ejecutora, con facultades para dictar normativas operativas, coordinar con organismos nacionales y provinciales, y asegurar la continuidad de los servicios portuarios. Entre las tareas asignadas se incluyen la notificación a la Prefectura Naval Argentina, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero y la administración provincial, así como la comunicación a las empresas prestadoras de servicios públicos para evitar interrupciones en el funcionamiento del puerto.

En este contexto, la protesta de los trabajadores portuarios se intensificó en las últimas semanas, con reclamos centrados en la defensa del empleo, la soberanía sobre la infraestructura estratégica y el impacto económico para la provincia, que depende fuertemente tanto de la actividad portuaria como del turismo. El episodio protagonizado por los turistas chinos puso en primer plano la convivencia de estas dos realidades: una ciudad que recibe visitantes de todo el mundo y, al mismo tiempo, enfrenta tensiones por decisiones gubernamentales que afectan su principal polo de desarrollo.