El sábado Pelusa se tumbó al piso y no se levantó. Se creyó que por fin, después de dos años, iba a dormir acostada, pero lamentablemente no fue así. El medio siglo en el que estuvo confinada a un recinto pequeño en medio de la ciudad de La Plata, lejos de su familia, sin contacto con otros de su especie está demostrando por qué jamás debió llegar a ese lugar al que no pertenece.

La elefanta de 52 años estaba siendo preparada para viajar al Santuario de Elefantes de Brasil, donde se encontraría con otros animales de su especie, pero ahora se espera un milagro para que eso suceda.

En este momento Scott Blais, director del Santuario de Elefantes de Brasil, está junto a Pelusa. “Vamos a honrar su vida”, dijo. Más de 30 personas la acompañan (Gentileza Posibl.)
En este momento Scott Blais, director del Santuario de Elefantes de Brasil, está junto a Pelusa. “Vamos a honrar su vida”, dijo. Más de 30 personas la acompañan (Gentileza Posibl.)

"Este desenlace lo generó el cautiverio. Los 50 años en que Pelusa estuvo cautiva, presa, sin contacto con otros de su especie", dijo a Infobae Martín Parlato, director de Caravana, el documental de Posibl. pensado para registrar la liberación de Pelusa, la que sería la primera que se completaría con el fin del cautiverio para otros 9 elefantes de Argentina y 50 de Latinoamérica.

Agregó: "Está en estado crítico y se la está honrando, respetando y acompañando. Si hay que decir qué generó esto —señaló ante las diferentes versiones— es el cautiverio, el hecho de que existan intereses privados, políticos y hasta de la sociedad por ver un animal encerrado. Son 50 años de estar en una cárcel. Pelusa no hace ruido de elefantes".

Por su parte el director del santuario que espera por Pelusa, Scott Blais, llegó este fin de semana para asistir a la elefanta en este tramo: "Ahora, nuestro objetivo es honrar a Pelusa. Ella es la razón por la que estamos acá. Tratamos de tenerla lo más confortablemente posible. Siempre puede haber un milagro, pero en este punto creo que estamos ante los últimos días de Pelusa".

"Esto puede romper el corazón de mucha gente, lo hace con el nuestro. Queríamos verla caminar libremente en el santuario, pero lamentablemente parece que ese sueño no va a ser posible. Ahora tenemos que seguir honrando a Pelusa y darle las mejores posibilidades que tengamos para que pueda mantenerse lo más cómoda posible los próximos momentos de su vida", remarcó.

“No está bien hacer lo que estamos haciendo. Ella es la muestra del daño que nuestra especie puede hacer a los animales”

Cómo está Pelusa ahora

Los cuidadores llevan más de 50 horas al lado de Pelusa y no quieren moverse de allí. Junto a todo un equipo de especialistas están acompañando este tramo en la vida de la elefanta que soñaba con la libertad. “Se espera un milagro”, dijeron desde La Plata.
Los cuidadores llevan más de 50 horas al lado de Pelusa y no quieren moverse de allí. Junto a todo un equipo de especialistas están acompañando este tramo en la vida de la elefanta que soñaba con la libertad. “Se espera un milagro”, dijeron desde La Plata.

"Está calmada, con respiración normal. La estamos acompañando en este proceso que ya inició. Estamos honrando su vida y vamos a acompañarla hasta último momento", dijo Alejandra García, responsable de la Fundación Franz Weber en Argentina.

Consternada por la situación que vive la elefanta, aseguró: "A Pelusa la mata lo que mata a tantos animales en cautividad. No puede haber más animales en cautiverio". En Argentina quedan 9 elefantes más y están en proceso de viajar al santuario que esperaba por Pelusa.

Alejandra García de la Fundación Franz Weber en Argentina: “Estamos acompañando el proceso que empezó y honrando su vida”. La foto es de hace unos meses cuando Pelusa era preparada para partir a la libertad (El Día)
Alejandra García de la Fundación Franz Weber en Argentina: “Estamos acompañando el proceso que empezó y honrando su vida”. La foto es de hace unos meses cuando Pelusa era preparada para partir a la libertad (El Día)

"No está bien hacer lo que estamos haciendo. Ella es la muestra de lo que nuestra especie puede hacer", añadió al referirse al daño que provoca en la psiquis de los animales en cautiverio vivir en el encierro.

En referencia a lo que significa que se haya tumbado tras dos años de dormir parada, agregó: "Esta es la primera vez que hace algo natural de su especie.  Los elefantes caminan 50 kilómetros por día y ella no lo hizo porque a los dos años fue arrancada de su madre cuando las elefantas durante toda su vida no se separan de su madre. Pelusa fue alquilada para hacer películas".

Pelusa había aumentado 250 kilos en el proceso de recuperación de una infección en las patas producida por no haber pisado jamás suelo natural y no caminar, simplemente daba vueltas en círculo.

Tristeza. Pelusa está en estado crítico y se espera un milagro para que vuelva a levantarse y pueda recuperarse para viajar a su libertad
Tristeza. Pelusa está en estado crítico y se espera un milagro para que vuelva a levantarse y pueda recuperarse para viajar a su libertad

"Los elefantes no son nuestros, no son cosas, no son bienes. Es importante entenderlo, les debemos devolver todo lo que les quitamos. Hoy se está trabajando por la liberación de las otras ocho elefantas y un elefante", afirmó Parlato sobre los animales que quedan en los zoológicos de Mendoza, Entre Ríos, Luján y el Ecoparque, entre otros.

El documental Caravana será realizado y tendrá la finalidad de mostrar lo que significa el cautiverio en los animales que por simple mezquindad y antropocentrismo viven y mueren víctimas de los intereses que siempre los dejan de lado y que les cuesta la libertad y la vida.

Scott Blais, director del Santuario de Elefantes de Brasil, junto a Pelusa
Scott Blais, director del Santuario de Elefantes de Brasil, junto a Pelusa