La ayuda de los Estados Unidos para encontrar al submarino ARA San Juan, desaparecido hace ocho días, no cesa. A las 20:10 de este miércoles aterrizó otro avión C-5 matrícula 40029, el más grande de transporte que tiene el gobierno norteamericano, y trajo más apoyo para el "mini" submarino que llegó anoche con capacidad para rescatar a 16 personas. 

Además, llegaron nuevos equipos sonares autónomos con haz lasérico de banda múltiple y un equipo de personal técnico y buzos de la US Navy especialistas en el Ártico.

El avión también trajo un ancla de gran tamaño para que utilicen las lanchas rápidas que llegaron ayer. Son imprescindibles por el oleaje (hubo olas de hasta 7 metros) y el viento del Atlántico Sur.

El ancla para las lanchas rápidas
El ancla para las lanchas rápidas

El "mini" submarino es una de las grande esperanzas del operativo. El C-5 trajo consigo una grúa para movilizarlo. En el agua, será trasladado por el buque Sophie Siem, que lleva dos médicos a bordo. Puede llegar a 640 metros de profundidad y será utilizado para rastrillar la zona de búsqueda, que además está siendo observada por aviones.

La grúa para el “mini” submarino
La grúa para el “mini” submarino

La Marina de los Estados Unidos aportó, además, otros vehículos sumergibles no tripulados (UUV), que son operados por el Escuadrón 1. Los UUV son especialmente útiles por su velocidad y porque tienen la posibilidad de rastrillar áreas extensas a través del sistema Side Scan Sonar, que crea imágenes muy eficaces.

El “mini” submarino de Estados Unidos
El “mini” submarino de Estados Unidos

El apoyo del gobierno de Donald Trump, que envió un mensaje por la situación, es un despliegue si antecedentes y se traduce también en maeria económica. Por ejemplo, cada hora de vuelo de la nave C-5 (la que aterrizó hoy) cuesta 38 mil dólares y consume por hora de combustible para los cuatro motores 10 mil litros. Esto da que el tramo Honololu-Comodoro Rivadavia tenga un precio de un millón de dólares ida y otro millón la vuelta.

El presidente norteamericano expresó: "Desde hace un tiempo que di la orden de ayudar a la Argentina con la búsqueda y el rescate del submarino perdido. 45 personas a bordo y sin mucho tiempo restante. Que Dios esté con ellos y con todo el pueblo argentino". 

Las últimas novedades del caso son que la Armada Argentina está trabajando en analizar "una anomalía hidroacústica, un ruido" que podría estar relacionado al submarino.

"La Armada Argentina había solicitado a los Estados Unidos, que a su vez les solicitaron a diferentes agencias que se dedican a juntar eventos hidroacústicos en todo el mundo, y tras recolectar toda la información y de un análisis exhaustivo centralizado en los Estados Unidos y que tomó su tiempo, hoy recibimos un indicio oficial que corresponde al miércoles 15 por la mañana y que coincide con el área de operaciones de la última posición registrada del submarino. Ese indicio corresponde a una anomalía hidroacústica, 30 millas al norte de la última posición conocida, a las 7:30 de la mañana", explicó Enrique Balbi, vocero de la Armada.

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