Vecinos de un barrio tucumano alambraron un pasaje por la inseguridad

Cansados de los asaltos, los habitantes del barrio Don Orione, en la capital provincial, tomaron esa medida

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Vecinos del barrio Don Orione, en la ciudad de Tucumán, tomaron una decisión extrema para evitar que se repitan los constantes hechos de inseguridad de los cuales son víctimas a diario. A fines del año pasado, alambraron un pasaje y colocaron un portón con llave, limitando el acceso de desconocidos por la zona.

Los habitantes de esa barriada tomaron la determinación a partir del crimen de uno de sus vecinos, Julio Reyes, de 47 años, quien fue hallado muerto en una casa abandonada que intentaba recuperar, y que en el último tiempo era utilizada por un grupo de jóvenes que se reunían en esa propiedad a consumir pasta base.

A partir de ese episodio, un grupo de vecinos del pasaje María Auxiliadora al 2000, a dos cuadras de donde ocurrió el hecho, alambraron uno de los ingresos a esa arteria, por calle Manuel Estrada.

Los vecinos no desconocen que cerrar el tránsito en un camino público está prohibido, pero ante la desesperación y el miedo optaron por hacerlo igual.  "Antes de tomar esa determinación seguimos todos los pasos legales, pero no obtuvimos respuestas", explicó al diario La Gaceta Julio Lezama, un hombre que fue víctima de cuatro episodios de inseguridad en los últimos meses de 2017.

Los habitantes de la zona ya habían advertido a las autoridades que se encontraban desprotegidos ante la ola de robos y violencia, pero no recibieron una solución como respuesta, afirman.

www.lagaceta.com.ar
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"Hicimos las denuncias. Algunos fueron robos muy violentos, en los que las víctimas fueron atacadas a golpes. Entonces, nos reunimos con los vecinos, juntamos el dinero y decidimos alambrar ese acceso al pasaje. La verdad es que nos dio buenos resultados. Volvimos a poder salir por las noches porque hay menos robos", relató Lezama.

Según describió La Gaceta, en el bario Don Orione, ubicado en localidad de Villa Urquiza, San Miguel de Tucumán, la mayoría de las calles son de tierra, hay numerosos terrenos baldíos que se convirtieron en basurales y la iluminación artificial es escasa.

Otro hombre del barrio, Gerardo Silva, dijo al canal TN que a su hija de 18 años la atacaron a piñas en la puerta de su casa para robarle. Y afirmó que a partir de la colocación del alambrado están todos "más tranquilos".

"Hemos decidido hacer el cerramiento por la libertad de nuestros hijos. Hemos sido constantemente asaltados en horas del día y de la noche. Hicimos todos los trámites pertinentes ante las autoridades de la provincia y nadie nos dio pelota. Mandaron un par de policías algunos días y nos volvieron a abandonar", contó Silva.

Además, indicó que los propios vecinos capturaron hace pocos días a dos delincuentes que, tras cometer un asalto, no lograron salir del perímetro alambrado.

"Yo sé que no se puede interrumpir una calle porque es pública, pero estamos más tranquilos, los chicos pueden salir a jugar a la calle", dijo el vecino tucumano.

"La seguridad es un tema de Estado. Un Estado nacional y uno provincial que no se hacen cargo como deberían, porque para eso pagamos los impuestos. No queremos lamentar la muerte de uno de nuestros hijos", concluyó.

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