Violencia de género en primera persona: "Sos mi mujer y hago lo que quiero con vos y mi hija; las voy a matar"

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Emiliana González, una marplatense de 33 años, decidió poner fin a una relación de pareja para salvaguardar la vida de su hija, de un año y 10 meses, y la de ella misma. Fue luego de escuchar de boca de su propia pareja una aterradora amenaza: "Vos sos mi mujer y hago lo que quiero con vos y mi hija; las voy a matar". Pero todo se puso peor. Desde que se separó, hace siete meses, el hombre que convivió con ellas no dejó de amenazarlas.

"No queremos ser una menos", es el título de la carta que Emiliana decidió hacer pública para relatar su historia, que pensó en contar impulsada por el próximo Paro de Mujeres del 8M.

"Mi hija y yo somos víctimas de violencia de género", dice Emiliana en la carta.

La mujer denunció penalmente a su ex pareja y también acudió a la Justicia de Familia para que Agustina, su hija, pueda mantener un vínculo con su padre.

Su ex marido y ella convivieron durante un año, y en ese tiempo Emiliana ya había sufrido varios episodios de violencia psicológica. "Él ya era alcohólico. Y siempre se imponía fechas límites. Tal fecha comienzo en Alcohólicos Anónimos. Tal fecha arranco el psicólogo", relató la mujer al sitio 0223.

Imagen ilustrativa
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Sin embargo, cuando nació Agustina la situación de violencia se incrementó y pasó al plano físico. "En una ocasión me golpeó, me tiró contra las paredes de mi casa, rompió todo y hasta le tiró una silla encima a nuestra hija que se encontraba durmiendo. Ese día fue un infierno, logré tomar el teléfono y llamar a la policía. Empeoró su furia pero logré que se vaya. No dejan de retumbar en mi mente sus últimas palabras: Vos sos mi mujer y hago lo que quiera con vos y mi hija, las voy a matar", escribió Emiliana en su carta.

Por orden del Juzgado de Familia 3, el papá de Agustina tenía permiso un día a la semana para ver a su hija con una psicóloga y un día del fin de semana podía llevarla a un shopping o un lugar público durante dos horas.

Sin embargo, la garante de que esos encuentros públicos se desarrollen tal cual lo convenido era la propia Emiliana, que esperaba en la puerta del shopping a que pasaran las dos horas, según consignó 0223.

Luego de uno de esos encuentros, Emiliana fue a comer con Agustina al Centro Comercial del Puerto. "Él nos 'encontró' (ya que no puedo inferir que nos haya perseguido), sin importarle la orden de restricción, se acercó y nuevamente nos amenazó", contó la joven.

A partir de ese momento, se suspendieron las visitas asistidas. "No se puede permitir que siendo yo la persona víctima de violencia de género sea yo misma la responsable de garantizar el régimen asistido", razonó Emiliana, a quien asiste legalmente la abogada Patricia Perelló.

"Tomé la decisión de hacerlo público, aprovechando el 8M para poner en conocimiento a otras mujeres y que no callen este tipo de situaciones. Se crea un circulo vicioso y emocional del cual es difícil salir y hablar, pero hay herramientas por parte del Estado, de amigos y de familiares", dijo Emiliana.

"No queremos que está carta se dé a conocer cuando pase una fatalidad, no quiero que mi hija piense que no hice todo lo posible. Ya no sé qué más hacer. Hacerlo público me pareció una buena idea, decirle a las mujeres que están en situaciones similares 'no están solas'. El lema de mi hija y mío es 'No queremos ser una menos'", concluye la carta.

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