El actual edificio del CMN fue inaugurado en 1937 (Gastón Taylor)
El actual edificio del CMN fue inaugurado en 1937 (Gastón Taylor)

“Abordar la historia del Colegio Militar de la Nación, un instituto de educación superior que este año cumple 150 años formando a hombres y mujeres de todo el país en el arte de la guerra, requiere atravesar el arco de entrada de una escuela de carácter, en donde se preparan los futuros oficiales del Ejército, jóvenes en los que se combina la vocación de servicio republicano, el espíritu de aventura y un particular interés por las más puras tradiciones de nuestra nacionalidad". Así resumió la esencia del instituto militar uno de los oficiales de Ejército Argentino que colaboró con esta crónica.

Una breve reseña Histórica

Si se contrastan los más de 200 años de historia del Ejército Argentino, con los 150 años de vida del Colegio Militar de la Nación (CMN) surge un “vacío” en la formación del personal superior de la fuerza que abarca el periodo comprendido entre 1810 y 1870 (año en el que ingresan los primeros cadetes). La respuesta a este interrogante fue rápidamente evacuada por el grupo de oficiales que recibió al equipo de Infobae en el Instituto.

Antes de la creación del CMN, la formación y capacitación militar era el campo de batalla, fue el Presidente Domingo Faustino Sarmiento quien comprendió la necesidad de crear escuelas de formación profesional militar (además del Colegio Militar creó la Escuela Naval Militar). Esta decisión generó cierta resistencia por parte los cuadros superiores de la época que no se mostraban muy convencidos con la idea.

El CMN mantiene una larga tradición en la formación militar (Gastón Taylor)
El CMN mantiene una larga tradición en la formación militar (Gastón Taylor)

“La oficialidad de los ejércitos patrios entre 1810 y 1860 se preparaba en los propios cuerpos, o bien alcanzaba los grados en campaña, en atención al mérito guerrero. Los oficiales no podían ser menores de 20 años y los cadetes no debían tener menos de 14 en el caso de ser hijos de oficiales y 16 si no lo fueran”, relata el General Miguel Ángel Podestá en su reseña sobre los 150 años de vida del CMN.

"La Serenidad" monumento en honor a los cadetes caídos en servicio(Gastón Taylor)

Aproximadamente 22.000 oficiales se han formado hasta el presente en el Colegio Militar contando sus distintas locaciones. Sin lugar a dudas, entre los hitos más destacados de estos 150 años de vida se podría destacar su misma creación. Ya que la misma implica la adopción del criterio de formación profesional y científica del soldado y, por otra parte, habla a las claras del rol de estratega del por entonces presidente Domingo Faustino Sarmiento que de esta manera unificó en un solo cuerpo a la gran cantidad de milicias y guardias nacionales que existían, conformando un único ejército de línea”, sostiene a modo de introducción el General Agüero, actual Director del Colegio Militar de la Nación.

En ese sentido, el jefe militar remarca especialmente la coexistencia entre oficiales egresados del instituto hoy bajo su mando y cuadros que no habían recibido formación académica. “Esta situación se mantuvo prácticamente hasta que el CMN se traslada a su segundo asentamiento en la localidad de San Martín. En esta segunda “casa”, se produce un fenómeno interesante que Agüero señala como el segundo hito. “Quien se hace cargo de la dirección es el General Capdevilla primer director egresado del propio Colegio Militar, lo que determina el definitivo afianzamiento en la formación de soldados profesionales”, relata.

Según el Director, un tercer hecho emblemático en la historia institucional fue la construcción de su actual edificio, que se asienta en los terrenos donde se libró la memorable batalla de Caseros acaecida en febrero de 1852. Este combate es reconocido como un punto de inflexión que marcó la constitución de la Patria y la promulgación de la primera Constitución Nacional en 1853.

-¿Considera que el CMN a lo largo de su historia ha evolucionado acompañando el desarrollo del país y de la sociedad?

-Sin ninguna duda. Siempre el Colegio Militar se ha caracterizado por mantenerse a la vanguardia de lo que es la capacitación educativa de los cadetes. Siempre se ha buscado la excelencia en la formación, esto es sumamente difícil ya que cuando el ciudadano ingresa se encuentra con un cúmulo de exigencias físicas y curriculares propias del ejercicio militar a lo que se suma el pupilaje, algo fundamental en la vida militar para cimentar el espíritu de cuerpo.

 El
El "Patio de Honor" un lugar emblemático dentro del CMN (Adrián Escandar)

Desde 1995 el CMN al igual que otros institutos de formación de las Fuerzas Armadas forma parte del sistema educativo universitario nacional, expidiendo títulos universitarios a sus egresados en forma paralela al grado inicial de la carrera de oficial del Ejército Argentino.

-¿La crisis educativa de la que tanto se habla a nivel nacional dificulta la tarea del CMN a la hora de tener que formar a un futuro oficial?

-Ningún colegio es tan federal como el CMN. Cada año aquí llegan hombres y mujeres provenientes de todas las provincias del país, cada uno con un distinto nivel de formación acorde a las variantes propias de cada provincia. Aquí estamos preparados para potenciar todas las capacidades del ciudadano que realmente desea ser militar y a través de nuestro cuerpo de profesores y oficiales instructores logramos equilibrar las diferencias y obtener cada año egresados que satisfacen plenamente los estándares que la institución requiere.

La gran mayoría de nuestros cadetes no proviene de familia militar, sin ir más lejos yo mismo provengo de una familia integrada por un padre ingeniero civil y una madre docente. Aquí no se hace ninguna diferencia por el origen del cadete, lo que prima es la vocación, la aptitud y la capacidad, para ello ponemos todas las herramientas necesarias a efectos que el cadete pueda llegar a la meta”, explica Agüero. Y agrega: “Lo que sí tenemos es un interesante número de ex-soldados voluntarios que ingresaron al Ejército para hacer el servicio militar voluntario y se enamoraron de la profesión”

 Coronel Alejandro Liberatori Jefe Dpto. Académico (Gastón Taylor)
Coronel Alejandro Liberatori Jefe Dpto. Académico (Gastón Taylor)

-¿Qué carreras se cursan en el Colegio Militar de la Nación?

-En este Colegio Militar se forman los oficiales que integrarán los cuadros superiores de las distintas armas: Caballería, Ingenieros, Infantería, Comunicaciones y Artillería. También los de las especialidades como Intendencia y Arsenales, y los enfermeros profesionales. Todas estas carreras duran cuatro años. También recibimos a los distintos profesionales universitarios que el Ejército requiere para su funcionamiento integral. Médicos, odontólogos, bioquímicos, abogados y otros. Todos ellos realizan un curso de integración de alrededor de cuatro o cinco meses durante los cuales reciben instrucción militar y todo lo necesario para poder desenvolverse en el mundo militar. También hacemos las veces de centro de entrenamiento del personal de reserva del Ejército.

Cadetes en maniobras
Cadetes en maniobras

-¿Cómo vive un General con obvia antigüedad en el Ejército el creciente protagonismo de la mujer en la institución?

-En mi caso personal, siendo un oficial del Arma de Ingenieros, puedo decir que precisamente mi arma es la que primero abrió sus puertas al ingreso de la mujer. Por ende lo tengo plenamente asimilado. Por otra parte, es innegable que el ingreso de la mujer ha sido potenciador para la actividad del Ejército. Además de eso no se trata de diferenciar por sexo sino más bien nos esforzamos por establecer los perfiles y buscar que se satisfaga con las distintas exigencias propias de cada caso. Aquí en el Colegio Militar hay normas específicas para la mujer que tienen que ver mayoritariamente con la posibilidad que una cadete quede embarazada y entonces hay que concederle licencia y períodos especiales para que pueda amamantar sin que ello afecte el cursado de su carrera. El cuerpo de cadetes actualmente es de 1000 alumnos, de los cuales el 20% del es femenino.

Cadetes en el terreno
Cadetes en el terreno

En cuanto a la planta docente, el General Agüero indica que está compuesto por aproximadamente 200 oficiales en actividad, algunos de ellos ofician como instructores militares y 260 profesores civiles o militares retirados que realizan tareas al frente de alumnos en el aula o los distintos talleres y laboratorios. Infobae interrogó al máximo responsable de esta unidad académica sobre el grado de afectación que la misma puede sufrir en virtud de las dificultades presupuestarias que las FF.AA. en general vienen atravesando. A lo que Agüero respondió: “Uno de los pilares fundamentales del CMN es el deber ser, es aquel lugar donde tanto el oficial como el cadete tienen que ejercer al máximo su capacidad para que todo funcione como debe funcionar. En este sentido el grado de compromiso y esfuerzo es alto, pero además el Ejército como eje central de su funcionamiento prioriza permanentemente la formación y la capacitación”.

 El CMN Se prepara para celebrar sus 150 años de vida (Adrián Escandar)
El CMN Se prepara para celebrar sus 150 años de vida (Adrián Escandar)

La entrevista con el General de Brigada Agüero no transcurre a solas, la atenta mirada de dos miembros de su plana mayor y del abanderado marcan un hilo conductor en el pensamiento institucional que será puesto de manifiesto en las sucesivas entrevistas.

Complementando los dichos del Director del CMN, el Jefe del Departamento Académico, Coronel Alejandro Liberatori quien es el responsable, entre otras cosas, de la articulación de la currícula universitaria de los diferentes cursos. En el instituto se cursan dos licenciaturas distintas, una en Conducción y Gestión Operativa y otra en Enfermería.

A partir de 2004 el Ejército estableció que el título universitario guarde relación con la actividad específicamente militar. Cabe destacar que, si bien la carrera desde 1995 es universitaria, la condición de instituto militar que tiene este colegio marca necesariamente una serie de exigencias propias que hacen al objetivo primario de la formación militar. "Este colegio es la cuna de todos los oficiales, transcurrimos aquí nuestros años de formación básica y ello es por lo que tenemos un cariño superlativo por esta casa”, sostiene el oficial.

En cuanto al perfil del egresado, el CMN busca que “el egresado sea apto para conducir la sección del Arma, Especialidad o Servicio a la que pertenece, para el cumplimiento de una misión táctica en combate anulando o minimizando las presiones negativas sobre la propia organización a fin de preservar la moral y la aptitud para el combate”.

El legado de Ramón Falcón y el “Patio de Honor”

El “Patio de Honor” del Colegio Militar luce resplandeciente, las siluetas de quienes lo transitan se reflejan en el pulidísimo piso de granito. El Capitán Federico Falcón detalló lo que significa este espacio en la vida del cadete: “Aquí se desarrollan los eventos institucionales más importantes, en las distintas columnas se colocan los nombres de todos los egresados y aquí por ejemplo es donde el cadete que inicia su segundo año efectúa la elección del arma o especialidad. Esto marcará para siempre su carrera militar”. Obviamente la ceremonia de egreso conjunto normalmente encabezada por quien detente el cargo de Presidente de la Nación es otro momento glorioso en la historia de este patio.

 Capitán Falcón, heredero de un apellido ilustre(Gastón Taylor)
Capitán Falcón, heredero de un apellido ilustre(Gastón Taylor)

Ante la consulta al Capitán Falcón por la historia de su apellido, el joven oficial relata una interesante anécdota. “Mi chozno abuelo fue el Coronel Ramón Lorenzo Falcón quien luego de retirado y con el grado de Coronel fuera designado Jefe de la Policía Federal Argentina. Él fue literalmente el primer cadete del Colegio Militar ya que cuando ingresó estuvo al menos un par de meses solo dado que hubo que vencer una gran resistencia al cambio que suponía formar a los oficiales en una academia y no en el campo de Batalla”. Entre aquel Falcón y este hay una dinastía militar de por medio que permite augurar la respuesta a la siguiente pregunta.

-¿Volvería a elegir la profesión militar?

-La volvería a elegir totalmente más allá de la tradición militar de mi familia. Creo que esta institución tiene un fuerte componente que viene dado por la educación en valores y por el gran aporte que realiza a la sociedad toda. Es una vocación de servicio sumamente gratificante.

La Cadete Coronel, catástrofe y vocación

Cada historia es un mundo, suele decirse. La Sargento Primero Cadete Celeste Coronel es un ejemplo cabal de ello. Nacida en Formosa, hace algunos años vio de cerca junto a su familia la cara de la tragedia durante unas duras inundaciones que soportó su provincia natal. En esas circunstancias el Regimiento de Infantería de Monte 29 (el mismo cuyos hombres fueron reconocidos recientemente por el Presidente) acudió en ayuda incondicional a la sociedad. “Ahí es donde pude ver en toda su dimensión el trabajo del Ejército y me propuse indagar acerca qué más tenía la institución para brindar; y aquí estoy”, explica sin abandonar su perfecta postura militar.

Buscando algo más que ganar dinero

A Facundo Mones Ruiz no hace falta preguntarle si tiene algún familiar militar, su apellido lo dice todo, es el abanderado del Colegio Militar de la Nación con todo lo que ello significa. Viste de gala ya que acaba de portar la Enseña Patria durante una ceremonia de egreso de oficiales del cuerpo profesional. Con firmeza relata. “En lo personal, ser el abanderado de un instituto con 150 años de historia es motivo de orgullo y satisfacción que vienen dadas por la responsabilidad de representar a un colegio que es parte de la historia de la Patria. Cada vez que ingreso con la bandera en una formación se me eriza la piel".

 La bandera es portada y escoltada por cadetes que cursan el cuarto año (Gastón Taylor)
La bandera es portada y escoltada por cadetes que cursan el cuarto año (Gastón Taylor)

Mones Ruiz confiesa que en principio no quiso ser militar: “Nadie me presionó, siempre fui bastante independiente y en algún momento me pregunté sobre lo que quería hacer de mi vida y me puse como objetivo hacer algo que me haga trascender y no simplemente ganar dinero”, concluye.

La mística militar es rica en tradiciones, legados y costumbres. El Colegio Militar tiene su propia impronta. En ese sentido uno de los lugares de culto es el “Monumento a la Serenidad”. El Capitán Patricio Mazzeo es el jefe de la Batería de Artillería del instituto. “Acá es donde se rinde homenaje a todos los cadetes que murieron siendo una bella esperanza para la patria. Cada cadete caído tiene su nombre grabado en este monumento y durante la salida de franco los cadetes al pasar por aquí rinden tributo a sus camaradas ausentes”, explica.

 Capitán Patricio Mazzeo oficial instructor del CMN(Gastón Taylor)
Capitán Patricio Mazzeo oficial instructor del CMN(Gastón Taylor)

-¿Qué significa, a 12 años de haber egresado del CMN, ser hoy un oficial instructor?

-Indudablemente, cuando al ser notificado un oficial que en la asignación de destinos le toca en suerte volver al Colegio Militar como instructor, se movilizan muchas cosas. Es el lugar donde nos formamos y si el Ejército nos destina aquí es sabiendo que uno va a ser tomado en parte como referencia por las nuevas camadas de oficiales de nuestra institución.

Muchas son las preguntas, las anécdotas y las vivencias que fueron intercambiadas a lo largo de las distintas entrevistas que conforman esta crónica, 150 años no son fáciles de resumir. Antes de finalizar la tarea, un miembro del CMN resume la razón de ser del mismo, la frase es tan corta como precisa: “Orden, Valor, Gloria”.

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