Un tratamiento experimental podría frenar el avance de un agresivo tipo de cáncer infantil: cómo funciona

Científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén y Harvard identificaron, en modelos animales, que inhibir una enzima clave llamada nNOS puede superar las limitaciones de tratamientos actuales, al evitar la resistencia a inhibidores directos

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Nueva esperanza para niños con neuroblastoma tras un cambio en el tratamiento en Reino Unido
El estudio identificó el eje nNOS–mTOR como clave en la supervivencia y crecimiento del neuroblastoma infantil (Freepik)

Con una incidencia de 10.5 casos por cada millón de niños a nivel mundial según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el neuroblastoma se consolida como el tumor sólido extracraneal más común en la infancia. Responsable de alrededor del 28% de los cánceres diagnosticados en lactantes en Europa y Estados Unidos, este tipo de cáncer presenta un desafío persistente; la tasa de supervivencia a cinco años para los casos de alto riesgo permanece en el 40%.

Esta cifra cambió muy poco en una generación, lo que refleja el estancamiento terapéutico frente a una enfermedad que, en sus formas más agresivas, metastatiza con tal rapidez que obliga a los especialistas a emplear un lenguaje cauteloso ante las familias. Un nuevo estudio publicado en Brain Medicine, citado por MedicalXpress arroja luz sobre la mecánica que permite la supervivencia de este tumor y propone una vía precisa para interrumpirla.

El hallazgo central es la identificación del eje nNOS–mTOR como motor del neuroblastoma. En el trabajo, el equipo liderado por el profesor Haitham Amal del Instituto para la Investigación de Medicamentos en la Universidad Hebrea de Jerusalén, con colaboración del Boston Children’s Hospital y la Escuela de Medicina de Harvard, demostró que la inhibición de la enzima neuronal óxido nítrico sintetasa (nNOS) bloquea la señalización a través de mTOR, una ruta clave para el crecimiento tumoral.

Esta conclusión se alcanzó tras observar en cultivos celulares y en modelos animales que tanto el bloqueo farmacológico como el silenciamiento genético de nNOS producen efectos supresores comparables y reproducibles en todos los experimentos realizados.

Metodología y modelos experimentales

Neuroblastoma
El neuroblastoma representa el 28% de los cánceres en lactantes y muestra una tasa de supervivencia estancada del 40% en casos de alto riesgo (Freepik)

El estudio abordó el mecanismo desde una doble vía. Primero, los investigadores trataron células SH-SY5Y de neuroblastoma humano con BA-101, un inhibidor selectivo de nNOS, a una concentración de 100 μM durante 24 horas. Paralelamente, silenciaron el gen de nNOS mediante siRNA (ARN interferente de pequeñas cadenas). Ambos enfoques arrojaron una notable coincidencia en la reducción funcional de nNOS y en la caída de los marcadores de nitrosilación proteica y de estrés nitrosativo.

El modelo SH-SY5Y es una de las líneas celulares más empleadas en la investigación del neuroblastoma por su perfil genético representativo y su capacidad para diferenciarse hacia fenotipos neuronales, facilitando el análisis de mecanismos moleculares relevantes para la enfermedad.

Uno de los resultados numéricos más relevantes provino del tercer tramo experimental: la actividad NADPH-diaforasa, indicador estándar de la función NOS, disminuyó de un 35% a 40% tras la administración de BA-101, mientras que el silenciamiento genético la redujo hasta un 50%. Además, los niveles de nitrito —marcador indirecto de producción de óxido nítrico— descendieron entre un 65% y un 70% con BA-101 y de 55% a 60% con siRNA. Estos descensos se acompañaron de una caída en la capacidad clonogénica, el indicador más directo del potencial proliferativo, con una probabilidad menor al 0,1% de que el efecto observado para BA-101 sea producto del azar y menor al 1% en el caso del siRNA.

Los autores también realizaron el experimento inverso para validar la dirección de la relación observada. Al aplicar SNAP, un donador de óxido nítrico, a las células, se detectó un incremento de la 3-nitrotirosina y elevaciones en la fosforilación de AKT, mTOR y RPS6, todos con una probabilidad menor al 5% de ser resultado del azar, y una disminución de TSC2 con una probabilidad menor al 1% de aleatoriedad.

Representación visual de una neurona estilizada conectada a una molécula azul que interactúa con un cúmulo de células tumorales anaranjadas desintegrándose.
Investigadores revelan que bloquear la enzima nNOS interrumpe procesos clave en tumores agresivos de neuroblastoma infantil, abriendo una prometedora vía para tratamientos oncológicos futuros. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los resultados demostraron la simetría del modelo y respaldaron que la manipulación de la vía nNOS–mTOR resulta coherente tanto al incrementar como al disminuir la señalización.

El eje nNOS–mTOR como núcleo funcional y posible blanco terapéutico

La cascada bioquímica que se desató tras la inhibición de nNOS demostró que los cambios no se limitaban a la reducción de proliferación. Las mediciones inmunohistoquímicas de 3-nitrotirosina, marcador de nitración de tirosinas y de estrés nitrosativo, cayeron drásticamente bajo ambos tratamientos.

La fosforilación de AKT —esencial en la transducción de señales de supervivencia— disminuyó al tiempo que la cantidad total de AKT permaneció estable. Lo mismo ocurrió con la fosforilación del propio mTOR y de su sustrato descendente ribosomal S6. De forma destacable, TSC2, un regulador negativo principal de la señalización mTOR, presentó un aumento solo bajo condiciones de nNOS inhibido.

Sobre la identidad tumoral, el marcador neuroendocrino sinaptofisina sufrió una reducción, lo que sugiere una pérdida de rasgos malignos a nivel molecular. Según las cifras recogidas, todos estos marcadores manifestaron diferencias estadísticamente significativas en los ensayos realizados.

La evidencia trasciende el cultivo celular: pruebas en modelos animales

Nueva esperanza para niños con neuroblastoma tras un cambio en el tratamiento en Reino Unido
Bloquear farmacológicamente o genéticamente nNOS logró una notable caída de la proliferación y marcadores de estrés nitrosativo en neuroblastoma (Freepik)

El paso a modelos in vivo introdujo mayor complejidad experimental. Se implantaron células SH-SY5Y en ratones NOD-SCID para desarrollar tumores, luego tratados con BA-101 a 80 mg/kg por día durante 22 días. El modelo NOD-SCID es ampliamente utilizado en investigación oncológica por su falta de respuesta inmune adaptativa, lo que permite la implantación y proliferación de células tumorales humanas, representando un entorno relevante para la evaluación de terapias experimentales.

Los tumores de los grupos control alcanzaron una dimensión de 1.5 cm. En cambio, el volumen y el peso tumoral final se redujeron de forma drástica en los animales tratados con el inhibidor, con una probabilidad menor al 0,1% de que esta diferencia se deba al azar. El peso corporal de los animales tratados no difirió del de los controles, lo que indica que BA-101 fue bien tolerado y sin toxicidad sistémica grosera.

La magnitud de la supresión in vivo nos llamó la atención, declaró el profesor Amal. Según explicó, lo que más convenció al equipo fue la concordancia entre los enfoques farmacológico y genético.

Shashank Kumar Ojha, primer autor del estudio y colaborador del Instituto para la Investigación de Medicamentos de la Universidad Hebrea de Jerusalén, añadió: “Cuando BA-101 y siRNA producen de manera independiente el mismo patrón de efectos sobre la actividad NADPH-diaforasa, los marcadores de estrés nitrosativo, la fosforilación de la vía mTOR y el crecimiento clonogénico, puedes estar seguro de que la biología es real. Esa reproducibilidad es lo que te da una hipótesis terapéutica digna de ser testada a mayor escala”.

Limitaciones y perspectivas: del plato de cultivo a la clínica

Varios científicos con batas de laboratorio, gafas y guantes azules trabajan en un laboratorio. Se ven microscopios, tubos de ensayo y ratones en jaulas.
Investigadores advierten que la línea celular utilizada no refleja la heterogeneidad genética del neuroblastoma humano, limitando la extrapolación inmediata (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los autores reconocen de forma explícita las limitaciones de su trabajo. La línea celular única empleada en los experimentos in vitro no refleja la diversidad genética ni la complejidad del microambiente tumoral que caracteriza al neuroblastoma humano. Además, la identidad química precisa de BA-101 se mantiene en reserva a la espera de la emisión de una patente, lo que impedirá su replicación independiente a corto plazo.

Por otra parte, los investigadores subrayan que aún no está claro si la disminución del estrés nitrosativo es la causa directa de la reducción funcional observada o si intervienen mecanismos intermedios, una cuestión que queda pendiente para estudios futuros.

Por lo pronto, los resultados sustentan el concepto de que atacar la activación de mTOR por la vía de nNOS y del óxido nítrico podría eludir los mecanismos de retroalimentación y resistencia que hasta ahora han limitado la eficacia de los inhibidores directos de mTOR, como los rapalogs, en el tratamiento de este cáncer pediátrico.

En respuesta a la pregunta central sobre los mecanismos que sostienen y potencialmente permitirían el control del neuroblastoma, la investigación concluye que la inhibición de nNOS corta el eje de supervivencia tumoral al bloquear la señalización de mTOR dependiente de óxido nítrico, lo que se traduce en una reducción del crecimiento y la malignidad tumoral tanto en células como en modelos animales.