
Científicos identificaron una vasta red de astroglías, o astrocitos, que conecta regiones distantes del cerebro de ratón, o que desafía el paradigma clásico de que solo las neuronas forman circuitos de largo alcance. Esta estructura, comparada con un “sistema secreto de metro”, permitiría el intercambio remoto de moléculas y modificaría la actual comprensión sobre la organización y adaptabilidad del sistema nervioso, según informó la revista científica Nature.
En un hallazgo que sorprendió por su alcance, el equipo de investigación logró cartografiar en tres dimensiones cómo estos astrocitos —células en forma de estrella que tradicionalmente se interpretan como células de soporte— establecen redes que atraviesan no solo diferentes regiones cerebrales, sino que son capaces de unir ambos hemisferios y llegar hasta el tronco encefálico. La extensión de estas conexiones se verificó en distancias que, para el cerebro del ratón, alcanzan varios centímetros.
PUBLICIDAD
Mapa 3D de conexiones cerebrales
La neurocientífica Melissa Cooper y el especialista Shane Liddelow, ambos de la NYU Grossman School of Medicine, la escuela de medicina de la Universidad de Nueva York, inyectaron en regiones específicas del cerebro de ratón una terapia génica con la que los astrocitos podían marcar, como un “sello”, las moléculas que atravesaban sus uniones, lo que permitió rastrear su tránsito efectivo a través de la red.
Este procedimiento puso en evidencia, por primera vez, cadenas de astrocitos conectadas a escala macroscópica, lo que contradice la hipótesis generalizada entre neurocientíficos de que las redes de estas células eran estrictamente locales.
PUBLICIDAD
De acuerdo con Liddelow: “Es un sistema secreto de metro que no sabíamos que existía. Esto abre una nueva vía de investigación.” La imagen 3D muestra redes de astrocitos que unen “zonas muy alejadas, cruzando los hemisferios cerebrales y descendiendo hasta el tronco cerebral”.

Plasticidad de los astrocitos
Entre los principales resultados documentados por la investigación figura el descubrimiento de que el entramado de astrocitos exhibe plasticidad estructural: la arquitectura cambia cuando el entorno sensorial se modifica. En los experimentos, la eliminación de los bigotes del ratón —procedimiento habitual para inducir privación sensorial— no solo provocó el remodelado de las conexiones neuronales, como ya se conocía, sino también una reconfiguración en la red de astrocitos.
PUBLICIDAD
El neurobiólogo David Lyons, de la Universidad de Edimburgo y ajeno al estudio, declaró que la presencia de estas redes astrógliques “es un avance fundamental en nuestra comprensión de la estructura del sistema nervioso”, aunque advirtió que aún persisten importantes interrogantes: “Todavía estamos lejos de entender la relevancia funcional y el papel concreto de estas redes, pero hay una infinidad de posibilidades”.
“Autopistas moleculares” y funciones
Los autores del estudio sugirieron que las redes descubiertas podrían actuar como rutas de transferencia para metabolitos, lo que facilita el tránsito de moléculas entre áreas cerebrales de acuerdo con las demandas de actividad. Según sostuvo David Calkins, oftalmólogo del Vanderbilt University Medical Center, el centro médico académico de la Universidad Vanderbilt, la implicancia de estos hallazgos reside en la posibilidad de que “las redes de astrocitos desempeñen un papel mucho mayor en la plasticidad cerebral de lo que se creía hasta ahora”.
PUBLICIDAD
Lyons añadió que comienza a ser evidente que los astrocitos “pueden ‘escuchar’ la actividad de las neuronas, procesar esa información y enviar a su vez señales que modifican la actividad neuronal. El hecho de que esto pueda ocurrir a través de redes de largo alcance es emocionante”.
Cooper, responsable de parte de la experimentación, afirmó que estos resultados probablemente sean extrapolables a otros mamíferos, incluidos los primates.

Astrocitos y comunicación cerebral
Hasta ahora, se atribuía a los astrocitos el papel de asistente metabólico: limpiar residuos químicos de las sinapsis y reparar el entorno neuronal. Su morfología, recubierta de cortos brazos en forma de estrella que se enlazan con otros astrocitos mediante “uniones de hendidura” (gap junctions), les permite intercambiar moléculas como calcio o glucosa.
PUBLICIDAD
Este nuevo mapa 3D evidencia que, lejos de limitarse a un soporte local, las redes de astrocitos podrían asumir nodos clave de la comunicación cerebral y funciones de comunicación, integración y ajuste dinámico mucho más amplias. Según la información, uno de los próximos retos es identificar la función precisa y la relevancia biológica de este circuito oculto que redefine la visión clásica de la conectividad cerebral.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cada minuto cuenta ante un ACV: cinco errores que pueden retrasar la atención médica
En exclusiva para Infobae, Ineco brindó claves para reconocerlo y actuar a tiempo

Cuatro minutos diarios de ejercicio pueden mejorar la fuerza y el equilibrio después de los 65 años
Un estudio de la Universidad Estatal de Pensilvania con 97 voluntarios de 74 años en promedio halló avances en fuerza, equilibrio y movilidad tras 12 semanas de una rutina breve con bandas elásticas

El ejercicio que se puede repartir durante el día sin resignar fuerza
Un estudio realizado en China evaluó si distribuir un mismo entrenamiento a lo largo de la jornada podía dar resultados comparables a concentrarlo en una sola sesión

Una terapia genética experimental logra señales alentadoras contra una forma rara de ELA
Investigadores de Mayo Clinic observaron en un único paciente una caída de hasta el 50% en un marcador de lesión neuronal tras aplicar un abordaje dirigido a una mutación poco frecuente. El hallazgo es preliminar, pero impulsa la medicina de precisión para patologías de muy baja prevalencia

Del ACV a la pérdida de memoria: seis mitos sobre la salud cerebral que pueden demorar consultas médicas
Creencias extendidas sobre los olvidos, los golpes en la cabeza, la herencia genética y los suplementos pueden llevar a subestimar síntomas que exigen evaluación profesional. Qué dice la evidencia



